Y a veces vuelven, traducidos en patrones repetidos con sentido.
Todos juntos como queriendo recordarme algo. Algo que dejé atras o no tan atras. Todos iguales, sin cambio. O sí. Como poniendo a prueba mi cambio.
Quizas no he cambiado tanto como me gustaría. Quizas no he aprendido a soltar como quisiera. Vuelven generando confusión, preguntas, respuestas que no encuentro. Él y él y él sin aparecer, escondido, lejano, como un recuerdo, una fantasia que no llegué a conocer. Y los demás conocidos aunque manteniendo la ilusión de que ya no será lo mismo, de que habrán cambiado algunas cosas. Y tal vez me de cuenta de que no es asi. Que de una vez por todas debo dejarlo atras, dejarlos atras, para no volver a repetir ni girar en círculos absurdos, sin retorno, sin modificaciones. Aguantar el tiempo solitario, pararme bien, dar espacio a lo nuevo, bancar la inestabilidad que eso me genera, tambalear sin tener miedo, esperar no desesperando, ansiar sin ansiedad, desear sin deseo desmedido, gozar sin un gozo extremo, mover sin fuerza, reposar sin dormirme, parar sin aniquilarme, comer sin atraconarme, querer sin no quererme, dar sin dejarlo todo.
Vuelven justo en un espacio vulnerable, parecen listos para "atacar" otra vez, donde hay lugar vulnerable ellos ocupan su espacio, espacio que lleva sus nombres, sus rutinas, sus miradas. Pero también recuerdo sus desatenciones, su descuido, su indiferencia. Y a la vez la mia, mi propio descuido, mi indiferencia para conmigo misma. En todos ellos me reflejo, hoy una vez más. Parece como si la vida me los pusiera una vez más adelante, como enfrentándome a no olvidar, a no olvidarme, como una prueba, como preguntándome si de verdad he aprendido algo, me he quedado con algo de las experiencias pasadas. Y no sé qué decirle a la vida. No encuentro respuesta ahora mismo, no sé si aprendí, no sé si es que estoy volviendo atras o qué pasa. Solo puedo responder aquí y ahora con mucha confusión.
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