jueves, 16 de septiembre de 2010

Estación: la guerra santa

"La lucha es de igual a igual contra uno mismo, eso es ganar.
No te pares, no te mates. Solo es una forma más de demorarse"


Mi terapeuta dijo: "la guerra santa". Contrincantes internos que se encuentran en lucha. A veces feroz, despiadada, voraz. Otras veces en tregua. Otras se retiran, se esconden y retornan. Cuando uno de ellos se distrae ataque el otro y asi sucesivamente. Se distrae el límite, ataca el atracón. Y ruedan y ruedan persiguiéndose a sí mismos en un círculo que no termina nunca. Círculo y guerra cerrada que no encuentran vértice y no se cansan de girar. Lucha circular, algo así sería. Perseguidor y perseguido. Dos caras de uno mismo. Mis caras.

No están afuera los enemigos. Están todos adentro. La paz, la guerra. Todos ahi. Ninguno sabe lo que es ganar, porque el triunfo es pequeño, es escaso (para mi), dura segundos, descansan, se cansan. Y vuelven a luchar. Cómo se lucha contra uno mismo. Cuántos enemigos habitan dentro. Quién gana y quién pierde, si es que hay ganadores y perdedores. Cuán grande es este ejército. Dónde está la clave, la estrategia. Si tal vez pudieran convivir todos juntos, todo en mí. Cómo lograr la convivencia de "seres" al parecer opuestos.

Si uno mata al otro a la vez muere una parte de mi. Si nadie mata, viven todos dentro de mí. La convivencia todavia no es armoniosa, se andan peleando por ahí. Ridícula guerra planteada asi. Trascender la dualidad y unificar, linda receta. Olvidaron decirme cómo juntar los ingredientes. Mis padres no dejaron un libro al lado, la vida no vino con glosario, los caminos no me quedaron armados, la ruta no está marcada, el sendero no es recto, los atajos no los veo. Pero aún camino.

La paz, la guerra. El deseo, el límite. La paz, la guerra, el deseo, el límite. Sigue en lucha lo que aún no es fácil de manejar. Tengo ganas de que algún dia, no sé cuándo, puedan hacer las pases.

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