Partí con temor.
Volví con alegria. De esa que cuando la vida, tranquila, abierta y riendo ella te presenta.
Algunas comidas de más pero mucho más frenadas que antes. Algunas relaciones se dan, pero más frenadas que antes. Poder bailar, nadar, charlar sin pensar en algo más. Disfrutar, caminar, observar y respirar si esperar que algo más pase. Pero pasa. Y es asi tan natural que me fascina. Y quiero frenar y no pensar, aún no puedo. Deseo que seas real, no repetido, alguien por conocer. Tanto me gustaría como me gustaron tus besos, mirarte dormir, ahi sentado, con ojos cerrados y leves arrugas que remarcan ojos de vejez, como sosegados, con aires viajeros, pero alegres como que se rién más allá de tu sonrisa. Y eso me gusta. Mucho. Estar al lado, mate, conversación y solo eso, aunque esperando un beso que llega lento, casi robado, pero respondido.
Quisiera seguir viaje. Pero contigo. No se si llegar a viejos, nadie sabe eso. Solo seguir lo que dure el trayecto. Conocerte un poco, mirar adentro, silencios, charlas, fotos y equipaje. Una luna nueva, algo de sol, abrazos. Y tal vez ni deberia esperarte. Pero lo hago. Y te espero. Porque eso deseo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario