Cuando lo escuchaba.
Pensé en ésto. En una meta anual. Y descubrí que es la misma que quiero diaria y por hora. Andar liviana, limpia, sobria, liberada, de secretos de comida, de pastillas escondidas...de vacios guardados, en lo más hondo.
Y enamorarme. Construir. Construirme primero, en sólidas bases, de pies no tan cansados, de fuerza tranquila, me ansiedad bien llevada, de alegria compartida. Construir con un él...llena de realidad, y con momentos de vuelo y magia, quiero lograr...que no por mágicos dejen de ser reales. Y viceversa. Magia en lo real, segundos de vuelo, de un cuelgue infimo en una eternidad, esa que se pasa a cada rato, mientras te quiero escuchar.
Y hoy fui con nubes, en una acera vieja y con pozos sin escavar. Floté en el cemento eterno de esta ciudad.
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