En pedacitos, dijo ella.
En pedacitos, me hago yo.
Nunca conforme, siempre la queja, siempre la falta, nunca el bosquejo general. Tan pendiente de la balanza, del número eterno que no llego a alcanzar. Perdiendo de vista lo que pasa adentro, los cambios, los ojos, el mirar pausado que tanto ha costado.
Mi espejo infinito que nunca completo, mi espejo distorcionado, con formas raras, inverosímiles, inalcanzables, confundido, torcido, tenso. Mi forma aborrezco un dia, al otro la entiendo, segundos la acepto, no miro otras horas, hay algo incompleto.
No sé qué será, cuándo se acomoda, tal vez no lo haga, por lo menos ahora. Contracturada, mi cabeza que no para, tanta queja suelta, adentro y afuera. Poco de disfrute, mucho de aspereza.
Vida vida mia, enséñame más, quiero disfrutar
No hay comentarios:
Publicar un comentario