jueves, 2 de septiembre de 2010

Estación: 34

Y un día crecí. Y llegaron 34.
Sumo un año, con vida, consciencia, pero también cobardia.

No me animé. Volví a elegir lo cómodo, lo conocido, lo chiquito.
Me asusté. No salté. Lo que deseo es lo que no elijo, lo que acabo de dejar. Ya sin excusas, por lo menos conmigo misma. Sé porqué no lo hice. El miedo, la carga, el no poder hacerme responsable, el querer y no querer ocupar lugar, el soltar lo anterior, el conformarme, el no querer dejar ciertas comodidades atras.

Se siente feo. Siento fea la cobardia. Y si creí que era valiente, hoy siento que no lo soy. Que me retiro. Pero diferente y haciéndome cargo de la retirada en mis adentros. Me frustra mi elección. Siento la culpa de no animarme a saltar. Siento la mediocridad de lo elegido.

Pero ya no quiero excusas. En este instante me entero y hasta acepto, con bronca, que soy cobarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario