Ay la mierda cómo duelen esas tetas. Y Colonia encima. Justo ese lugar, donde tantas veces quise ir con un él. No importa quién, solo con un él.
Y vi sus fotos. Y las volví a ver.
Y era él. Mi amor de antes, el que repetí, en tantos hombres que llegaron después. En un después que era ahora, antes y más.
Te busqué en mil saxos, te busqué en mil canciones, te busqué en mil amores, te busqué en todos ellos.
Repetí tu nombre. Temí encontrarte en la ciudad, me escapé de tus calles, de tus esquinas, de tu música. Hace algunos años. Muchos atrás.
Y ahora. Hay bronca, risa, ridículez. Y quizas me hubiera gustado ser yo la chica de tus fotos. La que besas, la que abrazas. Es ella casi de mi edad, y pensar que me sentí vieja. Es ella fashion y casual. Es ella tuya ahora y yo no lo fui. Es ella con quien viajas pero me invitaste a mi.
La puta madre su buen lomo. La envidia a pleno tengo ahora ya. Envidia, envidia tengo, sí, y lo he de gritar. La puta madre, puto el destino, puta ciudad.
Quizas sirve ésto para hacer foco en lo que hoy hay. Quizás sirva ésto para dejar de soñar, de armar novelas, de hacer agua y aire donde no hay. Quizas sirva de una vez para volver a empezar. Sin querer que ellos sean lo que una vez fuiste y ya no es más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario