Se me nota, que alborota mi semana, ensimismada y me hace estremecer.
Se me nota, que muchas veces me incentiva la llegada y la partida hasta la otra vez.
Se me nota que refreno mis impulsos, mis deseos de caricias y de abrazos y de manos que se juntan sin querer. O queriendo, hoy lo entiendo y hago fuerzas para que no sea porque lejos te quiero tener.
Se me nota que hoy sola, te pienso a veces, me confundo y te busco entre sueños que no son. Ilusiones que me alejan y me acercan cada semana cuando asomo al nuevo mundo de saber más quién soy. Sos espejo muchas veces cuando hablas, cuando callas, cuando miras, cuando sientes, cuando vuelas, cuando miras la bella luna cada vez que terminamos. Sos espejo de deseos, de adicciones, de los golpes, de los padres ya golpeados, de lo que hemos de ser. Que me enseñas que hay motivos, que hay amigos, que un abrazo puede más que unos pocos que se fueron sin saber.
Se me nota que no quiero que me gustes, que me pasa muchas veces y lo encierro en un secreto que no quiero ni contar. La verguenza del rechazo, del anhelo, del abrazo, del contacto, de sentarme a tu lado y no parar de querer. Que lo único que quiero ahora es hundirme en tu regazo, de tu mano, no me sueltes que asi me quiero dormir. A tu lado, en un susurro, sin personas que me miren, que me juzguen y esparcirme y mirarte casi sin tocarte. Hoy me hace estremecer
No hay comentarios:
Publicar un comentario