Queridas Hijas;
Se acerca mi cunpleaños núnero cincuenta y ocho y la verdad me cae como una piedra más. Ultimamente me siento como cayendo por un barranco sin fin, con pocas ramas de donde agarrarse y sin poder ver el fondo. No termino de encontrarle la solución a un problema y aparece otro y otro y otro. Los "58" me encuentran sin trabajo, sin pareja, pronto sin casa y sin ninguna visión de futuro.
Yo que siempre he sentido tener respuestas y soluciones para todo y que me he considerado gestor de mi propio destino, la verdad, me encuentro abrumado y angustiado.
Les cuento esto así, por mail, pues quizás en el día a día por ahí no lo transmita y porque además como padre me de un poco de verguenza no ser el pilar de la situación y mostrarme sin tener las respuestas y las soluciones.
Ma preguntaron que quería para mi cumpleaños. La verdad, lo único que necesito es vuestro cariño. Sentirme al menos un buen padre, si es que lo merezco, dado que en tantas cosas me siento fallando.
Nada material podría suplantar un beso, una caricia o un abrazo.
Perdonen que les cargue un peso adicional a sus problemas. Cada uno tiene los suyos. Pero a veces hay que saber pedir ayuda y buscar apoyos. A mi siempre me ha costado.
Final de carta.
Emociones que despiertan un yo más humano, más imperfecto, más mundano. Pero no peyorativamente, sinó del mundo real, del que nos hace equivocarnos, para luego desandar y andar, titubeando, yendo y regresando. Levantándose aún a tientas, con un vacio en medio y abajo que no termina nunca.
Y las ganas de sanarlos y de sanar también. De ayudar casi isntintivamente en un aprendizaje que deberia ser tan personal, tan de uno, para no quitarle lo vivido, como cuando yo era niña y él pensaba que podía vivir por mi. Pero no es asi, ni él vivirá por mi ni yo por él. Con 34 y 58, mi padre vuelve a empezar. Así de grande, y asi de niño. Con la edad que no te da el tiempo, la vida juega de nuevo y vuelve a barajar.
Quién sabe qué cartas esperan. Quién sabe las que vendrán, las que forjará el destino y más uno mismo. Ojalá sean lo coherentes que quiero ser, que quiera ser él, ojalá sean felices y nuevas y relajadas. Ojalá que si.
No hay comentarios:
Publicar un comentario