Hoy empecé.
Justo hoy.
Y pude verme en espejos. Un poco.
Quizas un dia pueda toda. Y no digo todo, digo toda.
Me llevé hasta allá. Ni el viento ni el sol, solo mis pies (y un taxi) a las 19.30 hs del miércoles 29 de septiembre 2010. Siete mujeres y una. Siete cuerpos y uno. Siete adicciones y una. LA COMIDA. Dulces, azúcares, saladitos, panes, harina en general, panaderías, kioscos. Y reflejados ahi los límites, los propios lugares, las miradas, la nuestra. Y los pesos, y las opiniones, y los controles, los descontroles. Siete caminos y una frase que resuena: el placer con control.
Y me gusta como suena más me falta hacerlo carne. Cambiar los hábitos, modificar el estilo de vida. Optar por lo sano: en la comida, en el trabajo, en el amor. En la vida. En la vida toda entera. Como un dia me gustaría verme a mi misma. Toda entera, en un espejo donde pueda mirarme amablemente, donde no me castigue, mi mirada, yo misma.
Solo por hoy diré. Ayer no sé, mañana menos. Sólo por hoy feliz de haberme llevado hasta allí.
Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
Estación: la vida-la muerte
Pulsión vital.
Pude sentir algo de eso hoy. Pero sin ellas.
Viernes, sábado, domingo, lunes, martes. Y al quinto, quién sabe porqué, sentí algo vital. Algo de la brisa, la lluvia, una música, un leve cantar, una práctica, un aroma. Y la muerte que otra vez golpeaba. LLamó esta vez a alguien casi de mi edad.
Y alguien dijo: "la vida es corta. Mejor disfrutarla". Y hoy me gustaría disfrutarla limpia, natural diría una Marta. Limpia de sustancias, comida y encierro. Limpia de verdad. No una fábula negra armada entre lo natural y lo que no lo es. Porque soy hipócrita y largos años he sido. Pintaba caras de sanidad sin siquiera creerlo. Ni hacerlo. Ni serlo.
Quién sabe cuánto y cómo. Cómo como hoy. Cómo haré mañana. Y los dias que se vengan, algunos altibajos, mi ansiedad, calamidad extrema, mis sin límites, mi voracidad. No sé todo eso, solo sé que es hoy. Y hoy, van cinco dias. Cinco dias limpia.
Pude sentir algo de eso hoy. Pero sin ellas.
Viernes, sábado, domingo, lunes, martes. Y al quinto, quién sabe porqué, sentí algo vital. Algo de la brisa, la lluvia, una música, un leve cantar, una práctica, un aroma. Y la muerte que otra vez golpeaba. LLamó esta vez a alguien casi de mi edad.
Y alguien dijo: "la vida es corta. Mejor disfrutarla". Y hoy me gustaría disfrutarla limpia, natural diría una Marta. Limpia de sustancias, comida y encierro. Limpia de verdad. No una fábula negra armada entre lo natural y lo que no lo es. Porque soy hipócrita y largos años he sido. Pintaba caras de sanidad sin siquiera creerlo. Ni hacerlo. Ni serlo.
Quién sabe cuánto y cómo. Cómo como hoy. Cómo haré mañana. Y los dias que se vengan, algunos altibajos, mi ansiedad, calamidad extrema, mis sin límites, mi voracidad. No sé todo eso, solo sé que es hoy. Y hoy, van cinco dias. Cinco dias limpia.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Estación: espejos
"Toda ahi. Me veré en unos cuantos espejos ese día"
Toda. Toda entera. Con las que también son mis redondeces, con mis otras partes, las que no quiero ver. Con "mis otros yo", sin dualidades, sin separaciones, bien entera. Y enterada, en múltiples espejos que hoy no puedo mirar.
Ojalá que pueda en unos cuantos. Ojalá mi mirada soporte esta imagen, la que en realidad soy, o la que soy aún no descubierta, aún no completa. Ojalá que alguna vez, lo que devuelva el espejo sea de mi agrado. No sé si perfecto pero responsable, aguerrido, fortalecido, habiendo hecho algo conmigo. Habiéndome hecho cargo de mi, mi integridad al desnudo. Y desnudos los ojos que me miren, mis propios ojos. Cuando ya no quedan secretos se está desnuda, cuando ya no hay que contar o por lo menos por ahora se está desnuda. Desnudo el cuerpo y el alma. Espero poder mirarme con un poco más de paz, de amor, de tolerancia. No pegarme ya, sin dañarme, con sanidad, alguna vez curada. Mirarme toda entera.
En espejos que son otros y que a la vez soy yo. Si el otro me muestra lo que soy sabré y podré conocerme, porque aún no lo hago por mi misma. Y me asquea a veces...mi propio yo. Ojalá sea distinto. Ojalá pueda verme, en varios espejos. Observarme con amor.
Toda. Toda entera. Con las que también son mis redondeces, con mis otras partes, las que no quiero ver. Con "mis otros yo", sin dualidades, sin separaciones, bien entera. Y enterada, en múltiples espejos que hoy no puedo mirar.
Ojalá que pueda en unos cuantos. Ojalá mi mirada soporte esta imagen, la que en realidad soy, o la que soy aún no descubierta, aún no completa. Ojalá que alguna vez, lo que devuelva el espejo sea de mi agrado. No sé si perfecto pero responsable, aguerrido, fortalecido, habiendo hecho algo conmigo. Habiéndome hecho cargo de mi, mi integridad al desnudo. Y desnudos los ojos que me miren, mis propios ojos. Cuando ya no quedan secretos se está desnuda, cuando ya no hay que contar o por lo menos por ahora se está desnuda. Desnudo el cuerpo y el alma. Espero poder mirarme con un poco más de paz, de amor, de tolerancia. No pegarme ya, sin dañarme, con sanidad, alguna vez curada. Mirarme toda entera.
En espejos que son otros y que a la vez soy yo. Si el otro me muestra lo que soy sabré y podré conocerme, porque aún no lo hago por mi misma. Y me asquea a veces...mi propio yo. Ojalá sea distinto. Ojalá pueda verme, en varios espejos. Observarme con amor.
Estación: la vida en gris
Viernes, sábado, domingo, lunes 27 de septiembre.
Y van cuatro. Cuatro dias sin nada. O mejor dicho, sin parte de mi adicción. Todavía no ando limpia en la vida sin emociones extremas. Y cómo las extraño. Y que poco me acostumbro al color gris.
De un diez ni llego a un cinco. El sol, un poco de brisa, algunas conversaciones que resbalan, un yo mucho más mediocre, sin pasadisos oscurísimos, rojos intensos, manchados de sustancias que alzan el climax de la monotonía.
Y caen los ánimos sin aviso. Y cuesta encontrar algo de sentido hoy. Aquí y ahora siento que los medios son sin disfrute, sin grandes desafios, ni grandes problemas. Bueno, quizas mi error es desviar mi verdadero desafío. Que es lidiar conmigo misma, que es tratar de empujarme hacia la cura, que es llevarme a cuestas y sobre mis propios pies aunque sea cerca de la sanidad. Ese es el desafio, pero lo sigo buscando afuera. Quizas ese sea, si lo logro, mi mayor logro. Pero sigo buscando afuera. Y afuera nada pasa, no hay sobresaltos ni cimas montañosas que alcanzar. La cima es solo la mia, la de mi salud, la de mi limpieza, mi integridad.
Y van cuatro. Cuatro dias sin nada. O mejor dicho, sin parte de mi adicción. Todavía no ando limpia en la vida sin emociones extremas. Y cómo las extraño. Y que poco me acostumbro al color gris.
De un diez ni llego a un cinco. El sol, un poco de brisa, algunas conversaciones que resbalan, un yo mucho más mediocre, sin pasadisos oscurísimos, rojos intensos, manchados de sustancias que alzan el climax de la monotonía.
Y caen los ánimos sin aviso. Y cuesta encontrar algo de sentido hoy. Aquí y ahora siento que los medios son sin disfrute, sin grandes desafios, ni grandes problemas. Bueno, quizas mi error es desviar mi verdadero desafío. Que es lidiar conmigo misma, que es tratar de empujarme hacia la cura, que es llevarme a cuestas y sobre mis propios pies aunque sea cerca de la sanidad. Ese es el desafio, pero lo sigo buscando afuera. Quizas ese sea, si lo logro, mi mayor logro. Pero sigo buscando afuera. Y afuera nada pasa, no hay sobresaltos ni cimas montañosas que alcanzar. La cima es solo la mia, la de mi salud, la de mi limpieza, mi integridad.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Estación: solo por hoy (24 de septiembre)
No dije cuándo, ni cómo, ni porqué. No dije.
Ni siquiera, y lo confieso, tengo demasiada confianza. No me salen muchas palabras, ni promesas. Sí algunas oraciones pidiendo fe, voluntad, tranquilidad, no lucha. Demasiadas oraciones hoy. No puedo otra cosa. Necesito ayuda, del universo, de Él, de ellas, del otro él, de los que saben. Más yo sé que no es su fuerza con la que saldré, si tal vez con su compañía, pero la fuerza tendrá que ser mia.
El poder deberá salir de adentro. Firme. Sin titubear, o si...sí titubeo, si aprieto la nariz, y los puños. Bien cerrados. Sí siento la bronca, el caminar rápido, la mente una y otra vez vuelve ahi. Y es tan fácil hacerlo de nuevo. Y están en el cajón.
Y todo eso pasó en tan solo un dia. Y pienso cómo haré los siguientes, cómo haré cuando no pueda soportar, casi a punto de caer, porque sé que esos dias estarán...y tendré que emplear lo que ya sé. Y si pienso asi no puedo. Pero pude hoy. Sólo por hoy vacia de sustancia. Y falta tanto. Solo me alegra hoy. Viernes 24, septiembre 2010.
Ni siquiera, y lo confieso, tengo demasiada confianza. No me salen muchas palabras, ni promesas. Sí algunas oraciones pidiendo fe, voluntad, tranquilidad, no lucha. Demasiadas oraciones hoy. No puedo otra cosa. Necesito ayuda, del universo, de Él, de ellas, del otro él, de los que saben. Más yo sé que no es su fuerza con la que saldré, si tal vez con su compañía, pero la fuerza tendrá que ser mia.
El poder deberá salir de adentro. Firme. Sin titubear, o si...sí titubeo, si aprieto la nariz, y los puños. Bien cerrados. Sí siento la bronca, el caminar rápido, la mente una y otra vez vuelve ahi. Y es tan fácil hacerlo de nuevo. Y están en el cajón.
Y todo eso pasó en tan solo un dia. Y pienso cómo haré los siguientes, cómo haré cuando no pueda soportar, casi a punto de caer, porque sé que esos dias estarán...y tendré que emplear lo que ya sé. Y si pienso asi no puedo. Pero pude hoy. Sólo por hoy vacia de sustancia. Y falta tanto. Solo me alegra hoy. Viernes 24, septiembre 2010.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Estación: una desición
Es tan solo eso.
Tan solo una desición.
Y no tan solo. Es justo eso.
Valor, voluntad, ganas, consciencia, miedo, desafío, ánimo, estrategias, creatividad. Todo junto para una mezcla que será mucho, aunque el mucho no me alcance. No podré el todo.
Dejarlas, tirarlas, ordenar, estructurar para después flexibilizar. Hacerme fuerte, primero tensa, hasta, algún dia, lograr la relajación, algo más natural. Hasta lograr, también quizás, el placer de lo que ocurre, el gozo de lo cotidiano, el disfrute de no rondar por los extremos, la adrenalina de otro desafío, canalizado y fino, transformador, bien puesto y dispuesto.
Ya no garabatear borrosos gestos. Ya no la hoja en blanco, ni toda llena. Dibujar mi vida no perfecta, pero sí firme. Y decidida.
No sé si puedo, aún no me veo. Espejo que desfigura mi figura y me muestra un lugar incómodo, más redondeces, el devenir de la pura imperfección, kilos de aumento que agrando cuando miro.
