martes, 21 de diciembre de 2010

Estación: será

Será que empiezo a andar despacio.
Muy poco, de a ratos, cayendo, enderezándome, aguantando mi ansiedad.

Será que puedo andar casi a tientas, con esta incertidumbre a cuestas, que pesa un poco. será ocuparme, andar, vacilar, desplazarme, exitarme, escribir.

Será que empiezo a hablar lo que escribo, que me sigo atragantando pero un poco menos que antes. Será que si lo logro me gusta esta sanidad, que el parque ha cesado, que ya no marea, o lo hace a veces, pero no siempre.

Será que quiero tanto la vida, la misma a la que temo, cuando como.
Será que si.

Será que empiezo a sentir y a dejarme ser, muy de a ratos.
Será que si.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Estación: firmar un contrato

Firmar la paz con el cuerpo.
Firmar adentro.
Que en uno espíritu y cuerpo vayan.

No ir con divisiones
Mirar espejos, de los enteros, de los sobrios y no por partes.
Ver redondeces, brazos, piernas, abdomen, orejas, mi cara, mi pelo, apoyos y rollos.

Mirarme toda, no hacerme ciega, no hacerme sorda.
Oir los gritos, los júbilos, las broncas.
Esbozar sonrisas o reir a mares, dejar brotar las penas.
No cortarme, no succionarme, no atiborrarme.
Aullar dolores, festejar el sexo.

Mirarme bien, sin castigarme.
Disculparme y no negarme.
Hacer acuerdos, ir despacio, contemplar grises, permitir espacios.
Bancar vacios, transitar soledades, compartir vinos.

Ser menos muda.
Cantar seguido.
Ser hormiga y morsa cuando asi lo decido.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Estación: no quiero ser como él

Algunos vagos recuerdos tengo de mi niñez y de los dias, que por acuerdo, pasaba en su casa. Mi padre biológico es un no conocido que llevo dentro pero a la vez es tan conocido.

Autodestrucción.
Golpes
Enojos
Rabia
Amor insano
No poder expresar sentimientos, pero sí a traves de la agresión, del no amar ni amarse.

No quiero ser como él, y a la vez soy
No quiero autodestruirme y hay momentos en los cuales me golpea tan pero tan fuerte.
Quiero quererme, pero algunas veces me desenamoro tanto de mi
Quiero amarme y otras veces me odio
Quiero poder mirarme y hay dias en que clausuro espejos por doquier
Quiero la vida y la vez hay dias en que ando muerta por ahi
Quiero sanar, pero vuelven las horas de vacios eternos
Quiero mimarme, pero las caricias no aparecen
Quiero el color, y hay muchos segundos de oscuridad
Quiero ser luz, pero hay negros interminables adentro.

Siento que no llego, que no alcanza, que a veces no puedo
que ando a tientas, que hago pero tengo miedo.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Estación: sin nombre

Sin nombre. Y hombre. Sin.
Sin y potencia. Vacios. Vacio dispuesto a ser llenado.
Elegir con qué, pararse estable, transitar tranquila, sin apuros, sin ansias, de que venga, de que esté, de buscar qué.

A raiz de eso a veces no pienso. Y cuando lo hago entremezclo deseos, ilusiones pobres, que se desvanecen cuando sin desmedro no se llega a puerto. Puerto de mentira, que no ancla nada, que desvia barcos, que achata el alma. Que no engrandece nada. Sinó que lo aquieta, en la mortuoza espera de lo que no llega.

Y es tal vez mejor, ya no esperar nada. Que la vida un dia me diga que sí. O si él responde que ya no se vaya y por elección me elija a mi.

Es mejor supongo tomar un recreo, ver dónde me paro y ver con quién sigo. Y si sigo sola que sea mejor y si me acompañan será con amor...un recreo, algunos segundos, nuevas miradas, nuevas elecciones, nuevos vacios, nuevo potencial.

martes, 30 de noviembre de 2010

Estación: enderezar el carro

Qué pasó?
dónde se fue el eje? dónde quedó?

si en esos dias aflojaba el cuerpo, la mente y la vida.
Se me desvió. Me desvié. Hacia el mundo que todavia no sana, y que atrae viejos cuerpos y habitos de antes, los que todavía duermen adentro y se despiertan con solo caminar o chillar muy pausadamente.

Y cuando es asi se alborotan, y vierten un sin fin de inquietudes, de ansiedades que vuelven, de amores chotos, descuidados, ideales, irreales, mal encausados, adicciones, oscuridades. Por lo menos lo veo antes, antes que antes, cuando era ayer, duran cada vez menos y me hablan y me dejan ver. Aquello que no se ve pero se intuye, se huele, se ve acercarse...lento y no tanto, y que lo se, antes que pase.

Avisa el alma, avisa el cuerpo, avisa la piel, avisa el olor y la sensación de lo que no se ve. Ahi ahi ahi es, escucha bien. No te detengas no te distraigas, no mires a un lado porque eso es. Nada más por conocer, solo lo que de primera se ve.

Enderezar al carro, buscar el eje, maniobrar a tientas con algo que aprendí, recuperar energia, sanar lo insano, volver la ruta, el camino que aprendí...volver, volver, volver, algo cansada, malhumorada, sin sexo ya. Sola en camino, sola en la ruta, sola para retornar y volver a andar, una vez más...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Estación: cuando decido parar

Son pocas las veces en las que decido parar.
Y digo decido de ELECCIÓN.
Elegir no cargarme, no saturar mis tiempos, no comprometerme ni cumplir por compromiso.

Elegir algo más de aire, de viento, de frio. De agua, de mis sitios. De los que sana puedo vivir, de lo que no necesito llenar tanto, ni rebalsar, ni dañarme.

Sólo por hoy y es domingo. De papá y hermanas, de agua y de rio.
De una siesta anclada, sujeta al fondo, sin prisa, sin deseo, con lo justo, ni más ni menos.

Sólo por hoy y es domingo. Y me alegra tanto haber elegido frenar.
Me salió solo hoy y lo disfruto, sin ver qué será mañana. Pues el lunes otro reto me espera, al levantarme, ver el sol, desayunar y comenzar.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Estación: sábado sola

Sola
Sola
Yo sola. Conmigo.

Sábado de verde, masajes, hermanas y mates.
De baños de sales, de música cargada y recargada, de comida sana, de dulce fasito, de demasiados cigarros, de ansias de ti.

Sola. Y aún con ansias de buscar. Algo que ahora, la realidad dice soledad. De la buena, solo por hoy. De la que no se llena, solo con el breve espacio en el que yo estoy. Y algunos amores que no fueron, y deseos de amores que vengan, de un poco de sexo, de algún que otro abrazo, de caricias y de besos.

Pero eso no viene y hoy, solo por hoy, estoy sola.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Estación: lo que falta

Y si vivo pensando en lo que no hice bien, en lo que falta, en el amor que no tengo, en los lugares a donde no fui, los kilos que faltan por bajar, el sexo que no llega, el amor que tampoco.

Todo se hace esperar, hasta la tranquilidad que ansiosa ansio. Y acá están los frenos de la vida como enseñándome todo lo que quiero sin tenerlo o de a poco pero lo sigo queriendo ya. Cómo pesa y como lucho contra aquello que repliega en anhelos y paciencias eternas. Nada lo es, pero esto parece serlo.

La paciencia que no llega y que quiero rápido, pero es paciencia justamente entonces no llegará de esa forma. Y los ruidos, eternos ruidos de adentro que no callan y pelean y me ciegan y me inundan de no paz.

Soltar...
y necesito ayuda. De algo superior que me lleve aunque yo lo tengo que lograr, pido ayuda quien me escuche, quien me lea quien me mire quien crea.

Se que si logro esa paz lo demás tranquilo llegará. Y que mi paz llegue tranquila como quiero lo demás.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Estación: delfines

Sonido de delfines.
Desde allá abajo.
Se siente bien ésto de relajar y soltar un poco.
Tan distinto a mi, o tal vez una parte, que descubro de a poco. Y me sorprende saber cómo se siente, tan singular, tan diferente a otros.

Agua.
Al respirar. Agua, al relajar. Agua, al descontracturar.
Al alivianar las penas, lo que no puede ser, lo que no debe ser. Por algo más.
Por eso que vendrá, tan incierto, tan lejos, o tal vez cerca.

Lluvia. Sonido sanador.
Amigos, música del alma.
Verdes, colores infinitos.
Y yo ahi, sólo sintiendo el viento. Y tan a gusto.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Estación: mi adn

este es un mail que me envía la esposa de mi padre biológico.

Si llevaré mucho de él en mi adn por favor!



Compulsivo, lo mismo que yo. Agresivo, lo mismo que yo. Sólo que yo, a diferencia de él, quiero usar esa ira para algo bueno y no para cagar a piñas a los demás. Sólo que yo, a diferencia de él, quiero tratar de salir de ahi, o al menos ir hacia un lugar más sano.



Me quedó resonando mucho la pregunta de Mirna a Juan: "y qué te pasa a vos con la agresión" porque todos los dias me la pregunto a mi misma cuando me pego yo misma. Quiero tratarme mejor, quiero cuidarme más.



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From: s_carricaburu@hotmail.com
To: victoriaronsano@hotmail.com
Subject: saludos
Date: Sat, 20 Nov 2010 00:01:08 +0000

Hola Vicki, gracias por preocuparte, pero creo que estoy bien de salud, lo que ocurre es con Nicolas (disculpa pero no se poner los acentos con esta compu). Como te he contado en otras oportunidades, Nicolas no esta bien de salud, sufre de depresion y de TOC, trastorno obsesivo compulsivo. Es una enfermedad de porqueria . Me llevo mucho tiempo convenserlo de que fuera al psiquiatra y ya hace nueve años que va. Pero no le hace caso y la convivencia se torna insoportable. Pablo trabaja con el desde hace unos años, pero la relacion es muy mala, eso que Pablo es un divino, responsable, trabajador y con Sebastian lo justo y necesario. A mi me da mucha tristeza porque Nicolas no es mala persona, pero esta muy enfermo.
Eso es lo que me pasa.
Y vos? Cuando nos vamos a ver? No dejes de estar en contacto con mis hijos,tus hermanos, son bellas personas . Me gustaria algun dia juntarlos y disfrutar de ese momento. La vida es una y no vuelve. Vos no sos mi hija, pero te quiero porque sos la hermana de mis hijos.
Te mando un beso y cuando puedas contame algo de tu vida.
Silvia

jueves, 18 de noviembre de 2010

Estación: Polaridades: la morsa y la hormiga

Después de muchos años de deambular, lenta y cansina la morsa, empezó a sentir la necesidad de asentarse en un lugar. Echar raices, demasiadas, pues su cuerpo pesado y tieso no hacia otra cosa que “andar echado”.

Caminando por la costa argentina, se decidió por Miramar, una ciudad no muy grande, con miles de bicicletas en verano, olor a pescado y niños. Ocupó una casa algo gris, sucia, con algunos muebles antiguos que raspados, dejaban ver el paso del tiempo. Aquel tiempo que todo desmorona y que no resulta placentero en semejante dejadez. Aunque para ella no era problema alguno, ya que su misma dejadez hacia juego con su nueva casa.

Su vida se reducía a levantarse, llegar hasta el porch, asomar la cabeza y volver a entrar. Ya solo eso era todo un movimiento para el gran animal. La otra parte del tiempo se la pasaba comiendo. Casi no hablaba, solo cantaba algunas veces pero el ruido la ponia de muy mal humor. Echada después de comer y comer, solo movía su aleta para alejar los restos de dulces o salados que quedaban desperdigados por el piso, cuando quedaban restos…

Y asi sus dias, sus semanas, sus años, su vida. Sin el más mínimo estímulo de vitalidad, sin las ganas que da el movimiento, sin el compartir, en la soledad plena de un ser que se empecina en estar solo.

Uno de esos días, en lo que nada pasa, sintió algunos ruidos en la habitación contigua. No atinaba a moverse ni un centímetro pero el malhumor que esos ruidos le generaban hizo que se arrastrara muy pesadamente hasta allá, no sin antes tragarse unos cuantos panes y algo más que andaba por ahí. Se asomó al cuarto, era la primera vez que lo veia en realidad, ni siquiera se habia tomado el trabajo de recorrer su propio hogar. En uno de los rincones vió un hueco, algo pequeño y algo negro y naranja que se movía, de acá para allá…sin parar…y entre saltos alborotados transportaba ramas, hojas y algo más que ella no divisaba. Algo despertó su curiosidad, una leve electricidad le corrió por el cuerpo y la impulsó a moverse, algo más rápido que de costumbre.

Cuando llegó al rincón vió una hormiga. Algo diferente a las que antes había visto. Tenía ojos grandes, saltones y pestañas bien oscuras. Círculos naranjas en el cuerpo se pintaban en el negro del fondo y no paraba de moverse. La morsa trató de aplastarla pero la hormiga saltó. Trató de escupirla pero la hormiga esquivó la flema. Trató de soplarla pero después de deslizarse disfrutando del trayecto la hormiga cayó parada y firme. “La puta” pensó la morsa…”esta pelotuda no se muere, no se va ni se lastima, no me queda otra que hablar…” Y la morsa habló. Le sonó extraño escuchar su propia voz, tan callada durante años la sintió rara, ni ella conocía su propio sonido que casi en un susurro se escuchó. Presentandose, invitó rápido a la hormiga a emprender la retirada, no tenía la más mínima intención de compartir su casa y mucho menos con un pequeño ser inquieto y ruidoso.

Después de dejarla hablar, la hormiga le contó que alli se instalaría. Cansada también de moverse tanto, habia decidido anclar al menos por un tiempo cerca del mar. Eso le permitiría disfrutar del sol cuando quisiera, zambullirse en el agua fria y trabajar todos los dias un poco para construirse su casa. Ella no tenía ningún problema en compartir su hogar con la morsa, es más, le gustaba la idea. Pero la morsa no cedía. Intentó pisarla una vez más, con sus dos aletas intentó triturarla, pero la hormiga se escabulló por debajo, quizo pincharla con unas tijeras pero la hormiga corrió agil y rápida al otro rincón, sopló, escupió y hasta gritó pero nada pasaba. Quería sacársela de encima. Matarla. Pero la hormiga parecía tener varias vidas, o al menos una fuerte y firme.

Después de varias discusiones, decidieron buscar un papel y redactar un contrato de convivencia. Ya nada se podia hacer y la morsa, resignada entendió que la mejor manera era esa. Redactaron lo siguiente:

1-Cada cual tendría su propio espacio en la casa y por lo menos una vez al dia se juntarían a tomar te o hablar en un lugar común.

2-La morsa debería comer despacio, masticar tranquila y no dejar restos de comida ni suciedad.

3-La hormiga debería administrar mejor su energía, tratando de no hablar a los gritos ni hace ruido después de la una de la mañana.

4-Una vez al dia la hormiga sacaría a tomar aire y caminar a la vaga morsa, para hacer que ésta mueva el cuerpo.

5-Una vez al dia la morsa, haría descansar a la hormiga, alejándola de sus inquietud constante.

6-Las dos hablarían claramente cuando hubiese un problema tratando de llegar a un acuerdo sin golpes, ni pisadas, ni escupidas, sin daños.

7-Tratarían de vivir en amable convivencia, el tiempo que compartieran ese tramo de la vida. Al menos ese breve tiempo, ese instante, ese chispazo de vida.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Estación: cansada

Estoy muy cansada.
Mi cuerpo pide parar y mis límites braman clamando que los utilice.

Maltratos, demasiadas escuchas, tristezas, demasiadas cargas, mochilas, demasiadas contracturas. El hacerse cargo es bueno pero no tanto. No puedo TODO y me abruma saber eso. Pretendiendo solucionar la vida de otros de a ratos me olvido de la mia y quedo atrapada otra vez, en mis propios límites.

Ansias, soledad, comida...ansias, soledad, comida. La escucha y la paciencia que no llegan y que hoy no tengo me dejan en un lugar sin registro. Y me vuelvo a perder, casi a oscuras, casi a tientas buscando y deseando salir.

Saber cuándo y cómo explotar. Y no hacerlo desmedido, silenciar cuando es preciso, observar cuando es necesario, hablar si asi lo decido. El puente que soy se desmorona a veces y no uno ni una cosa ni otra porque voy desunida yo misma, dividida, extraviada, extralimitada.

Frenar, seguir, frenar, seguir, lo repito casi como un mantra. Aqui y ahora me cuesta otra vez y la vida se encarga de recordármelo a cada paso, cada dia, cada segundo de mi vida.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Estación: no te dije

No te dije:

que sos un forro. El que no te pusiste aquel dia, ni yo tampoco. Sos el poco cuidado que todavia tengo en mi, sos mi parte de insanidad, sos mi parte adictiva, a esa que retorno aún cuando ya pasé por ahi, aún buscando salir, siempre retorno...como el ratón de Vero, que espero no regrese a su jaula. A la jaula que uno construye, porque no se atreve, porque tiene miedo, porque duda, frente a un espacio, a un vacio de incertidumbre que nos cuesta afrontar con ligereza fluyendo.

No te dije que no quiero que no me registres, ni vos ni nadie. Que yo antes era asi pero que ya no. Que me importa lo que al otro le pasa, que soy respetuosa, que se que hay gente que me espera y que se alegra cuando me ve llegar. Y que yo también te esperé aún cuando del otro lado encontré silencio y descuido.

No te dije que no quiero un sexo casual, palabras bellas no cumplidad, poemas rotos, puentes distantes, viajes sin compañía, mochilas ahujereadas, cantimploras vacias, másquinas sin fotos, mail no enviados, demasiados porros fumados, cocaina de a ratos, miradas perdidas, mundos submarinos constantes. No quiero eso ni de vos ni de nadie.

No te dije que quiero aprender a cuidarme y por eso no te quiero. No te dije que no sé para qué hablas, si después los ecos no se cumplen, si no se sostienen, si son sin permanencia, sin cariño y con ligereza.

No quiero el no respeto, no quiero ese lugar, no quiero cada diez dias ni quiero sin registrar. No quiero amores partidos, no quiero proyectos truncos, no quiero deseos desmedidos, ni abruptos ni aburridos.

Esa parte falta sana, de mi y de vos eso es compartido. Pero yo intento cada dia moverme hacia un sitio distinto. No quiero retroceder escalones con un niño dormido.

Siento ardor, enojo, lucha, contractura. Aborrezco que me falte la alegria en estos dias pero presumo que eso pasará de a poco, sin ansias cuando menos en alguna orilla.

No te dije tantas cosas y muchas vos me dijiste sin decirlas. No te dije que no quiero eso, ni te quiero a vos niño dormido...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Estación: broncas

Todavía me arde el estómago.
El que guarda algunos nervios, ansiedades y otras angustias no dichas.

La bronca del no cuidado, del no espacio que me das, de tu silencio y el desplante de un llamado. Del descuido corporal y del beso dado con no tanta dulzura, del cariño que no está,del sexo algo bruto, no enamorado ni con ganas de estarlo. Del propio saciar del deseo que te lleva a no verme, ni cerca siquiera, ni de lejos tampoco, ni registar mi necesidad que a veces ni yo misma registro. El dejarme atragantada, plantada, en un silencio que todo lo dice, que lo dijo el primer dia, en el viaje que es tu vida fuera de la mia.

Tu propio viaje. Pero no el mio. Ya no quiero compartir egoismo, ni soledad, ni silencio, ni comida, ni deseos escondidos. Quiero decirlo todo, inclusive la pena que me da el saber que vos no sos aquel que quiero. Y me da ravia eso, la vida y la realidad, la ravia sigue, acá en el plexo y en mi garganta que no cesa de estrangular. Más ojalá llegue la dicha de la aceptación, asi lenta, como siempre, como el tiempo que parece no transcurrir más pero el mismo que a la larga me demuestra que estoy más cerca de la sanidad.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Estación: un poco más de luz

"Que vos buscaras algo mas de luz en el habla de vos, no de el. Es lindo que seas asi. La cuestion es no insistir en algo que no es"

Yo busco algo más de luz. Pero no puedo buscarla afuera. Es, como siempre, bien adentro. Cuando el destello no ilumina lo que aún no quiere ser iluminado es tan incierto el buscar como ridiculo y tieso, casi impenetrable, distraído y loco, pero esa locura que no cura, que no sana, que no derrumba estructuras. Es tan poco registrado como que un otro no existe, ni siquiera en el detalle del respeto, de la cordialidad, del compañero. Tal vez no sea conmigo y sea un alivio que asi sea. Quisiera que hubiera sido pero ya no quiero luchar contra aquello que es, que se presenta real, que lo descubre y me cubre de la insanidad.

Agradezco tanto a la vida y aquellos que me circundan por arrojar la luz que yo no reflejo, porque me calman la ceguera y los sueños en la ilusión. Y me hacen despertar de un sueño eterno en el que me reelego sin pensar siquiera en el daño que me produzco. Cuando permito que pasen límites, que no me cuiden, que yo no cuide...a pesar del dolor de "ser dejada" en eso dejo se juega lo sano que aún me queda, solo un pedazo, que hace ruido y debo escuchar.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Estación: mucha bronca

Tengo la garganta trabada, contracturada, dura.
Con la bronca que acumula el no decir. Con la bronca que acumulan las promesas, de mierda...esas que no se sostienen, que se hablan por decir. Que el impulso o el descuido, o los dos salen por la puta boca.

Esa boca que es dulce pero amarga. Que anda rara, con ruidos adentro. Dentro de mis propios ruidos, de mi propio descuido y de mi propia insanidad. Me pregunto para qué y creo que tal vez eso ya lo sé. Correr el velo aún un poco más, cuando ya casi estoy dando un paso al sol, la oscuridad vuelve para intentar cubrirlo todo. Lo oscuro que creo que no se va. Pero que es idiota pensar que se va solo, sinó que lo tengo que dejar ir, dejarlo correr, para preservarme un poco más. Sanar lo que queda, dejar los pasos caidos, abrir las alas, dejarme libre, tomar recreos, elegir bien, no subir al primer tren, que el deseo no me ciegue, que la solidaridad no me lleve a malgastar las sogas, que no todos se las merecen, que no todos las aprovechan, que no lo puedo todo, si aún siquiera puedo conmigo.

Cuando estoy por dar el salto, vuelve el fantasma de mi adicción. Despacio como en sombras, como en él, como en espejo que refleja lo que queda, hablando todo, blanqueando la cocaína que lleva dentro y que llevo en comida yo también. Cuando el sol está por asomar viene la penumbra. Y tal vez sea bueno, como a prueba para ver si paso, para ver si aprendo, para ver si despego de su lado. Para ver si salto, de una vez al sol...

Déjalo correr...que el tiempo diga, que el sol escuche, que las alas se desplieguen, que la vida me conserve lo que yo no puedo. Agradezco eso, gracias a la vida, que me ha dado tanto pero tanto salvataje. Que hoy me abriga.

martes, 2 de noviembre de 2010

Estación: papá

Queridas Hijas;

Se acerca mi cunpleaños núnero cincuenta y ocho y la verdad me cae como una piedra más. Ultimamente me siento como cayendo por un barranco sin fin, con pocas ramas de donde agarrarse y sin poder ver el fondo. No termino de encontrarle la solución a un problema y aparece otro y otro y otro. Los "58" me encuentran sin trabajo, sin pareja, pronto sin casa y sin ninguna visión de futuro.

Yo que siempre he sentido tener respuestas y soluciones para todo y que me he considerado gestor de mi propio destino, la verdad, me encuentro abrumado y angustiado.

Les cuento esto así, por mail, pues quizás en el día a día por ahí no lo transmita y porque además como padre me de un poco de verguenza no ser el pilar de la situación y mostrarme sin tener las respuestas y las soluciones.

Ma preguntaron que quería para mi cumpleaños. La verdad, lo único que necesito es vuestro cariño. Sentirme al menos un buen padre, si es que lo merezco, dado que en tantas cosas me siento fallando.

Nada material podría suplantar un beso, una caricia o un abrazo.

Perdonen que les cargue un peso adicional a sus problemas. Cada uno tiene los suyos. Pero a veces hay que saber pedir ayuda y buscar apoyos. A mi siempre me ha costado.

Final de carta.
Emociones que despiertan un yo más humano, más imperfecto, más mundano. Pero no peyorativamente, sinó del mundo real, del que nos hace equivocarnos, para luego desandar y andar, titubeando, yendo y regresando. Levantándose aún a tientas, con un vacio en medio y abajo que no termina nunca.

Y las ganas de sanarlos y de sanar también. De ayudar casi isntintivamente en un aprendizaje que deberia ser tan personal, tan de uno, para no quitarle lo vivido, como cuando yo era niña y él pensaba que podía vivir por mi. Pero no es asi, ni él vivirá por mi ni yo por él. Con 34 y 58, mi padre vuelve a empezar. Así de grande, y asi de niño. Con la edad que no te da el tiempo, la vida juega de nuevo y vuelve a barajar.

Quién sabe qué cartas esperan. Quién sabe las que vendrán, las que forjará el destino y más uno mismo. Ojalá sean lo coherentes que quiero ser, que quiera ser él, ojalá sean felices y nuevas y relajadas. Ojalá que si.

domingo, 31 de octubre de 2010

Estación: alertas/cuidados/ruidos, mezclados con ganas

Creo haber andado ya por esta estación.
Es algo repetido y no a la vez. Ya no pantallas y mares cruzados, sinó realidades personales con adicciones. Que son dos, que es mi espejo y me muestra.

Me muestra entera. Queriendo sanar, pero con una parte tan insana como la suya, tan descuidada, tan apresurada, impulsiva y deseosa del YA. De un ya que no alcanza y que descuida a los dos, a los dos enteros que quieren compartir su vida.

Un espejo sos. Mi espejo. Puedo mirarme, atreviéndome aún más, sin escapar del reflejo. Porque él me muestra mi yo. El más oscuro, el más adicto, el que aprisiona, el que hace que descienda, el que depreda, voraz y a punto. También el otro, el de la lucha, el del grupo y los viajes. Ver desde dónde uno se relaciona: desde la luz o la sombra, o de un claroscuro que ni sé cómo se logra...

Miré el espejo. No me corrí.
Pude hacer frente a lo que ví.
Ahora queda saber cómo seguir...

viernes, 29 de octubre de 2010

Estación: dos adictos

Te quería contar algo que me pasó ayer.

Lo llevaré a la sesión porque me parece, y es más una sensación que palabras que puede estar bueno trabajarlo.



Conocí un chico, delegado de otro canal en el viaje. Ayer me encontré con él y empezamos a charlar. Es un ex adicto, a la cocaína. Estuvo bueno por un lado hablar de eso, tiene una historia bastante heavy. También yo le conté de mi tema y por un lado me sentí aliviada.



Pero no me cuidé cuando tuvimos sexo y eso me habló de mi propio descuido, más allá del suyo. Me quedé muy enojada conmigo, con una sensación que no me gustó, me hizo mucho ruido. Empiezo a tratar de elegir cosas más sanas y sentí que di un paso atrás, que no puse límites, que no paré para usar un forro y no me gustó. También me pregunto porqué me siguen atrayendo ese tipo de personas, si ser una adicta a la comida en mi caso me lleva fijarme o sentirme atraida por hombres que también lo son...me pregunto cuáles son sus elecciones con respecto a seguir drogándose y fumando muchísima marihuana pero más que nada me pregunto cuáles serán las mias...me confundió un poco ésto ayer...fue una sensación "ruidosa" la que tuve, no puedo explicarlo de la mejor manera...aunque siento que esta vez me toca apretar el freno en este ámbito y estar bien alerta...

martes, 26 de octubre de 2010

Estación: ojalá que si

Ojalá que si.
Que llame, que llame, que llame.

Cual adolescente espero. Pero sin ganas de desesperar.
Ojalá que si. Si es que tiene que ser, que sea.

Ya está en al aire girando la moneda,
y que sea lo que sea...

lunes, 25 de octubre de 2010

Estación: parar

Otra vez.
La ansiedad de esperar.
Esta incertidumbre que me acelera el pecho y me llena de nervios la panza.
Ahi donde se alojan las dudas más inciertas. Justo ahi, donde la nada y el potencial se unen para pedir paciencia.

Esa que sigo trabajando, aun en el amor. En la vida entera.
Mil mariposas de agua moviéndose en lo más hondo. La premura de encontrarlo ahora, y a su vez la delicia de tener que esperar. La frescura del no encuentro que vacila según pasan los dias y llenan mi cabeza de preguntas.

Será, no será. Querrá. Tendrá las mismas ganas. Sentirá lo mismo. Querrá verme. O no. Será solo el impulso de una vez o quedará aún más por conocer.

Preguntas que solo responden incógnitas y que una vez más anuncian que habrá que esperar...

domingo, 24 de octubre de 2010

Estación: soltar

Muchos kilos quedan detrás.
Agradecimientos.
Abrazos.
Crecimiento.
Aperturas.
Cariños.

Liberación, tranquilidad, movimiento.
Aires nuevos.
Adrenalina.
Colores
Optimismo.

Un dejar atrás. Soltar lo que ya no quiero. Soltar el ayer segura de dar el paso.
Incertidumbre es lo que viene. No sé qué es, pero se siente lindo. Como en un amanecer que crece y nace esperanzado. Esperado, en otro lugar. Ocupando lugar. Respetando el lugar.

Se siente bien este proceso. El no haber partido antes de tiempo, el dejar decantar, el esperar hasta ver claro. Hasta ser consciente de lo que ocurría, hasta comprender. La vida decanta sola y lo que no es queda detras. Deja el espacio necesario para que lo nuevo entre. Y para encontrarlo. Y para que también me encuentre.

Dolió la desición. Pero hoy no tanto ya. La vida da lindas sorpresas cuando nos animamos a caminar.

sábado, 23 de octubre de 2010

Estación: llegada

Partí con temor.
Volví con alegria. De esa que cuando la vida, tranquila, abierta y riendo ella te presenta.

Algunas comidas de más pero mucho más frenadas que antes. Algunas relaciones se dan, pero más frenadas que antes. Poder bailar, nadar, charlar sin pensar en algo más. Disfrutar, caminar, observar y respirar si esperar que algo más pase. Pero pasa. Y es asi tan natural que me fascina. Y quiero frenar y no pensar, aún no puedo. Deseo que seas real, no repetido, alguien por conocer. Tanto me gustaría como me gustaron tus besos, mirarte dormir, ahi sentado, con ojos cerrados y leves arrugas que remarcan ojos de vejez, como sosegados, con aires viajeros, pero alegres como que se rién más allá de tu sonrisa. Y eso me gusta. Mucho. Estar al lado, mate, conversación y solo eso, aunque esperando un beso que llega lento, casi robado, pero respondido.

Quisiera seguir viaje. Pero contigo. No se si llegar a viejos, nadie sabe eso. Solo seguir lo que dure el trayecto. Conocerte un poco, mirar adentro, silencios, charlas, fotos y equipaje. Una luna nueva, algo de sol, abrazos. Y tal vez ni deberia esperarte. Pero lo hago. Y te espero. Porque eso deseo.

lunes, 18 de octubre de 2010

Estación: un viaje

Mañana parto. Un viaje.
Acelerando y frenando. Como en montaña, pero en selva y agua.


Y parece como la primera vez. Como niña. Pero adulta, un poco más que antes.
Tengo miedo de no poder. Dejar la comida, pastillas, deseos. Miedo de no frenar. Solo una semana y me creo sin contensión, sin anclaje. Solo son pocos dias me digo. Pero temo. Temo dejar y dejarme estar.

Eso es. Estar. En armonia, en compañía, en viaje. Sin ir desbandada en bandada, sino abierta y a la vez ensimismada, observándome, silenciosamente o gritando un poco. No lo sé.

Espero y quiero que solo por hoy pueda controlarme, sin reprimirme pero control cuando estoy a punto de irme al carajo. Solo por hoy pido y repito.

jueves, 14 de octubre de 2010

Estación: mirar para atras

Escuchándolo hoy pude escucharme.
Como hace un tiempo. Como cuando se corre el velo y queda al descubierto la realidad. Esa que duele, esa que frustra, que te desgarra, que hace que te sumerjas, y que inunda, lo más hondo, lo profundo, lo que a veces no se quiere ver, lo que molesta. Ruidozos sitios de un interior que desordena lo exterior. Que intranquiliza, que derrumba. Que es como muerte. En vida. En plena vida. En joven vida.

Hay hoy un nuevo espejo. Una imagen. No sé si entera. Todavia siento el temor del perdurar, del mantenerme. Alerta aún en una imagen no completa. Pero más que ayer. Más que hace un tiempo. Que en aquellos tiempos. Más que la fantaseosa realidad del deseo, de lo que tal vez nunca iba a ser, de lo imposible, de lo adrenalínico, de lo insano, de lo dependiente.

Hoy me alegra tanto el freno. Que con dolor pude apretar. Hoy me alegra tanto poder parar. Y luego seguir, ya más calmada, con pequeños bocados de tranquilidad. Pequeños pero sabrosos, casi exquisitos, casi en un slow que llega a ser disfrutable...

Que dure digo. Que dure ansío. Aunque más no sea SOLO POR HOY.

lunes, 11 de octubre de 2010

Estación: soltar lo que fue

"No podemos seguir viviendo en lo que fue". Un soltar de años, más de 30.
Y un volver a empezar. Esos años que terminan siendo solo un instante, en el Universo movedizo.

Volver a empezar. Casi de cero. Como recién nacidos. Como salidos del útero acuoso y tibio, pero expulsados al azar, o no tanto, al abanico más bello del existir.

Y en mi mamá me vi a mi. Y a vos. Y a cientos de gentes que se recrean, que como niños pequeños vuelven a jugar, después de caer, levantándose aún a tientas sin saber qué hacer. Después de haber crecido con un otro y al lado de él.

Y qué será de ella me pregunté. Y qué será de él, en caminos que ahora toman diferentes rumbos. Y qué será de mi. Y qué será de él, a la vez me pregunté.

domingo, 10 de octubre de 2010

Estación: un poco de sobriedad

No es por que llueva. Ni cuestión de climas.
Solo él aparece...para irse a la medianoche, entre pantallas y ojos irreales, entre frases y deseos que cruzan el mar.

Y un poco de sobriedad aparece, o tal vez cordura, o quizas madurez.
Aparece y se va. Pero está. Como recordando mi adicción, como para que me cuide y no me sumerja en deseos tan grandes, tan imposibles, insanos, distantes.

No es el sol, ni una nube. Sino un viento repentino que lo trae. Ese impulso, el más vital. Que es como corriente, eléctrico, movedizo, bien real. Y va en comidas, y en él y quizas hasta pueda ir allá. No importa dónde pero aparece, descontrola/controla y luego se va.

Las faltas, los huecos, los vacios, como los quieras llamar. Creo llenarlos, engañando, tapando, buscando, ahi justo donde nada hay. En el afuera inmmenso, lleno de soledad. En vez de buscar adentro que es donde puedo encontrar.

Encontrarme con lo bello, que también forma parte. Y que es de un mundo real.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Estación: una meta

Cuando lo escuchaba.
Pensé en ésto. En una meta anual. Y descubrí que es la misma que quiero diaria y por hora. Andar liviana, limpia, sobria, liberada, de secretos de comida, de pastillas escondidas...de vacios guardados, en lo más hondo.

Y enamorarme. Construir. Construirme primero, en sólidas bases, de pies no tan cansados, de fuerza tranquila, me ansiedad bien llevada, de alegria compartida. Construir con un él...llena de realidad, y con momentos de vuelo y magia, quiero lograr...que no por mágicos dejen de ser reales. Y viceversa. Magia en lo real, segundos de vuelo, de un cuelgue infimo en una eternidad, esa que se pasa a cada rato, mientras te quiero escuchar.

Y hoy fui con nubes, en una acera vieja y con pozos sin escavar. Floté en el cemento eterno de esta ciudad.

viernes, 1 de octubre de 2010

Estación: alegria solo por hoy

Solo por hoy.
Diré alegria.
Diré grupos.
Diré energia.

Solo por hoy voy llena.
Satisfecha con la vida.
Con la sangre de un ovario hinchado.
Rojo, revitalizado.

Y me enorgullecí por mi. Y también por ellos.
Yo era ellos y ellos yo. En uno. Unificados.

Me encendió la lucha. Defender derechos.
Por ellos. Por mi. Los derechos de todos. Sin abusados, sin abusadores.
Poner el cuerpo ahi. No en el peligro. El cuerpo al servicio de la fuerza una, de la resistencia solidaria, de acompañar y escuchar. De hacer algo posible. Pelear sin hacer pelea. Pelear y matear. No matar. No matarme. Ni de hambre, ni de sed, ni ir hacia el límite. Sinó descansar en la fuerza grupal. En la red que sostengo y que me sostiene. De eso hablo. De eso que alguna vez escuché de ella y sonó lindo. Pero hoy lo viví. Lo sentí ahi adentro. Donde las palabras no llegan, sino donde anda el corazón y el alma. Donde a veces no sé explicar, sino solo sentir. Y la música que escuché sonaba hermosa. Una melodia compañera, cantaba todo el universo a un compas unificado, solo uno se hizo ese sonido. Me sentí una, no dividida, solo un segundo. Solo por hoy me gustó sentirlo.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Estación: solo por hoy (miércoles 29 septiembre)

Hoy empecé.
Justo hoy.
Y pude verme en espejos. Un poco.
Quizas un dia pueda toda. Y no digo todo, digo toda.

Me llevé hasta allá. Ni el viento ni el sol, solo mis pies (y un taxi) a las 19.30 hs del miércoles 29 de septiembre 2010. Siete mujeres y una. Siete cuerpos y uno. Siete adicciones y una. LA COMIDA. Dulces, azúcares, saladitos, panes, harina en general, panaderías, kioscos. Y reflejados ahi los límites, los propios lugares, las miradas, la nuestra. Y los pesos, y las opiniones, y los controles, los descontroles. Siete caminos y una frase que resuena: el placer con control.

Y me gusta como suena más me falta hacerlo carne. Cambiar los hábitos, modificar el estilo de vida. Optar por lo sano: en la comida, en el trabajo, en el amor. En la vida. En la vida toda entera. Como un dia me gustaría verme a mi misma. Toda entera, en un espejo donde pueda mirarme amablemente, donde no me castigue, mi mirada, yo misma.

Solo por hoy diré. Ayer no sé, mañana menos. Sólo por hoy feliz de haberme llevado hasta allí.

martes, 28 de septiembre de 2010

Estación: la vida-la muerte

Pulsión vital.
Pude sentir algo de eso hoy. Pero sin ellas.
Viernes, sábado, domingo, lunes, martes. Y al quinto, quién sabe porqué, sentí algo vital. Algo de la brisa, la lluvia, una música, un leve cantar, una práctica, un aroma. Y la muerte que otra vez golpeaba. LLamó esta vez a alguien casi de mi edad.

Y alguien dijo: "la vida es corta. Mejor disfrutarla". Y hoy me gustaría disfrutarla limpia, natural diría una Marta. Limpia de sustancias, comida y encierro. Limpia de verdad. No una fábula negra armada entre lo natural y lo que no lo es. Porque soy hipócrita y largos años he sido. Pintaba caras de sanidad sin siquiera creerlo. Ni hacerlo. Ni serlo.

Quién sabe cuánto y cómo. Cómo como hoy. Cómo haré mañana. Y los dias que se vengan, algunos altibajos, mi ansiedad, calamidad extrema, mis sin límites, mi voracidad. No sé todo eso, solo sé que es hoy. Y hoy, van cinco dias. Cinco dias limpia.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Estación: espejos

‎"Toda ahi. Me veré en unos cuantos espejos ese día"

Toda. Toda entera. Con las que también son mis redondeces, con mis otras partes, las que no quiero ver. Con "mis otros yo", sin dualidades, sin separaciones, bien entera. Y enterada, en múltiples espejos que hoy no puedo mirar.

Ojalá que pueda en unos cuantos. Ojalá mi mirada soporte esta imagen, la que en realidad soy, o la que soy aún no descubierta, aún no completa. Ojalá que alguna vez, lo que devuelva el espejo sea de mi agrado. No sé si perfecto pero responsable, aguerrido, fortalecido, habiendo hecho algo conmigo. Habiéndome hecho cargo de mi, mi integridad al desnudo. Y desnudos los ojos que me miren, mis propios ojos. Cuando ya no quedan secretos se está desnuda, cuando ya no hay que contar o por lo menos por ahora se está desnuda. Desnudo el cuerpo y el alma. Espero poder mirarme con un poco más de paz, de amor, de tolerancia. No pegarme ya, sin dañarme, con sanidad, alguna vez curada. Mirarme toda entera.

En espejos que son otros y que a la vez soy yo. Si el otro me muestra lo que soy sabré y podré conocerme, porque aún no lo hago por mi misma. Y me asquea a veces...mi propio yo. Ojalá sea distinto. Ojalá pueda verme, en varios espejos. Observarme con amor.

Estación: la vida en gris

Viernes, sábado, domingo, lunes 27 de septiembre.
Y van cuatro. Cuatro dias sin nada. O mejor dicho, sin parte de mi adicción. Todavía no ando limpia en la vida sin emociones extremas. Y cómo las extraño. Y que poco me acostumbro al color gris.

De un diez ni llego a un cinco. El sol, un poco de brisa, algunas conversaciones que resbalan, un yo mucho más mediocre, sin pasadisos oscurísimos, rojos intensos, manchados de sustancias que alzan el climax de la monotonía.

Y caen los ánimos sin aviso. Y cuesta encontrar algo de sentido hoy. Aquí y ahora siento que los medios son sin disfrute, sin grandes desafios, ni grandes problemas. Bueno, quizas mi error es desviar mi verdadero desafío. Que es lidiar conmigo misma, que es tratar de empujarme hacia la cura, que es llevarme a cuestas y sobre mis propios pies aunque sea cerca de la sanidad. Ese es el desafio, pero lo sigo buscando afuera. Quizas ese sea, si lo logro, mi mayor logro. Pero sigo buscando afuera. Y afuera nada pasa, no hay sobresaltos ni cimas montañosas que alcanzar. La cima es solo la mia, la de mi salud, la de mi limpieza, mi integridad.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Estación: solo por hoy (24 de septiembre)

No dije cuándo, ni cómo, ni porqué. No dije.
Ni siquiera, y lo confieso, tengo demasiada confianza. No me salen muchas palabras, ni promesas. Sí algunas oraciones pidiendo fe, voluntad, tranquilidad, no lucha. Demasiadas oraciones hoy. No puedo otra cosa. Necesito ayuda, del universo, de Él, de ellas, del otro él, de los que saben. Más yo sé que no es su fuerza con la que saldré, si tal vez con su compañía, pero la fuerza tendrá que ser mia.

El poder deberá salir de adentro. Firme. Sin titubear, o si...sí titubeo, si aprieto la nariz, y los puños. Bien cerrados. Sí siento la bronca, el caminar rápido, la mente una y otra vez vuelve ahi. Y es tan fácil hacerlo de nuevo. Y están en el cajón.

Y todo eso pasó en tan solo un dia. Y pienso cómo haré los siguientes, cómo haré cuando no pueda soportar, casi a punto de caer, porque sé que esos dias estarán...y tendré que emplear lo que ya sé. Y si pienso asi no puedo. Pero pude hoy. Sólo por hoy vacia de sustancia. Y falta tanto. Solo me alegra hoy. Viernes 24, septiembre 2010.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Estación: una desición

Es tan solo eso.
Tan solo una desición.
Y no tan solo. Es justo eso.

Valor, voluntad, ganas, consciencia, miedo, desafío, ánimo, estrategias, creatividad. Todo junto para una mezcla que será mucho, aunque el mucho no me alcance. No podré el todo.

Dejarlas, tirarlas, ordenar, estructurar para después flexibilizar. Hacerme fuerte, primero tensa, hasta, algún dia, lograr la relajación, algo más natural. Hasta lograr, también quizás, el placer de lo que ocurre, el gozo de lo cotidiano, el disfrute de no rondar por los extremos, la adrenalina de otro desafío, canalizado y fino, transformador, bien puesto y dispuesto.

Ya no garabatear borrosos gestos. Ya no la hoja en blanco, ni toda llena. Dibujar mi vida no perfecta, pero sí firme. Y decidida.

No sé si puedo, aún no me veo. Espejo que desfigura mi figura y me muestra un lugar incómodo, más redondeces, el devenir de la pura imperfección, kilos de aumento que agrando cuando miro.

Y es solo eso. Y lo es todo, aunque el todo no exista.
Y es solo eso. Nada más y nada menos que una desición.

martes, 21 de septiembre de 2010

Estación: los tiempos del Universo

Omnipotente soy.
Egocéntrica soy.
Acelerada, ansiosa soy.
Desmesurada, voraz soy.

Es mi parte más pesada, es aquella con la que lucho.
Es algo que no se apaga, que se vislumbra y se sufre.
Es esa otra yo que me pelea, o eso creo a duras penas.
Lucha constante que no unifica, dualidad pura, que todavia no trasciendo.

El Universo no apura, yo sí.
El Universo espera, yo no.
El Universo es sabio, yo no lo soy.
El Universo sabe porqué, yo apenas sé algo de algo.

No coincidimos dulce amigo. Te apuro, te piso, te aprisiono, te coibo, voy corriendo, me tropiezo, torpe. Golpe a golpe hoy camino.

Espero un dia, merecerte. Sin pelear. Relajar.
Descansar, soltar, flotar. Trascender el apuro, disfrutar del recreo, de las horas que pasan, lentas a disfrutar, lentas a callar, lentas a expresar. Tiempo para amar, besar, llorar, reir.

"Calma, todo está en calma. Deja que un beso dure, deja que el tiempo cure"

lunes, 20 de septiembre de 2010

Estaciòn: aburrida

Cansancio, fastidio, tedio, originados generalmente por disgustos o molestias, o por no contar con algo que distraiga y divierta.

Ya no hay parque de diversiones, sin montaña rusa a la vista, ni siquiera cerca la adrenalina de otros tiempos.

Nuevas bùsquedas de otra distracciòn. Si no hay nada no soporto. Si hay mucho no soporto. Quièn entiende a una Mariela màs cotidiana, que no se distrae o que no encuentra alternativas, otras, creativas.

Sensaciòn de pesadez en un dia y otro y otro, donde la rutina con piedras subyace en un atardecer de oficina cerrada, casi sin ventanas. Pero todavia me quiero quedar, y no sè porquè, viene por otro lugar lo aprendido ahora, a veces movido, otros estancado, como me siento hoy. Donde la lentitud, fiel compañera, no se va. Bien al lado la tengo, casi como abrojo caminando junto a mi. Quiero viajar, salir, volar, cambiar, rodar. Pero nada de eso pasa. Y pesa.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Estación: la guerra santa

"La lucha es de igual a igual contra uno mismo, eso es ganar.
No te pares, no te mates. Solo es una forma más de demorarse"


Mi terapeuta dijo: "la guerra santa". Contrincantes internos que se encuentran en lucha. A veces feroz, despiadada, voraz. Otras veces en tregua. Otras se retiran, se esconden y retornan. Cuando uno de ellos se distrae ataque el otro y asi sucesivamente. Se distrae el límite, ataca el atracón. Y ruedan y ruedan persiguiéndose a sí mismos en un círculo que no termina nunca. Círculo y guerra cerrada que no encuentran vértice y no se cansan de girar. Lucha circular, algo así sería. Perseguidor y perseguido. Dos caras de uno mismo. Mis caras.

No están afuera los enemigos. Están todos adentro. La paz, la guerra. Todos ahi. Ninguno sabe lo que es ganar, porque el triunfo es pequeño, es escaso (para mi), dura segundos, descansan, se cansan. Y vuelven a luchar. Cómo se lucha contra uno mismo. Cuántos enemigos habitan dentro. Quién gana y quién pierde, si es que hay ganadores y perdedores. Cuán grande es este ejército. Dónde está la clave, la estrategia. Si tal vez pudieran convivir todos juntos, todo en mí. Cómo lograr la convivencia de "seres" al parecer opuestos.

Si uno mata al otro a la vez muere una parte de mi. Si nadie mata, viven todos dentro de mí. La convivencia todavia no es armoniosa, se andan peleando por ahí. Ridícula guerra planteada asi. Trascender la dualidad y unificar, linda receta. Olvidaron decirme cómo juntar los ingredientes. Mis padres no dejaron un libro al lado, la vida no vino con glosario, los caminos no me quedaron armados, la ruta no está marcada, el sendero no es recto, los atajos no los veo. Pero aún camino.

La paz, la guerra. El deseo, el límite. La paz, la guerra, el deseo, el límite. Sigue en lucha lo que aún no es fácil de manejar. Tengo ganas de que algún dia, no sé cuándo, puedan hacer las pases.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Estación: ego+desapego

Lo pedí mil veces. Pero intuyo, que ya es tiempo de dejar algunas cosas atrás. Algunas repeticiones, algunos karmas, algunos "ellos" parecidos...dejar lugar para lo nuevo. Desapegarme pero de verdad, que sea interno. Será esa mi in ...tención, mi pedido, mi deseo.

Despegué de verdad o qué.
Me olvidé de verdad o qué.
Sigo buscándote o qué.
Pude superarlo o qué.
Es solo el sinsabor de aquello que no fue o qué.
Es solo mi ego o hay algo que no se fue.

Dejá de mirar atras Mariela. Ya no está más.
Dejá de pensar que vuelva. No volverá.
Dejá de esperarlo/los. Ellos se fueron y se irán los que sean igual.
Dejá de soñar, ilusionar y novelar. Es lo que hay ahora. Es lo que vendrá.
Dejá de buscarlo en otros. Ellos no son igual.

Volá, despegá, dejá todo eso atras. Es pasado, ya no más. Ahora sos otra nena, no regreses, te quedarás.

Deseo el desapego, pero de verdad.
Deseo mirar mi ahora. Ver qué pasará.
Deseo amar desde otro lugar, no en aquel, no más.

Es mi deseo, mi pedido, mi intención.
No jodo más.
Quiero poder soltar.

Estación: es mi ego

Ay la mierda cómo duelen esas tetas. Y Colonia encima. Justo ese lugar, donde tantas veces quise ir con un él. No importa quién, solo con un él.

Y vi sus fotos. Y las volví a ver.
Y era él. Mi amor de antes, el que repetí, en tantos hombres que llegaron después. En un después que era ahora, antes y más.

Te busqué en mil saxos, te busqué en mil canciones, te busqué en mil amores, te busqué en todos ellos.

Repetí tu nombre. Temí encontrarte en la ciudad, me escapé de tus calles, de tus esquinas, de tu música. Hace algunos años. Muchos atrás.

Y ahora. Hay bronca, risa, ridículez. Y quizas me hubiera gustado ser yo la chica de tus fotos. La que besas, la que abrazas. Es ella casi de mi edad, y pensar que me sentí vieja. Es ella fashion y casual. Es ella tuya ahora y yo no lo fui. Es ella con quien viajas pero me invitaste a mi.

La puta madre su buen lomo. La envidia a pleno tengo ahora ya. Envidia, envidia tengo, sí, y lo he de gritar. La puta madre, puto el destino, puta ciudad.

Quizas sirve ésto para hacer foco en lo que hoy hay. Quizás sirva ésto para dejar de soñar, de armar novelas, de hacer agua y aire donde no hay. Quizas sirva de una vez para volver a empezar. Sin querer que ellos sean lo que una vez fuiste y ya no es más.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Estación: un domingo

Comida. Y un viejo hábito. Y cuando pienso porqué no veo claramente. O sí, me hes fácil repetir. La ansiedad acompaña hasta los tiempos de calma. No veo preocupación delante pero sí el ansia. De qué. De alcanzar qué completud que no encuentro. De ser quién, de lograr qué cosa. De encontrar lo que no encuentro. Y vacios continúan los pedazos, los espacios que ansío, mi brutal naturaleza animal, mi voracidad, mis deseos expuestos como en vitrinas que no alcanzo jamás. Y entonces, es ahi, donde el hábito aparece, dispuesto a dejarme ceder, dispuesta mi voluntad a no hacer nada, casi nula entre fiambres y dulces que no llenan nada de nada. Solo originan molestias para lo que queda del dia, para el gran sol, la compañía, los paseos y mi andar. Llena de mierda camino, intoxicada a más no poder, sin poder parar.

Y luego de eso viene lo demás. Se abre el dia, viene el sol, despeja el cielo. Los pedazos de mierda reemplazados por la dulce compañía de un amigo, del viento de primavera, de caminatas, de teatro y comida compartida. Esa sí que me gusta, esa sí que disfruto, esa sí que calma. Y luego vienes tú. Abrazos y más abrazos, sexo sentido, sonrisas, cuerpos que se asemejan en un eterno contacto que no queremos dejar, por lo menos hoy que dure, pienso yo. Que dure el cariño, que dure tu mirar, caminar juntos, entrelazar los dedos, pensar en nada, besar las caras, arrullar el sueño, acompañar la eternidad de hermosos dias. Quiero que dure y a la vez sé que tendrá fin. No sé cuándo pero al pensarlo me dejo disfrutar. Solo eso quiero, para dejarme tranquila y no pensar. Para tenerte y que me tengas un día más.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Estación: no quería sentirlo asi

Especie de nube espesa, que me confunde y abruma y agrada. Todo junto, despertando en el tacto suave, dulce y cariñoso, lento, como pluma que de desliza hasta hacerme abrir y querer seguir. Y apenas te conozco. Y mi lugar, mi espacio menos hipócrita, donde casi entera me sincero esos dias, se ve invadido hoy. Casi por un extraño, que ni conozco, pero quiero.

Sensación de agua. De trance delicioso. Agua, agua y más agua. Eso fue hoy. Ese relax que a veces busco, que no encuentro en el otro él. Que es trabajo, que es decir necesidad, que todavia es inmaduro, voraz e intenso, algo torpe, a veces lento, muy pocas veces. Voraz soy yo, pero en ese instante me vuelvo caricia y sigo lenta, como me gusta.

Yo no quería. No quiero aún. Ni mirarte por miedo a. Ni sostenerte en ojos oscuros, todo oscuro. No quiero ahi. En mi lugar. En ese espacio donde me siento. Que no se invada, no quiero esperar ese dia para verte, ni ilusionarme, ni quererte cerca, ni avergonzarme, ni ser desleal, conmigo misma, que lo que siento no puedo expresar. Y que lo oculto, como hice hoy. Que no lo dije, no me animé. Me gustó, me gustaste, me acariciaste, me abriste, me relajaste, me suavizaste, me conecté. Justo enfrente, niño agua, yo no quería, no lo esperaba, me desviaba, lo negaba. Pero asi fue.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Estación: me quedo (aunque sea un rato más)

Hoy, elijo quedarme.
La mochila espera, casi preparada. En la esquina del placard, en la más guardada, más visible, casi apresurada, como lo conocido, como huir de a pasos, como armar los bártulos, casi sin pensar, en que a veces huir no es lo adecuado.

Hoy elijo quedarme. Y resulta extraño. El hacerme cargo. Rechazando cambios, sintiendo el temor, cansada del viaje a un lugar extraño. Anclo por ahora, no sé bien por cuánto. Pero el movimiento ya me está cansando.

Hoy elijo quedarme. Andar más despacio. Querer ir tranquila, aunque a cada paso, la ansiedad me espera y me prueba y me sigue y me atormenta. Tanto ir y venir me han dado los años que resulta raro ésto de estar quieta.

Elijo quedarme. Y no sé por cuánto. Hoy es lo que puedo, muy a mi pesar. Conozco ese habito de salir volando. Andando caminos como loco bravo. No sale otra cosa y el andar está cansado. Más bajo, será mesurado.

Hoy es lo que puedo. Es mi gran trabajo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Estación: sin conformarme

Nada me conforma.
Ni el tiempo, ni la calma, ni la prisa, ni el salir, ni entrar, ni empezar.
Ni el vestido, la comida, ni el hombre, ni el límite. Y mucho menos el traspasarlos.

Tiempos sin conformar, que se deslizan en dias sin paz. Algo del disfrute que se diluye y pierdo, mientras pierdo horas tratando de alcanzar. De alcanzar algo que nunca llega, que aún buscando no tiene final.

El afuera llueve sinsabores, que el adentro tiene con seguridad. Esa que cambia según los dias, los soles, el cielo y mi estabilidad. Poco equilibrio el que encuentro conmigo, en estos años, en el aquí. Quizas es tiempo de ver lo mínimo, cotidano y bello que sucede, y que me pasa sin saborear. Amigos, lluvia, hermanos, padres, cafes, descansos, abrazos, ternura. Y tu mirada que aún me arrulla en el espacio que toca hoy.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Estación: 34

Y un día crecí. Y llegaron 34.
Sumo un año, con vida, consciencia, pero también cobardia.

No me animé. Volví a elegir lo cómodo, lo conocido, lo chiquito.
Me asusté. No salté. Lo que deseo es lo que no elijo, lo que acabo de dejar. Ya sin excusas, por lo menos conmigo misma. Sé porqué no lo hice. El miedo, la carga, el no poder hacerme responsable, el querer y no querer ocupar lugar, el soltar lo anterior, el conformarme, el no querer dejar ciertas comodidades atras.

Se siente feo. Siento fea la cobardia. Y si creí que era valiente, hoy siento que no lo soy. Que me retiro. Pero diferente y haciéndome cargo de la retirada en mis adentros. Me frustra mi elección. Siento la culpa de no animarme a saltar. Siento la mediocridad de lo elegido.

Pero ya no quiero excusas. En este instante me entero y hasta acepto, con bronca, que soy cobarde.

martes, 31 de agosto de 2010

Estación: crecerme duele

Esto de hacerme responsable y cargo me genera temor.
Algo se bloquea y me tensiona el cuerpo.

En el presente, entre un lugar nuevo y otro que no. Es mi tercer dia de prueba en un trabajo. Si todo va bien tendría otro cargo, con más responsabilidades, a cargo de un grupo, con una oficina propia, con más sueldo. Pero a la vez no tan cómodo, con más responsabilidad, más atenta, de mayor expansión. "Quiero gente que tenga ganas de crecer" me dijo hoy mi jefe. Y yo casi sin contestar, haciendo que prestaba atención y asentia con la cabeza, pensé que no estoy segura de querer crecer.

Que me da pánico. Que hoy, en este instante, quiero ser chica otra vez. Que me aterra el no poder. Que me da miedo. Que no se si me creo capaz. Que hasta no me creo merecedora de ese lugar. Y solo pensaba en eso mientras él hablaba. Y todo el dia me quedé pensando en qué quiero hacer. Y no sé. Y ahi voy, sin tomar ninguna desición, solamente sigo y sigo pero en el fondo no me puedo aquietar para escucharme. Solo siento que por más que lucho y hasta quiero detener el crecimiento, es una lucha absurda. Porque aunque luche sucede. Y me duele. Me duele todo el cuerpo. Y no puedo parar de llorar.

lunes, 30 de agosto de 2010

Estación: aceptar verdades/verdad al amor

Si escucharte ayer no fuera verdad.
Te pediría que me la digas.
Si mirarte ayer no fuera verdad.
Te pediría una mirada.
Si tocarte no fuera verdad, te pediría otras caricias.

Aunque duela, no lo mientas.
Aunque nos podemos ir, no lo calles.
Aunque no quiera escucharte, grítalo.
Aunque me desiluciones, sincérate.
Aunque te deje, sigamos un rato.
Aunque podamos llorar, no lo evitemos.

Verdad al amor.
Amor a la verdad.

viernes, 27 de agosto de 2010

Estación: otro lugar

No me acomodo. Vacilo. No hay seguridad en este otro lugar. Casi nada conocido. Casi nada certero. Me tambaleo. No estoy segura de querer ocuparlo y a la vez sí. Miro al frente y sigo. Pero de vez en cuando el ayerY no hablo de geografias. Ni de paises, ni de veredas.
Hablo de ocupar otro lugar. Hablo de una necesidad de estirar, de expandir, de ocupar más espacio. Corporal también. Más redondeces. De esas que me aterrorizan, de esas que el espejo aún no soporta, que son algo incómodas, que son más redondas, más grandes. Que la niña está dejando para dar paso a otras formas. Nuevas. Bien nuevas.

Se van yendo las individualidades, las camas de una plaza, algunos viajes solitarios, lugares de amantes, nidos protectores, padres ejemplares, amigos perfectos, fidelidades eternas, lugares seguros, pilotos automáticos, autoengaños, manipulaciones internas, caretas ajustadas, armaduras viejas oxidadas. Se van abriendo otros ojos, la boca habla, el enojo sale, también las lágrimas, salen las canas, arrugas varias, dolores antiguos, viejos amores, sensaciones guardadas. Cada vez más rápido, como efecto dominó y casi no puedo controlarlas. Salen y salen, y abren mundos, mares hondos, profundos, que atemorizan y a la vez llenan de vida.

me llama. Y me doy vuelta. Y creo que regreso. Pero no es lo mismo.

martes, 24 de agosto de 2010

Estación: mi testigo silencioso

Una pequeña charla.
De apenas unos minutos. Recostada y el silencio más la gente del salón. Un sonido, un aroma y la sensación de peso y vaivén de olas por todo el cuerpo.

Y en el relax y la calma, apenas por un instante él me habló. Mi testigo silencioso, ese de bien adentro. El que te habla cuando te callás, cuando dejas las anécdotas, cuando no te aturdis, cuando todo alrrededor se para. Inclusive vos. Y yo.

Hoy, y solo por hoy él me habló de alegria. El me habló de ver el sol, del viento en la cara, de caminar aún a costa del dolor. De transformar la incomodidad, o de transitarla. Permaneciendo y aguantando un rato. Bancarse en esa quietud, en ese instante donde todo parece inconcreto, inconcluso, lleno de incertidumbre. Donde las cosas molestan y falta más. Pasar por ahi, quedarse ahi, dejar un rato de lado el miedo. Llorar si hace falta, hacer berrinche, usar todas las carilinas necesarias, putear lo deseado, vomitar algunas sinceridades, cambiar los muebles de lugar, cortarse el pelo, buscar un color, cortar la ropa que te aburre, poner flores en la mesa, colgar un par de cuadros, incorporar una dos plazas, vestirse de verde, mirar a alguien que te gusta sin bajar la mirada, expresar lo que sentis en ese momento, romper algunas reglas, quebrar la ley, armar una mochila.

Hoy me habló de disfrutar la vida, aún a costa de que no esté lo que ansío. Aún a costa de su demora, aún sin enamorarme, aún sin hijos, aún creyendo estar vencida. Fue solo un rato de charla. Creo tal vez unos dos o tres minutos. Si pudiera escucharlo más seguido. Quizas me sorprendería oirlo. Justo ahi, en ese instante, donde todo para. Inclusive yo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Estación: vueltas

Volver para comprobar lo que ya sabía.
Volver para cerrar.
Volver para sanar.
Volver para correr un velo. O terminar de hacerlo.
Verdad al amor. Amor a la verdad.

Creo que lo sabia. Mis ansias de encontrar ya un hombre encontraron un poco más de lo mismo. Cariño, caricias, ternura, compañía y sexo. Pero no alcanza. No sin ganas de proyectos. No en ese lugar que te hecho en cara pero que yo misma ubico.

Dónde me ubico. Sin acento. En un lugar alejado. Ni últimos ni primeros. Más no última, no amante, no una vez al mes, no ahi Mariela. Ya no quieras estar ahi porque tenes que reconocer que queres más.

Reconocer mis deseos. Mi impotencia de que no sea. Impotencia por no encontrar lo que quiero que sea. Porque no lo es, no está, es al pedo buscar...sino sale natural.

Y lloro y vuelvo a llorar. Por algo que intuía. Aunque a veces es necesario volver para corroborar, para cerrar, para terminar de sanar o sacar. Transitar un poco más hasta darme cuenta de que lugar quiero ocupar.

viernes, 20 de agosto de 2010

Estación: feliz de encontrarte

Tanto te tuve presente.
Niño de antes, hombre ahora. Yo niña, ya mujer.
Pendientes de otros tiempos, que no fueron dichos, que se atragantaron en atracón que después fue comida. Tantos desarraigos, mudanzas, idas y venidas. Me quedé sin decir y hoy ya grande lloro todo lo callado.

Cada vez que me fui. Cada vez que partí se me acumularon palabras, enojos, lágrimas, bronca, miedos. Flexibilidades forzadas que no estaba preparada para afrontar, pero igual torcí y me adapté casi sin chistar.

Último baile pequeño, lleno de pecas y rulos oscuros que me abrazaron de lejos. Y otra vez me fui, casi sin querer. Nunca más te vi. Pero todo quedó, demasiado pendiente, repetido en ellos que fueron iguales y a los que perdí.

Hoy pasaron veinte. Años de buscarte, de soñar con verte, de saber de vos. Encontrados, canosos, arrugados. Casado, con tu hogar tus hijos y algo de vejez. Yo con libertades, otras elecciones y un camino afin. Feliz de encontrarte. La vida da vueltas, y sabe con quién, da vueltas seguido y vuelven aquellos que querias ver.

Nunca te lo dije. Hoy te lo confieso. Tanto me gustabas que ha quedado aquello.

jueves, 19 de agosto de 2010

Estación: enojos

¿Por qué el hombre reprime tanto y se vuelve enfermizo? Porque la
sociedad te enseña a controlar, no a transformar, y el camino de la
transformación es totalmente diferente.

Culpa de enojarme. No tanto ya.
Comer o enojarme. Porqué no expresar?

Enojos que transforman a traves de la palabra. Que no hieren o sí.
Que tenes elección de escuchar, o no.
Que tengo elección de callar. O no.

Ya no quiero más enojos enquistados en mi cabeza.
No te quiero herir pero quiero poder decir.
Si algo puedo cambiar mucho mejor será.
Sinó queres escuchar es libre tu elección.
Pero ya no quiero reprimir, ni morfar, ni olvidar, ni enterrar, ni esconder.

Ya no puedo más. Fueron años de cargar.
Hoy quiero sacar y soltar y sentir y emocionarme si me place y ya.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Estación: no sé, va sin título

Memorias del pasado. Nostalgias. Algunos recuerdos. Ilusión.
Encuentros virtuales que soñé sin sueño, desvelada, sin razón de ser. Con una esperanza que no se funda en realidades. A veces ida, sumergida, espesa.

La muerte. La consciencia del paso del tiempo. El darme cuenta. Lo que no fue, lo que no seré creo que nunca. O lo que tal vez me sorprenda siendo. Lo que fueron los otros. Sus hijos, sus esposas, su búsqueda, su propio camino. Que no es el mio. O sí. Si al final todos nos vamos encontrando, aunque hayamos caminado distintos senderos.

El miedo a perder el control. Mi control. El miedo al dolor, a que la parca llegue y los lleve algún dia. Y me lleve también a mi. Por dios, que no me encuentre dormida, aburrida y aletargada sin vivir. Por dios, que honre la vida, que no desperdicie, que no calle, que no agobie al dia. Por dios, que a pesar del dolor pueda seguir, con un disfrute infantil y un alma joven. Por dios, que lo vital no perezca, en este cuerpo efímero, en este corazón, en esta alma, ni en mi psiquis. Por dios, que valore el querer,a vos, a él, a ella y a mi. Por dios, que no me desanime, y si lo hago volver a sonreir. Caer pero levantarme. Morir pero resucitar. Perder pero ganar fuerza. Fracasar pero aprender.

Que la muerte me encuentre lenta. Que la ansiedad no sea mi mejor amiga ya. Que aunque el reposo llegue a mi lecho, sonreirle a la vida inclusive allí.

martes, 17 de agosto de 2010

Estación: viajar

Comparto mi carta de hoy. Aunque todavia no viajo tan despreocupada, es algo que me gustaria hacer. Aunque no conozca otro pais. Ser viajera en mi misma tierra, en mi cotidiano, en mi todos los dias. Después sigo. Me voy a dormir, mañana tengo que andar y andar y seguir viaje...

"La vida es una continuidad siempre y siempre. No hay un destino final. Siempre es un "ir hacia". Simplemente el peregrinaje, simplemente la jornada en sí misma es vida, sin llegar a un cierto punto, sin meta; sólo danzando y el estar en el peregrinaje, moviéndose alegremente, sin preocuparse por el destino. ¿Qué harás al llegar al destino? Nadie lo ha preguntado porque todo el mundo está tratando de tener un destino en la vida. Sin embargo, las implicaciones... si realmente llegas al destino de la vida, ¿entonces qué? Entonces vas a sentirte muy perplejo, no hay a dónde ir... has llegado al destino final y en la jornada lo has perdido todo. Has tenido que perderlo todo. Así que, al permanecer desnudo en el destino final, mirarás a tu alrededor como un idiota: ¿Cuál era el motivo? Estabas afanándote tanto, estabas preocupándote tanto y este es el resultado.
La pequeña figura que se mueve en el camino, a lo largo de este hermoso paisaje, no está preocupada por la meta. El o ella sabe que la jornada es la meta, el peregrinaje en sí mismo es el lugar sagrado. Cada paso en el camino es importante en sí mismo. Cuando esta carta aparece en una lectura, indica un tiempo de movimiento y cambio. Puede que sea un movimiento físico, de un lugar a otro, o un movimiento interior de una forma de ser a otra. Pero cualquiera que sea el caso, esta carta promete que el movimiento será fácil y traerá un sentido de aventura y crecimiento; no hace falta luchar ni planear demasiado. La carta "viajando" nos recuerda también que aceptemos y abracemos lo nuevo de la misma forma que lo hacemos al viajar a otro país con una cultura diferente y un ambiente diferente al que estamos acostumbrados. Esta actitud de apertura y aceptación atrae nuevos amigos y experiencias a nuestras vidas."

lunes, 16 de agosto de 2010

Estaciòn: lo que hay

Lo que hay es un puñado de realidad al dia.
Una cotidianeidad parida desde lo màs hondo. Pesada y aburrida. Tranquila y no impulsiva.

Lo que hay es un trabajo que ansio y no llega. Una bùsqueda interna que a veces cansa y otras alegra. Una lentitud que guarda mis deseos màs intensos, mis anhelos, desmedidos, placeres, viajes y arribo.

Lo que hay es real, palpable, preciso. Con algo màs de tiempo, consciencia y años, alerta, despierta, cansada, contenta. Segùn vienen los dias, segùn las horas, las gentes, las miradas, el lugar. Lo que hay hoy tal vez no es lo que quiero. Busco algo màs, cuesta conformarse, queda el vacio. Lo que no tengo quiero que sea lo que vendrà. Pero lo apuro, y no espero, y està inmaduro. Pero deseo.

Lo que hay es un hoy cargado de vaivenes, sosiego, abrazos, compañia en diez dias, familia, amigos, algo màs de aceptaciòn, contracturas en cuello, casi resignaciòn, un dolor, una incomodidad, sensaciòn de no expandir, de quedarse en un lugar, de anclar amarras casi obligada, casi rendida. Dia tras dia.

sábado, 14 de agosto de 2010

Estación: Saturno

Ay Saturno. Te diría y pediría que pases rápido. Y sí que tengo coherencia con mi propia ansiedad. Pero sé que lo que te pido es casi imposible porque justo sos el que trae la lentitud.

Que me viene bien. Que sé que la necesito, que es lo que me puede enseñar a madurar, a asumir mis responsabilidades, mi realidad. Que no me la banco, que se me hace densa, pesada, que a veces me agobia, que me aburre, que es siempre igual. No tiene nada que ver con mi parque de diversiones, con mis movimientos, con mi brusquedad, con mi impulso, con mi deseo desmedido, con "todo junto y ya", no se parecen. Para nada.

Y en este pedido va casi un ruego. Tal vez pueda aceptar que seas lento, pero por favor espero aprender de ésto. Que la vida es trabajo, es lucha, y no siempre es gozo, placer, rapidez...que a veces da frutos, que deja huellas, enseñanzas...no sé...hoy me pesa igual que el plomo, se me hace tedio con un dejo de vejez. De que algo muere lento. Ojalá que sea para renacer.

jueves, 12 de agosto de 2010

Estación: el cuerpo y otros

Qué cosas no puedo expresar a traves del cuerpo?
El cuerpo dice mi acelere, algo de mi vitalidad, ansiedades, marcas, castigos, luchas, dolores, malos habitos y también lo demas. Cremas, color, un angel, la paz...vencidas, torceduras, trabajo, algo de voluntad.

El cuerpo me parla al oido. Y cuando no lo escucho empieza a gritar. Gritan los huesos, el cuello, la espalda, mis pies, mi cara, mi panza y detras. Habla de limitaciones, de apegos, de faltas, de niña, de mujer, de palizas, descuidos, de viajes, de dulces, comidas y faltas de ella también. Habla de años y con ellos más descanso, más reposo, mas liviano.

Me pregunto cómo decir lo que llevo dentro si el cuerpo un dia para y no resiste más. Pintar, cantar, escribir, decir....algo tendré que sacar. Para animarme y abrir, sacar, curar, gritar, enojar, putear, sonreir. Colores, formas, dibujos, flores, mariposas, cielos, agua, mucha agua, azules, montañas, más mariposas, vuelos, anclajes, olores, paises, gentes, amigos, amores, olvidos, heridas, verdades, negaciones, mudanzas, rencores, relax, mi alma, mi psiquis, mis sueños, deseos, temores. Y todavía más.

martes, 10 de agosto de 2010

Estación: otro dia de práctica

Repleta. La clase con una y otra y más colchonetas.
La mierda pensé, vengo a ejercitar la paciencia y me rompe las pelotas que haya tanta gente. Un olor a "gente" mezclada con huevo. Relax Mariela, aquietá la mente.


Tres om y largamos. A pura contorsión y los huesos me sonaban como queriendo salirse del cuerpo. Puta madre que me estoy poniendo vieja. La mina de al lado no paraba de moverse y a mi, que me cuesta un perú la concentración, se me crispaban los nervios de solo escucharla. Cuánto me falta para ser una iluminada.

Medio puente y puente entero. La cervical hecha pomada me molestaba, pero aún asi junté fuerza, pensé todavia soy joven y clavé las manos al lado de los hombros. Of me levanté toda la pelvis y casi se me escapa un pedo. Horror! hasta que dos minutos después el pedo se lo tiró el profesor. Respiré aliviada, no con respiración profunda y completa pero sí con alivio. No fui yo, pensé. Fue él. Menos mal que el olor no llegó.

Loto. El pie plano y mi mala circulación hicieron que el loto me lo quisiera meter en el culo. Pero bien, respiré trayendo mi mente casi amorosamente de alguna distracción, y hasta un rato floté, como cuando fumé marihuana con el pibe aquel.
Sentí, ocupé lugar, relajé. Mas de lo que pensé.

lunes, 9 de agosto de 2010

Estación: parada

Si supieras lo que me cuesta no ir.
Si supieras lo que me cuesta éste "no movimiento". Encallar, anclar viaje, cuidar el mango, ser más precavida, reservar, estirar, sostener.

Ansio desplegar las alas, volar a algún lugar sin conocer, recorrer caminos, parar aquí, allá o en ningún lugar. Dormir la siesta donde me plazca sin reloj o con uno de arena. Playas, desiertos, olores, sabores descubrir. Hacer mochila y adentrarme ahí, donde lo cotidiano deja de serlo, donde lo nuevo aparece en cada paso sin llamarlo, solo viene...

Lo que me cuesta estar algo asi como estática. Aunque no lo esté. Hoy toca el viaje adentro, sin mover. Hoy toca ese viaje que es el más largo, porque no hay adonde ir. Solo adentro. Hoy toca quedarse quieta para viajar. Y es un viaje alocado igual. Aventurado, incierto, pesado, alegre, mundano, profundo. Sigo viajando en mi.

domingo, 8 de agosto de 2010

Estación: Algo queda por sanar

Algo por sanar.
Mucho. Adictivos, tóxicos, stress, dolor, mal humor, envidia, enojos. Queda por sanar. Falta sanar. Es necesario sanar. Y decir, y expresar, vivenciar. Poner en la palabra el sentir.

Ya no quiero que duela el cuerpo. Quiero sacudirme entera al ritmo de la vida y feliz. Sacudir la culpa, el encierro, el hábito que no cura, el cuelgue sin presente de mi mente inquieta. Ansiedades, deseos, imposibles metas, correteos sin destino, búsquedas confusas, ridiculas, distantes, distancias, ilusiones. Ya no quiero correr detras de ti, sino caminar al lado. Ya no quiero correr detras de nada, de nadie, no quiero buscar con locura algo que está adentro. Que vale la pena mirar. Ya no quiero la TV, ni las noticias de muerte, de políticos y economistas que no me importan. En el diario y el cuadrado nadie habla de nosotros. Y no lo quiero. Nadie habla de paz, ni de amor, ni de júbilo, ni de regozijo. Y no lo quiero. No quiero estar en una mesa plagada de noticias que no escucho, que pasan sin cesar, que no dan profundidad, solo muestran intereses creados y descreidos para un alguien con dinero y poder. No lo quiero más. No lo quiero más. No lo quiero más.

No quiero ser ansiosa, ni enferma, ni adicta, ni incompleta, ni disconforme. Quiero buscar pero con lentitud, sin dormirme, sin caer, pero despacio. Apuro al mundo, te apuro a tí y luego voy quejándome de los que me apuran. Contradicciones. Momentos. Memento me vuelvo a veces anotándolo todo sin saber que anoto. Y hablo sin saber qué digo, ni siquiera si lo que hablo lo siento. Y ya no quiero hacer eso. No quiero.

Quiero andar con vos, con ellos, conmigo misma por momentos. Ser feliz con mi trabajo, creer en lo que hago. Disfrutarlo. No quiero más noticias, noticieros, no lo quiero. Lo que haya que sanar que sane. Quiero paciencia para eso. La quiero. Me cuesta. Pero quiero aprender a ser paciente. No apurar. Respetar. Mis propios procesos, los de los demás. Los del mundo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Estación: cansada de sostener

Sujetar o evitar que una persona o cosa se caiga o se incline.
2 Aguantar una cosa con las manos o con los dos brazos.
3 Defender o mantener una idea, una opinión o una actitud con seguridad y confianza, especialmente cuando alguien está en contra.
4 Dar a una persona lo necesario para vivir. alimentar, mantener, sustentar.
5 Hacer que una acción o estado continúe durante un periodo de tiempo sin variar.

Sujertarme a mi. Aguantar la realidad que no se desplaza. Que se me torna lenta, quieta, estancada, silenciada, inexpresiva a veces, mediocre otras. Darme lo necesario para vivir, pagar las cuentas, alimentarme, vestirme, andar, comer, contribuir. Este estado que quizas deba mantener hoy y que quizas cambie mañana, me está cansando.

Tan cansada de aguantar. Sola. Que se me hacen toneladas encima. Que es mochila espesa, de hierro, a cuestas. Que me paraliza hombros, y todo más arriba. Que no relaja, que tiene miedo de caer. Caer comida, rendida, tendida. En una cama que no se levante. Que le cuesta hablar para compartir la soledad que siente. Porque hoy viaja sola, hasta que se da cuenta que otros viajan con ella también. Que hay viajes en soledad que son necesarios para pararse firme en los propios pies. Pies vencidos, raiz torcida, que quiere erguirse probando y probando. Pero se cansa. Y no confía. y se resbala. Y se cae. Y pierde. Y se frustra. Y no sabe si levantarse. Pero lo intenta, y prueba y prueba. Pero no sale. Y baja los brazos, y se despista y busca alguien. Alguien que le de consuelo y paz. Alguien que no encuentra afuera porque tiene que verse, ahi está.

Y sospecha que un dia, en el remanso de su rendida, algo se mueva y cambie sin esperar.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Estación: partir sin saber a dónde

Y hablo de cuidarme. Y hablo de mimos, descanso, sopa, cremas, sueño, caricias, dulzura, besos, abrazos, abrigo, calidez, palabras, ayuda, contemplación, energia, aceptación, incertidumbre, camino. Y hablo de seguir viaje.

No detener las alas. Volar quién sabe dónde. Caer, descansar, frenar, acelerar, subir, detener, seguir. Y hablo del miedo, de la preocupación, del no saber, del no poder, pararme sobre mis pies.

Y hablo de mi, de mis padres, amigos, hermanas, compañero, trabajo, mi vida, mis sueños, mis anhelos, deseos, arrullos, gustos, dinero, paseos, comida, ropa. Hablo de la nada y de todo. De lo superficial y lo espiritual. Del cuerpo, del alma, de la mente, de las ideas, de los ideales. Que algo no se derrumbe por favor. Que algo siga intacto. En el más acá o en el más allá. Que no me caiga, que no deje de luchar, que sepa cómo hacer, que sepa dónde, cómo, cuándo, o no sepa nada de nada. Que se de, que se yo. Que sea cuando tenga que ser. Pero algún dia por dios. Que al irme, no me equivoque. Y si lo hago que pueda volver para reparar...reparar qué. Mi desición. Equivocada, acertada, no sé. Que sea lo que tenga que ser.

martes, 3 de agosto de 2010

Estación: volvieron otra vez

Otra vez. Síntomas. Taquicardia, mareos, dolores de cervical.
Ya sé de qué se trata. Ya lo conozco. Sé que me averguenza pero debo reconocerlos como tal.

Ataques de pánico. Así se llama. Pánico al estress, al descontrol, a no poder frenar, a caerme. Ruido, voces. Todo pasa tan rápido en la mesa desenfrenada de las noticias. Como un atracón. Todo de golpe. Ir acá, allá, mover, mandar, me piden, se quejan. De un lado y del otro. Compañeros, jefes, piden, piden, piden más y más y más y más y más. Como cuando yo como. Me meto más y más y más y más comida y ya no puedo parar. Ya no sé lo que como ni porqué, ni lo disfruto. Solo quiero más. Todo es más y más grande. Como mis deseos.

La máquina devoradora de la televisión. Donde no hay control, no se para, se pide, se hace, hacer y hacer sin parar. Cubrir noticias allá y acá. Querer todo rápido, con una prisa exagerada que no tiene fin. Asi soy yo. De ahi es de donde quiero salir.

Quiero parar, no quiero correr detras de no sé qué. Un poco de lentitud me haría bien. Un poco de profundidad me haría bien. Maldita picadora de carne la TV, picadora de carne que soy yo también. Quiero cambiar, desacelerar, poder frenar.

lunes, 2 de agosto de 2010

Estación: confusa, difusa

Confusa. Con una nube espesa. Difusa. No mente. Cuerpo.

Garganta, cuello, espalda, cervical, hombros. Con una mochila pesada...eso, pesadez...lentitud, cansancio, adormecida pero despierta. Disgustada con un presente que no puedo disfrutar hoy. Energia que en oleadas hoy me abandonó. Descontento, se fue la alegria. Uf qué torre mi estado por dios, ni yo lo soporto, ni yo puedo desplazarme con algo de paciencia en mi misma.

Que pase...

domingo, 1 de agosto de 2010

Estación: con frio en el alma

Frio.
Frio el viento, frio el plexo.
Alma con desolación.

Quizas éstos son los momentos en los que debería confiar. Confiar en algo más, en un Ser Superior, que me y nos cuida, que guía. Que por más que me deje libertad de acción intercederá para marcarme el rumbo. Asi estoy. Asi me siento. Sin rumbo. Con una incertidumbre que me oprime el pecho, el alma, la garganta. Confusa y difusa en este camino que transito, sin saber si estoy haciendo bien, si me equivoco, si deberia hacer otra cosa, si deberia buscar más. Y a su vez sin fuerzas para buscar. Sin energias. Cansada. Silenciosa.

Quizas necesito alguien que me de paz. Por no poder encontrarla adentro mio. Por el miedo que me da otra vez traspasar el límite, de mi cuerpo. Porque duele. Con temor al cuidado, al propio digo. Con temor a caer.

Quizas deberia y quiero aprender a flotar. En el agua de la vida, con esos movimientos sutiles que tan bien se sienten, dejándome llevar en la inmensidad, dejándome fluir, sostener por una red invisible. Por El.

viernes, 30 de julio de 2010

Estación: opresión

"anxius y anxietas tienen su correlato dinámico y verbal en dos verbos latinos: ango y angor. El primero significa “estrangular” y el segundo “o-primir”, atormentar, a-pesadumbrar. Por eso, uno puede sentirse así: sin aire, asfixiado, atormentado, pesado (hasta el punto de caerse, o tirarse a), estrangulado, inquietado, atormentado, y amenazado todo el tiempo."

Esta estación es molesta. Quiero que el tren parta ya mismo. Pero no llega. No camina. Se torna lento. Curioso significado el de "ANXIETAS". Su significado es lo que hoy siento en mi garganta. Así me siento. Como si dos manos me tomaran permanentemente del cuello y oprimieran ahi, justo ahí, creando una sensación de vértigo donde me siento caer. Hay algo que no me deja respirar, que me pesa, que me contractura y no lo puedo parar. Y me enoja saber que está. Y me toma la cervical, el cuello, la garganta, los oidos, la cabeza. La migraña se siente fuerte y quedo atrapada ahi. Atrapada en ese dolor.

Otra vez. Vino otra vez. Y no puedo salir. Es como una sensación de encierro, de falta de aire, algo asi. Me atrapó. Pero quiero salir. Rápido si es posible. O salir al menos. Esto viene y va. Ya lo conozco. Hoy está aquí.

jueves, 29 de julio de 2010

Estación: entre lo viejo y lo nuevo

Entre lo viejo y lo nuevo hay algo que está siendo.
Es mi aqui y ahora. Lo viejo, cosas que ya no quiero, niña que no quiero ser pero aún conservo. Lo nuevo, deseo de ser mujer. De encontrarte parado y bien en mi camino y al lado. Hombre y par, amor, descanso, hogar y abrazo.

Lo viejo ya no está. Lo nuevo no aparece. Y entre las dos orillas el puente de mi "aqui y ahora". Incómoda entre esa distancia me encuentro yo. Ni niña ni mujer. Ni niño ni hombre. Amantes. En el medio, donde el fruto hace su proceso y se cocina. En proceso de cocción lo llamaría. Cuánto tiempo se deja en el fuego para que salga a punto. Quién tiene esa receta que tanto busco. Quién mide la duración de este letargo. Ya salí al puente y voy caminando, pero nunca llego al otro lado.

Horizonte. Que te ves ahi lejos, que no me hablas, que no te conozco, que no sé quién sos. Me voy conociendo y no soy ya la que era entonces, pero no sé todavia cómo seré. Al final del dia cómo luciré.

Y asi despacito ahi sigo viajando. Confiada de a ratos, cansada también. Demasiado lento para mis pies rápidos. Demasiada quietud para mi inquietud.

Quisiera confiar y hoy no sé si puedo. Aún me cuesta ésto de soltar. Entregarme al vuelo sin desear siquiera. Y entre una y otra orilla hay algo que pierdo. Ese instante mismo de felicidad. Ese instante mismo que ahora está siendo...

miércoles, 28 de julio de 2010

Estación: soy responsable

Y si...me deprime sobremanera tomar consciencia de que soy responsable de todo lo que hago, creo, pienso y digo. La puta madre! Flor de pedo hago de las cosas. Soy responsable de mis contracturas, de mis enojos contra algo que no cambia. De mis malos humores, de mis repeticiones, karmas o como quiera que carajo se llame eso.

De verte, de leerte otra vez, de seguir la telenovela adicta y repetitiva para vos también, de un trabajo que me jode, de cuestiones que no me competen, de hacerme cargo de ellas, de enojarme cuando otro no lo asume, de estar donde estoy.

También de que algunos me quieran, me respeten, me confien. También de la buena gente, de la familia permanente, de los logros y el aprendizaje. También me hago responsable hoy de eso y no me pego cachetadas.

De la búsqueda y la caida. Del cansancio y el correteo. De la alegria, del desenfado y la lucha, de la justicia y del miedo. De lo rechazado y de lo repetido. De no ir, de volver, de quedarme, de partir, de anclar viaje.

De lo bueno y no tanto. De las dos caras me hago cargo. De ver qué hago ahora, donde me situo, cómo sigo, cómo enfoco. Cómo vivo.

lunes, 26 de julio de 2010

Estación: creo que algo ha cambiado

Siento que algo ha cambiado.
Y tal vez sea yo. Extraño pasar de los años pero sensaciones de mujer nueva. De a poco, como era y es mi trabajo, algo madura, asi de lento que ni lo siento. Pero sí.

Y si miro y algunos miran atras, se percibe. Un poco más de relajo, de comodidad todavia incómoda, de aceptación, de consciencia, de caminar, de experiencia. Y comprendo porqué pasó. Tuvo que pasar. Comprendo porqué no fue. No tuvo que ser. Lo que tenga que ser será...ahora sí. Lo puedo entender. Más sentir también.

Sin mente, sin explicación. Solo es. Solo pasó. Fueron movimientos sutiles? de esos que creeía que eran? sin explicación. Solo fue. Solo es.

jueves, 22 de julio de 2010

Estación: derecho de mujer-Parte 1

‎" En su psique instintivo, una mujer tiene el poder, cuando es provocada, de enojarse de una manera atenta —y eso es poderoso. El enojo es una de sus maneras innatas de comenzar a estirarse para crear y preservar los equilibrios que considera importantes, todo lo que verdaderamente ama. Es su derecho y, en ciertos mome ...ntos y bajo ciertas circunstancias, una obligación moral"

Y no es que sea feminista pero a veces el enojo de una mujer está mal visto. Si me enojo es porque estoy loca, indispuesta o mal cojida. O dormí mal, o voló una mariposa o soy "cachito". Pero dónde se ha visto! ni estoy loca, o al menos ando con una locura cuerda, ni me falta sexo, soy regular en mis menstruaciones, las mariposas vuelan igual me enoje o no y no me llamo "cachito", me llamo Mariela. A todos los que eso piensan: que se vayan bien a la mierda. Al mismísimo carajo. O a donde quieran.

Porque si quiero grito y bien fuerte, porque si quiero chillo, mal que les pese, porque si quiero aullo en las noches, porque si quiero bailo desnuda mil veces. Porque si quiero te digo que no me gusta. Porque si quiero no me rio cuando algo insulta.

Porque quiero hacer lo que quiera, más sin herirte, sin herirme. Porque el disgusto también es parte de todo ésto. Porque me enojo cuando pasas lo que es mi límite, porque con ello cerco mi bella casa, casa del alma, casa del sol, casa mia.

Estación: ni hambre ni sed-Parte 2

Por partes. Así quiero comer. Así quiero vivir. Alargarlo todo. Depende para quién. Para mi sí. Para mi ansiedad sí. Paso a paso. Como un proceso. Como un viaje relajado...sin apuro, sin prisa, sin brusquedad, suave, femenina, como el agua, dispuesta y placentera. Asi quiero mi vida. Con tiempo para verme, para verte a vos, para escuchar, para detenerme, para bucear, para salir cuando es tiempo, para caminar y correr y saltar, bailar, reirme, llorar, pelear, enojarme. Pero con tiempo, para cada cosa, para cada tiempo, para estar con vos.

Eso es parte también. De un crecer. Que lleva tiempo, que no se apura, que desangra, que duele, que engrandece. Eso es parte, parte de ser.

miércoles, 21 de julio de 2010

Estación: ni hambre ni sed-Parte 1

"Sólo el hombre que es capaz de estar solo, es también capaz de ser un amigo... Pero en ese caso, no es producto de su necesidad, sino de la dicha; no surge del hambre, ni de la sed, sino la abundancia de su amor que quiere compartir.
Tienes que enfrentar tu vacío. Tienes que vivirlo, tienes que aceptarlo. Y en esta aceptación se esconde una gran revolución, una gran revelación"

Estación: en camino de montaña.

" el trabajo necesario por unidad de tiempo, es menor si un mismo trabajo lo ejerces distribuido a lo largo de más tiempo, que es precisamente lo que se consigue con el camino en zigzag." De: Porqué es más fácil subir en zigzag un camino de montaña que ir directo a la cumbre?.

Estoy en pleno camino de montaña. Sabía que iba a suceder. Ella me lo dijo. Sabía que iba a llegar en los distintos aspectos de mi vida. Subir y frenar, subir y frenar. Si voy directo, con mi ansiedad acostumbrada y mi impulso veloz es probable que choque, que me lastime, que agote mi energía en vez de distribuirla correctamente. Es probable que el golpe sea fuerte y no haya red.

Mariela está aprendiendo a caminar en una montaña. Y juro que no le hes nada fácil. No sale natural, no es algo conocido, ni aún disfrutable creo. No fluye sinó que es un trabajo de observación, conciencia, vigilia, de mucho dolor corporal todavia. Duelen lugares desconocidos, están despertando a vivir, están despertando a una caminata que por momentos se torna errante, que parece ir camino a la nada, a lo desconocido y a lo nuevo. Y a veces asusta. Y a veces se disfruta, Y a veces se siente tan bien que hasta parezco flotar de alegria. Y es incómoda.

Si subo bruta, el viaje se torna pesado, el cuello duro, los pies cansados, la mochila repleta de piedras, el agua escasea y el cuerpo golpea. Si en la subida me tomo un descanso y paro un rato, ya voy más liviana, sin tanto letargo, sin la cama blanda, llena de comida y chatarra barata.

Caminar sin atracón, suave, dispuesta, despierta. Eso quiero aprender. Lo quiero de verdad. Aún cuesta. Más quiero probar. Subir despacito, con descanso y aire, no directa y sin aliento. Para luego descansar, para luego volver a caminar. Frenar sin diluirme, eso es lo que quiero probar.

lunes, 19 de julio de 2010

Estación: decir amigo

Decir amigo es decir espejo.
Espejo donde me miro, desconfiando de mi enfadada opinión sobre mi misma.
Espejo donde me descubro, donde se me muestra, donde puedo acobijarme sin miedo a ser juzgada ni desplazada.

Decir amigo es decir lugares, mudanzas, ya viejas. Es niñez en Magdalena, adolescencia por San Luis, ya grande y sin paciencia. Es decir crecida, sabida, errada y expandida. Es decir coordillera y amores comprometidos y es decir queja.

Decir amigo es decir playa, mates, verdes, flores y guitarra. Es decir Norte, Capilla, mochila desilachada, manta abrigada. Es decir reflejo, palabras y viento. Es decir despejo y despojo. Es decir alma, desnuda, valiente, acobardada, aniñada, madura, equivocada. Es reto a mi no limite, es enojo a mi descuido, es cuidado a mi no cuidado, es caricia, es abrazos.

Decir amigos y están lejos, y los quiero acá y no los tengo. Pero los llevo guardaditos, pegados y sin destierro. Y los pienso, y les rezo y les pido aún consejo. Es Andre, es FLor, es Kari, es Marce, Ale, Leo, Nacho, Mari, Fede, Ivan, es cada uno con su nombre y sin nombrar. Es un eterno siempre, conexión, es acá, allá...no importa si lejos porque los tengo.

Decir amigo es decir hermano. Y bien del alma.

lunes, 12 de julio de 2010

Estación: necesidad, deseo o amor

Sin mariposas.
No hay cosquillas, ni danzas, ni nervios.
Solo la tranquilidad de lo conocido, de saberme acariciada, de dormir contigo.

Necesidad, deseo o amor. O los tres. Qué es. Sin preguntas y con ellas transito el encuentro semanal, solo dejándome abrazar. Percibiéndome, registrando sensaciones. No sé qué es. No desde esta mente que pregunta y pregunta, que demanda, que juzga, que te mira señalando, que quiere otro, otro él...que busca impaciente el próximo esperando cosquilleos inciertos, sensualidad irreconocible, tal vez peligro, excitación, límites corridos, comportamientos insanos. Porque es lo más conocido. Aunque, cuando apareciste, algo se corrió, algo sanó.

No sé qué es. No lo preguntes, no me pidas más. Está bien asi. Por ahora. En el ahora todo está bien. Quién sabe qué querré mañana, a otro tal vez. Esto es solo ahora, dejemos que el tiempo hable, no mi mente perversa que interroga lo más intimo que tengo.

viernes, 9 de julio de 2010

Estación: el deseo a la tumba

"Aquí yace lo que era yo y mis deseos"

Fea sensación tuve ayer cuando escuché eso. Creo que sentí alivio por ir detras de ellos. Y alivio también por dejarlos. Ir y dejar. Dejar de correr. Ir y quedarse. No siempre fue sano seguirlos. Solo la tranquilidad de los brazos descruzados. De haber probado.De haberme golpeado.

Alocada antes pero ahora ciega. Eso hubiera sido. Alocada niña, ciega mujer. O casi mujer. O niña que quiere dejar de serlo. O niña-mujer. O todas juntas. Según para quién.

Según para quien la locura. Todo depende. Según para quien los viajes, según para quién la aventura. Según para quién fumarse un porro, emborracharse, liberarse, ser enteramente y hasta las tripas sexual. Según para quién gritar hasta la afonía, bucear hasta desaparecer, putear hasta la madre, comer hasta hartarse, bailar hasta sudar de agonía, silenciarse hasta escucharse, expresarse hasta quedarse sorda. Según para quién desnudarse en plena calle, según para quién sentar cabeza, formar una familia. Según para quién anclar el viaje. Todo depende.

Deseo que mi lápida diga: "Aquí yace Mariela. La muerte la encontró viva!"

miércoles, 7 de julio de 2010

Estación: pequeños pozos

" En un mundo tan hermoso vivimos en pequeños pozos!"

Pozos. Pequeños y diminutos pozos. Pozos con ombligos en medio que no dejamos de mirar, ahi abajo, bien hundidos, podridos como pedazos.

Pozos. oscuros y mugrosos. Enredados, amontonados como piojos que sudan vejez y cansancio para luego morir en el dia que transcurre. Pozos que yo misma cavo. Con fuerza de pala y pico, luchando contra una tierra reseca y vieja.

Ahi metemos la cabeza para llenarnos de un barro que no huele bien. Y si alguien empuja afuera le echamos miradas de odio mientras metemos casi todo el cuerpo. Casi todo entero.

Si salgo. Si me animo a salir. Hay sol afuera y un cielo extenso para caminar. Hay luz afuera aunque haga fuerza y me deje estar. Hay vida y reposo y música en el camino y amigos y baile y cuerpos que se asemejan al color. Vida en el mundo que si me salgo alcanzo pronto. Y si me animo. Y si me enojo y levanto el pecho por una vez. Y si me salgo, me salgo pronto, de este pozo que ni me ve?

lunes, 5 de julio de 2010

Estación: por qué luchan los que luchan

Supongo que hay diferentes tipos de lucha.
Ando luchando con la realidad, eso no tiene mucho sentido. Discernir importa a la hora de emprender la lucha. Una lucha constante, vital, con sentido, por lo que nos parece injusto. Más no es tarea fácil. El poder acecha sin cesar en un mundo desigual. Y trillado o no, la lucha comienza por casa.

Hoy me sorprendió y calculo que seguirá sucediendo con la contradicción humana, la respuesta de un jefe al que creía justo. La cima del poder alcanza formas inexplicables donde uno puede dejar lo justo de lado en un abrir y cerrar de ojos.

No querría ser asi si alguna vez tengo poder. Querría ser justa, conservar los valores sin escalar desmedidamente, ganar un lugar, un lugar de respeto donde aprendo a respetarme y a hacerlo con los demás.

Enojos que salen con control. Para no putear, para no gritarle, para no pegar. Porque soy mujer y terminaría siendo aún más violenta que el violento mismo. Luchar desde mi lado pacifista, desde el habla, desde la calma, desde y con los compañeros, ser solidario. Grupal, tener sentido y consciencia de grupo, sin desanimar, animando, abriendo mentes, contagiando a los demás. Eso quiero y tal vez esto que escribo suena medio estúpido. Pero lo sentí hoy. En mi trabajo.

domingo, 4 de julio de 2010

Estación: experimento de la mente

Pero tú dices: "Espera", "la mente es lo que nos hace humanos, es la fuente de todo progreso, de todas las grandes verdades". Si tu crees en esto, intenta un experimento: ve a tu habitación, cierra la puerta, pon una cinta para grabar y concédete el permiso de decir, de expresar todo lo que hay en tu mente. Si permites realmente que todo salga sin ninguna censura o control, te quedarás sorprendido con la cantidad de basura que arrojarás como un vómito.

El Paje de las Nubes te está diciendo que alguien, en algún lugar, está atrapado en un "enredo mental". Echa una mirada y asegúrate que no eres tu.

Experimento:

no se si voy a poder cuidarme. y si no puedo tener hijos por eso. como ser madre si aun en algunos momentos me descuido, me voy de mambo, vuelven los viejos habitos, las ataduras, esta mente chota que no para, que nunca se limpia, que no hace la digestion. no puedo digerir algunas cosas que la vida me presenta, algunas cosas que no son. como él. distante. casamiento. también eso está resonando ahora. no soy yo, es ella, mas joven, allá. Yo acá, distancia. Anhleos y deseo frustrado. Lo que dijo Mirna, se frustra el deseo como para dar cuenta de que tu deseo es tannnn grande, para que tome conciencia de eso. De que no es alcanzable y que tal vez no sea para mi.
Camino. Que eso se frustre porque no es mi camino ni mi misión. También lo pienso. Sesión del jueves, mis manos. Sufridas dijo ella. Debo ponerles crema. Está hirviendo el agua para mi caldo. Tengo que apagarla. Uff creo que estoy más gorda, tengo mas rollos. Empiezo a estar más redonda, eso aun no ha dejado de preocuparme. Espejo de mierda que no me devuelve la imagen que quiero. Espejos en personas que me devuelven lo que no quiero ver. Y lo veo en vos.
Tengo que conseguir otro trabajo, me preocupa no poder mantenerme con dos mil pesos, ya se supone soy independiente no? pero a la vez dependiente de otras cosas. Y voy y vengo, y freno y no puedo frenar. Mis desenfrenos por dios, me duele la cabeza, esta migraña serán enojos guardados? empiezo a expresarlos de a poco. Y una de mis mejores amigas fue mamá. Me conecta con la vida y a la vez me pregunto si yo lo seré alguna vez. Uy el fibroma que cagada mi utero. Debo operarme. Y también podria adoptar si se me "pasa la hora" no? hay un montón de chicos. Y mi panza? y si no soy buena madre? y me veo tan atras comparada con otros, no me enamoré todavia siquiera como para pensar en ser mamá. Me duele la cabeza. Y el amor cotidiano, y lo que agradezco que él esté de regreso para mimarme, cuidarme, qué buen sexo tengo con él, como me gusta dormir en sus brazos otra vez. El está presente más yo no puedo darle ahora mayor compromiso que una vez cada vez que lo sienta. Y no lo siento seguido, lo siento tanto, es tan cariñoso y no me pide nada a cambio. me gusta eso pero quizas no sea él, no tengo conversaciones profundas, él es básico...quizas yo también lo sea por favor vaya soberbia la mia. y quiero conocer a otro pero que no esté lejos. y pienso a veces en el que está lejos y en lo que hubiera podido ser. pero no fue. como carajo acepto eso me decis por favor. como acepto tantas cosas.
Sabes? de vez en cuando él aparece, por un lado hay angustia por otro liberación, la tierra también libera energia con movimientos angustiantes, yo también mi dios. Se mueve todo acá adentro, es tan intenso el cambio. será para bien? ojalá asi sea. porque no quiero vincularme desde el borde, desde lo extremo, ya no. no quiero pero de vez en cuando, y es cuando el aparece, esa aparición representa esa parte mia que creo seguirá toda mi vida, como hacer para que esa parte no se mande cagadas, reedireccionar mi energia en algo creativo, y me da tanta pereza. él soy yo. él es esa parte de mi, la que más asco me da, la más dañina, la más dependiente, la de la necesidad, la extrema, la de los polos, la dividida...y no quiero bloquearla asi de repente porque aparecerá en cada hueco de mi interior, como un atracón. asi, rápida, impulsiva, devoradora. y no quiero amar desde ese lugar, ya no quiero ya no quiero ya no quiero. no quiero quedarme porque no hay alternativas, quiero libertad para elegir. pero para eso, debo aprender a vivir en libertad, haciendo elecciones mas sanas que antaño. una vez que logre eso podré correr el limite. asi lo dice la revolución mas no especifica cuándo ocurrirá jajaja. que lastre mi dios. cansada de luchar espero el dia de la rendicion, porque no quedan muchas fuerzas. que mi mente se rinda ante las frustraciones, quiero rendirme porque solo asi vendrá algo natural. corralito ajja. recuerdos de amigas lindas que adoro.
Hoy fue una despedida pero sé que aparecerá en algún momento, espero que cada vez con más distancia. como un atracón. que sean menos las veces por favor. y poder ser consciente. mañana es lunes, otra vez a comenzar. el dia a dia-. como el adicto. dia a dia aqui y ahora.

Vomité. Eso hice. Y todavia queda mierda mental para limpiar. Por favor, cúanto al pedo guardo en esta nube que ronda mi cabeza. Encapotada. Sensación de humedad. Quiero que llueva ya. Rendirme y flotar en el agua, qué bien me hace. La tierra que soy necesita agua. Que limpia y relaja. Vomité un poco hoy, eso hice.

Estación: enojo nocturno

Al generalizar te vuelves algo básico sabes.
Y decir "algo" es ser educada. No como tú.

Al generalizarnos te pierdes lo bello de la singularidad niño no crecido. Y al quedar absorto en lo singular no te das cuenta que somos parte de un TODO. La poca consciencia de unidad que tienes te pone un velo. Si no lo corres nunca sabras la verdad. Jamás te enterarás de quién eres, de quiénes somos. Tu y yo, que fuimos y somos espejo.

Pero quién es tan tonto para creer que distancias, nacionalidades, pieles, ojos, acentos pueden separar. Aún en la distancia y en la torre de Babel todos, pero todos llegamos y vamos al mismo lugar. Por eso, no te ensucies con putas palabras en su contra, no te manches la boca, no rias con desprecio. Porque al reirte asi de ellos te desprecias tú. Tal vez no lo sabes o todavia no te diste cuenta.

viernes, 2 de julio de 2010

Tu mirada tiene sus dos lados. La mirada exigente es la misma que se mira para darse cuenta de su misma exigencia. Entonces si uno la mata, mata esa parte linda también! mmm no sería un asesinato justo. Como un suicidio mejor dicho. Siempre me quedó la frase que mi terapeuta dijo una vez: "el suicidio es una desición poco creativa". Cada vez que siento que me gustaria matar mi vitalidad y mi acelere la recuerdo, como para ver en qué mierda puedo transformarlo.