Cuán diferente es este invierno amigo.
Cuán más amarillas las veo, cuando camino. Lo hago con más aliento, con menos prisa, con más misterio.
Misterio que guarda el velo que como las hojas se va cayendo. Suena cursi es cierto, pero nada cursi es con lo que me encuentro. Sueno rara es cierto, sueno distante lo advierto, pero no estoy nada lejos de mis adentros.
Adentros que creo, por lo menos para mi, adquieren significado, piezas que se acomodan, viejos pecados, algunos frenos no tan cerrados, no tan violentos, algo ensimismados. Silencios que me urgen, palabras que no siento, de más está decirte que estoy buceando adentro.
Adentro de mi alma, que a veces ni la siento. Más me voy conectando, sí, con mucho esmero, tratando de encontrar a aquello que no llego. Con muchas ilusiones, con espejismos muertos, con algo de esperanza y de desasociego. Con algo de tristezas, con algo de recreo, con algunos amigos y sola sí es cierto.
Es cierto que hoy no busco algo que me divierta. Tan sólo el arrullo que salga de mi, tan solo el amor que yo me debo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario