"Aquí yace lo que era yo y mis deseos"
Fea sensación tuve ayer cuando escuché eso. Creo que sentí alivio por ir detras de ellos. Y alivio también por dejarlos. Ir y dejar. Dejar de correr. Ir y quedarse. No siempre fue sano seguirlos. Solo la tranquilidad de los brazos descruzados. De haber probado.De haberme golpeado.
Alocada antes pero ahora ciega. Eso hubiera sido. Alocada niña, ciega mujer. O casi mujer. O niña que quiere dejar de serlo. O niña-mujer. O todas juntas. Según para quién.
Según para quien la locura. Todo depende. Según para quien los viajes, según para quién la aventura. Según para quién fumarse un porro, emborracharse, liberarse, ser enteramente y hasta las tripas sexual. Según para quién gritar hasta la afonía, bucear hasta desaparecer, putear hasta la madre, comer hasta hartarse, bailar hasta sudar de agonía, silenciarse hasta escucharse, expresarse hasta quedarse sorda. Según para quién desnudarse en plena calle, según para quién sentar cabeza, formar una familia. Según para quién anclar el viaje. Todo depende.
Deseo que mi lápida diga: "Aquí yace Mariela. La muerte la encontró viva!"
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