martes, 3 de agosto de 2010

Estación: volvieron otra vez

Otra vez. Síntomas. Taquicardia, mareos, dolores de cervical.
Ya sé de qué se trata. Ya lo conozco. Sé que me averguenza pero debo reconocerlos como tal.

Ataques de pánico. Así se llama. Pánico al estress, al descontrol, a no poder frenar, a caerme. Ruido, voces. Todo pasa tan rápido en la mesa desenfrenada de las noticias. Como un atracón. Todo de golpe. Ir acá, allá, mover, mandar, me piden, se quejan. De un lado y del otro. Compañeros, jefes, piden, piden, piden más y más y más y más y más. Como cuando yo como. Me meto más y más y más y más comida y ya no puedo parar. Ya no sé lo que como ni porqué, ni lo disfruto. Solo quiero más. Todo es más y más grande. Como mis deseos.

La máquina devoradora de la televisión. Donde no hay control, no se para, se pide, se hace, hacer y hacer sin parar. Cubrir noticias allá y acá. Querer todo rápido, con una prisa exagerada que no tiene fin. Asi soy yo. De ahi es de donde quiero salir.

Quiero parar, no quiero correr detras de no sé qué. Un poco de lentitud me haría bien. Un poco de profundidad me haría bien. Maldita picadora de carne la TV, picadora de carne que soy yo también. Quiero cambiar, desacelerar, poder frenar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario