Pulsión vital.
Pude sentir algo de eso hoy. Pero sin ellas.
Viernes, sábado, domingo, lunes, martes. Y al quinto, quién sabe porqué, sentí algo vital. Algo de la brisa, la lluvia, una música, un leve cantar, una práctica, un aroma. Y la muerte que otra vez golpeaba. LLamó esta vez a alguien casi de mi edad.
Y alguien dijo: "la vida es corta. Mejor disfrutarla". Y hoy me gustaría disfrutarla limpia, natural diría una Marta. Limpia de sustancias, comida y encierro. Limpia de verdad. No una fábula negra armada entre lo natural y lo que no lo es. Porque soy hipócrita y largos años he sido. Pintaba caras de sanidad sin siquiera creerlo. Ni hacerlo. Ni serlo.
Quién sabe cuánto y cómo. Cómo como hoy. Cómo haré mañana. Y los dias que se vengan, algunos altibajos, mi ansiedad, calamidad extrema, mis sin límites, mi voracidad. No sé todo eso, solo sé que es hoy. Y hoy, van cinco dias. Cinco dias limpia.
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