Tanto te tuve presente.
Niño de antes, hombre ahora. Yo niña, ya mujer.
Pendientes de otros tiempos, que no fueron dichos, que se atragantaron en atracón que después fue comida. Tantos desarraigos, mudanzas, idas y venidas. Me quedé sin decir y hoy ya grande lloro todo lo callado.
Cada vez que me fui. Cada vez que partí se me acumularon palabras, enojos, lágrimas, bronca, miedos. Flexibilidades forzadas que no estaba preparada para afrontar, pero igual torcí y me adapté casi sin chistar.
Último baile pequeño, lleno de pecas y rulos oscuros que me abrazaron de lejos. Y otra vez me fui, casi sin querer. Nunca más te vi. Pero todo quedó, demasiado pendiente, repetido en ellos que fueron iguales y a los que perdí.
Hoy pasaron veinte. Años de buscarte, de soñar con verte, de saber de vos. Encontrados, canosos, arrugados. Casado, con tu hogar tus hijos y algo de vejez. Yo con libertades, otras elecciones y un camino afin. Feliz de encontrarte. La vida da vueltas, y sabe con quién, da vueltas seguido y vuelven aquellos que querias ver.
Nunca te lo dije. Hoy te lo confieso. Tanto me gustabas que ha quedado aquello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario