El celebérrimo final de la obra resume con claridad su falta de acción:
Vladimir: Alors, on y va ?
Estragon: Allons-y.
Ils ne bougent pas.
Vladimir: ¡Qué! ¿Nos vamos?
Estragon: Sí, vámonos.
No se mueven.
Con el permiso del difunto autor, si es que puede escucharme, sumo a Penélope y formo un trio para "Esperando a Godot"
Los tres ESPERAN, sin que nada pase, nadie venga. Es una espera sin sentido. Será la falta de sentido de la vida, será la inmovilidad, será la comodidad de no buscar, la poca capacidad de disfrutar lo que en el camino se presente o serán todas esas cosas juntas. Lo cierto es que ESPERAR es al pedo. En general, lo que esperé nunca llegó, o me llegó cambiado, adaptado, modificado, inverso, atrasado, adelantado, pero nunca como yo queria. Tengo la sensación a veces de que no busco en el lugar correcto, o que no busco lo suficiente. Pero otras veces me he sorprendido buscando a costa de perderlo todo. Inclusive mis limites, mi cuerpo, mi psiquis y mi espíritu. El todo o la nada. La pura espera o el puro movimiento. Blanco o negro. Positivo, negativo. En definitiva dos polos que terminan siendo lo mismo, el no control del tedio y la comodidad misma y el no control del buscar sin límites. Ahi estamos. Buscando el medio.
El medio lo busco con enojo, con furia, pocas veces con calma. Más me pregunto también si no vendrá solo, con un movimiento sutil, cuando yo esté lista. Pequeños y sutiles movimientos tal vez tenga que hacer. Ni bruscos ni nulos. Sutiles, enfocados. Quizas ahi está la cosa. Quién sabe.
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