Estoy muy cansada.
Mi cuerpo pide parar y mis límites braman clamando que los utilice.
Maltratos, demasiadas escuchas, tristezas, demasiadas cargas, mochilas, demasiadas contracturas. El hacerse cargo es bueno pero no tanto. No puedo TODO y me abruma saber eso. Pretendiendo solucionar la vida de otros de a ratos me olvido de la mia y quedo atrapada otra vez, en mis propios límites.
Ansias, soledad, comida...ansias, soledad, comida. La escucha y la paciencia que no llegan y que hoy no tengo me dejan en un lugar sin registro. Y me vuelvo a perder, casi a oscuras, casi a tientas buscando y deseando salir.
Saber cuándo y cómo explotar. Y no hacerlo desmedido, silenciar cuando es preciso, observar cuando es necesario, hablar si asi lo decido. El puente que soy se desmorona a veces y no uno ni una cosa ni otra porque voy desunida yo misma, dividida, extraviada, extralimitada.
Frenar, seguir, frenar, seguir, lo repito casi como un mantra. Aqui y ahora me cuesta otra vez y la vida se encarga de recordármelo a cada paso, cada dia, cada segundo de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario