No sé si es mucho, a veces me parece lo necesario, otras veces el deseo me dice que falta, la culpa, la inquieta actitud que hoy me falta.
No sé si es mucho y me pregunto si mi flojera me lleva a inumerables desencuentros, a búsquedas inauditas, a parajes nuevos, a desenfrenados estados de "morsitud", si no es lo mismo que mi inquietud que hoy me falta.
No sé si es mucho, y acaso me falta todo. Todo aquello que nunca encuentro por buscar de más ese algo eterno.
Un desayuno, la cama y vos ausente. Un ventilador viejo, algunos libros, verduras hervidas, algo de soja, cigarrillos y una bebida. Un trabajo, algo cercano y mucho más cómodo se hace rutina, las horas pasan sin adrenalina, un mate suave, café con leche, algunas risas y la tv, un sin sentido ellos no ven.
Y aún mi casa, naranja, encendida, que me resguarda de aquel afuera, que evito a veces, cuando sumerjo mi alma y mi cabeza en un susurro y en silencio que se me hace costumbre en mis adentros.
Algo de ropa, zapatos viejos, ya reciclados que ni los veo, andar pesado y el pelo suelto. Y me pregunto si hago bien, si estoy parada en un no hacer. Y me pregunto si tengo miedo, de buscarte hoy no lo sé.
Un ideal, luchas internas, y muchas sombras, alguna luz, más de consciencia y una virtud. Ser yo misma en el corazón, emocionarme sin razón. Es lo que tengo solo por hoy, es lo que llevo como una flor.
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