Y es solo eso. Y lo es todo, aunque el todo no exista.
Y es solo eso. Nada más y nada menos que una desición.
Tan solo una desición.
Y no tan solo. Es justo eso.
Valor, voluntad, ganas, consciencia, miedo, desafío, ánimo, estrategias, creatividad. Todo junto para una mezcla que será mucho, aunque el mucho no me alcance. No podré el todo.
Dejarlas, tirarlas, ordenar, estructurar para después flexibilizar. Hacerme fuerte, primero tensa, hasta, algún dia, lograr la relajación, algo más natural. Hasta lograr, también quizás, el placer de lo que ocurre, el gozo de lo cotidiano, el disfrute de no rondar por los extremos, la adrenalina de otro desafío, canalizado y fino, transformador, bien puesto y dispuesto.
Ya no garabatear borrosos gestos. Ya no la hoja en blanco, ni toda llena. Dibujar mi vida no perfecta, pero sí firme. Y decidida.
No sé si puedo, aún no me veo. Espejo que desfigura mi figura y me muestra un lugar incómodo, más redondeces, el devenir de la pura imperfección, kilos de aumento que agrando cuando miro.
Y es solo eso. Y lo es todo, aunque el todo no exista.
Y es solo eso. Nada más y nada menos que una desición.
martes, 21 de septiembre de 2010
Estación: los tiempos del Universo
Omnipotente soy.
Egocéntrica soy.
Acelerada, ansiosa soy.
Desmesurada, voraz soy.
Es mi parte más pesada, es aquella con la que lucho.
Es algo que no se apaga, que se vislumbra y se sufre.
Es esa otra yo que me pelea, o eso creo a duras penas.
Lucha constante que no unifica, dualidad pura, que todavia no trasciendo.
El Universo no apura, yo sí.
El Universo espera, yo no.
El Universo es sabio, yo no lo soy.
El Universo sabe porqué, yo apenas sé algo de algo.
No coincidimos dulce amigo. Te apuro, te piso, te aprisiono, te coibo, voy corriendo, me tropiezo, torpe. Golpe a golpe hoy camino.
Espero un dia, merecerte. Sin pelear. Relajar.
Descansar, soltar, flotar. Trascender el apuro, disfrutar del recreo, de las horas que pasan, lentas a disfrutar, lentas a callar, lentas a expresar. Tiempo para amar, besar, llorar, reir.
"Calma, todo está en calma. Deja que un beso dure, deja que el tiempo cure"
Egocéntrica soy.
Acelerada, ansiosa soy.
Desmesurada, voraz soy.
Es mi parte más pesada, es aquella con la que lucho.
Es algo que no se apaga, que se vislumbra y se sufre.
Es esa otra yo que me pelea, o eso creo a duras penas.
Lucha constante que no unifica, dualidad pura, que todavia no trasciendo.
El Universo no apura, yo sí.
El Universo espera, yo no.
El Universo es sabio, yo no lo soy.
El Universo sabe porqué, yo apenas sé algo de algo.
No coincidimos dulce amigo. Te apuro, te piso, te aprisiono, te coibo, voy corriendo, me tropiezo, torpe. Golpe a golpe hoy camino.
Espero un dia, merecerte. Sin pelear. Relajar.
Descansar, soltar, flotar. Trascender el apuro, disfrutar del recreo, de las horas que pasan, lentas a disfrutar, lentas a callar, lentas a expresar. Tiempo para amar, besar, llorar, reir.
"Calma, todo está en calma. Deja que un beso dure, deja que el tiempo cure"
lunes, 20 de septiembre de 2010
Estaciòn: aburrida
Cansancio, fastidio, tedio, originados generalmente por disgustos o molestias, o por no contar con algo que distraiga y divierta.
Ya no hay parque de diversiones, sin montaña rusa a la vista, ni siquiera cerca la adrenalina de otros tiempos.
Nuevas bùsquedas de otra distracciòn. Si no hay nada no soporto. Si hay mucho no soporto. Quièn entiende a una Mariela màs cotidiana, que no se distrae o que no encuentra alternativas, otras, creativas.
Sensaciòn de pesadez en un dia y otro y otro, donde la rutina con piedras subyace en un atardecer de oficina cerrada, casi sin ventanas. Pero todavia me quiero quedar, y no sè porquè, viene por otro lugar lo aprendido ahora, a veces movido, otros estancado, como me siento hoy. Donde la lentitud, fiel compañera, no se va. Bien al lado la tengo, casi como abrojo caminando junto a mi. Quiero viajar, salir, volar, cambiar, rodar. Pero nada de eso pasa. Y pesa.
Ya no hay parque de diversiones, sin montaña rusa a la vista, ni siquiera cerca la adrenalina de otros tiempos.
Nuevas bùsquedas de otra distracciòn. Si no hay nada no soporto. Si hay mucho no soporto. Quièn entiende a una Mariela màs cotidiana, que no se distrae o que no encuentra alternativas, otras, creativas.
Sensaciòn de pesadez en un dia y otro y otro, donde la rutina con piedras subyace en un atardecer de oficina cerrada, casi sin ventanas. Pero todavia me quiero quedar, y no sè porquè, viene por otro lugar lo aprendido ahora, a veces movido, otros estancado, como me siento hoy. Donde la lentitud, fiel compañera, no se va. Bien al lado la tengo, casi como abrojo caminando junto a mi. Quiero viajar, salir, volar, cambiar, rodar. Pero nada de eso pasa. Y pesa.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Estación: la guerra santa
"La lucha es de igual a igual contra uno mismo, eso es ganar.
No te pares, no te mates. Solo es una forma más de demorarse"
Mi terapeuta dijo: "la guerra santa". Contrincantes internos que se encuentran en lucha. A veces feroz, despiadada, voraz. Otras veces en tregua. Otras se retiran, se esconden y retornan. Cuando uno de ellos se distrae ataque el otro y asi sucesivamente. Se distrae el límite, ataca el atracón. Y ruedan y ruedan persiguiéndose a sí mismos en un círculo que no termina nunca. Círculo y guerra cerrada que no encuentran vértice y no se cansan de girar. Lucha circular, algo así sería. Perseguidor y perseguido. Dos caras de uno mismo. Mis caras.
No están afuera los enemigos. Están todos adentro. La paz, la guerra. Todos ahi. Ninguno sabe lo que es ganar, porque el triunfo es pequeño, es escaso (para mi), dura segundos, descansan, se cansan. Y vuelven a luchar. Cómo se lucha contra uno mismo. Cuántos enemigos habitan dentro. Quién gana y quién pierde, si es que hay ganadores y perdedores. Cuán grande es este ejército. Dónde está la clave, la estrategia. Si tal vez pudieran convivir todos juntos, todo en mí. Cómo lograr la convivencia de "seres" al parecer opuestos.
Si uno mata al otro a la vez muere una parte de mi. Si nadie mata, viven todos dentro de mí. La convivencia todavia no es armoniosa, se andan peleando por ahí. Ridícula guerra planteada asi. Trascender la dualidad y unificar, linda receta. Olvidaron decirme cómo juntar los ingredientes. Mis padres no dejaron un libro al lado, la vida no vino con glosario, los caminos no me quedaron armados, la ruta no está marcada, el sendero no es recto, los atajos no los veo. Pero aún camino.
La paz, la guerra. El deseo, el límite. La paz, la guerra, el deseo, el límite. Sigue en lucha lo que aún no es fácil de manejar. Tengo ganas de que algún dia, no sé cuándo, puedan hacer las pases.
No te pares, no te mates. Solo es una forma más de demorarse"
Mi terapeuta dijo: "la guerra santa". Contrincantes internos que se encuentran en lucha. A veces feroz, despiadada, voraz. Otras veces en tregua. Otras se retiran, se esconden y retornan. Cuando uno de ellos se distrae ataque el otro y asi sucesivamente. Se distrae el límite, ataca el atracón. Y ruedan y ruedan persiguiéndose a sí mismos en un círculo que no termina nunca. Círculo y guerra cerrada que no encuentran vértice y no se cansan de girar. Lucha circular, algo así sería. Perseguidor y perseguido. Dos caras de uno mismo. Mis caras.
No están afuera los enemigos. Están todos adentro. La paz, la guerra. Todos ahi. Ninguno sabe lo que es ganar, porque el triunfo es pequeño, es escaso (para mi), dura segundos, descansan, se cansan. Y vuelven a luchar. Cómo se lucha contra uno mismo. Cuántos enemigos habitan dentro. Quién gana y quién pierde, si es que hay ganadores y perdedores. Cuán grande es este ejército. Dónde está la clave, la estrategia. Si tal vez pudieran convivir todos juntos, todo en mí. Cómo lograr la convivencia de "seres" al parecer opuestos.
Si uno mata al otro a la vez muere una parte de mi. Si nadie mata, viven todos dentro de mí. La convivencia todavia no es armoniosa, se andan peleando por ahí. Ridícula guerra planteada asi. Trascender la dualidad y unificar, linda receta. Olvidaron decirme cómo juntar los ingredientes. Mis padres no dejaron un libro al lado, la vida no vino con glosario, los caminos no me quedaron armados, la ruta no está marcada, el sendero no es recto, los atajos no los veo. Pero aún camino.
La paz, la guerra. El deseo, el límite. La paz, la guerra, el deseo, el límite. Sigue en lucha lo que aún no es fácil de manejar. Tengo ganas de que algún dia, no sé cuándo, puedan hacer las pases.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Estación: ego+desapego
Lo pedí mil veces. Pero intuyo, que ya es tiempo de dejar algunas cosas atrás. Algunas repeticiones, algunos karmas, algunos "ellos" parecidos...dejar lugar para lo nuevo. Desapegarme pero de verdad, que sea interno. Será esa mi in ...tención, mi pedido, mi deseo.
Despegué de verdad o qué.
Me olvidé de verdad o qué.
Sigo buscándote o qué.
Pude superarlo o qué.
Es solo el sinsabor de aquello que no fue o qué.
Es solo mi ego o hay algo que no se fue.
Dejá de mirar atras Mariela. Ya no está más.
Dejá de pensar que vuelva. No volverá.
Dejá de esperarlo/los. Ellos se fueron y se irán los que sean igual.
Dejá de soñar, ilusionar y novelar. Es lo que hay ahora. Es lo que vendrá.
Dejá de buscarlo en otros. Ellos no son igual.
Volá, despegá, dejá todo eso atras. Es pasado, ya no más. Ahora sos otra nena, no regreses, te quedarás.
Deseo el desapego, pero de verdad.
Deseo mirar mi ahora. Ver qué pasará.
Deseo amar desde otro lugar, no en aquel, no más.
Es mi deseo, mi pedido, mi intención.
No jodo más.
Quiero poder soltar.
Despegué de verdad o qué.
Me olvidé de verdad o qué.
Sigo buscándote o qué.
Pude superarlo o qué.
Es solo el sinsabor de aquello que no fue o qué.
Es solo mi ego o hay algo que no se fue.
Dejá de mirar atras Mariela. Ya no está más.
Dejá de pensar que vuelva. No volverá.
Dejá de esperarlo/los. Ellos se fueron y se irán los que sean igual.
Dejá de soñar, ilusionar y novelar. Es lo que hay ahora. Es lo que vendrá.
Dejá de buscarlo en otros. Ellos no son igual.
Volá, despegá, dejá todo eso atras. Es pasado, ya no más. Ahora sos otra nena, no regreses, te quedarás.
Deseo el desapego, pero de verdad.
Deseo mirar mi ahora. Ver qué pasará.
Deseo amar desde otro lugar, no en aquel, no más.
Es mi deseo, mi pedido, mi intención.
No jodo más.
Quiero poder soltar.
Estación: es mi ego
Ay la mierda cómo duelen esas tetas. Y Colonia encima. Justo ese lugar, donde tantas veces quise ir con un él. No importa quién, solo con un él.
Y vi sus fotos. Y las volví a ver.
Y era él. Mi amor de antes, el que repetí, en tantos hombres que llegaron después. En un después que era ahora, antes y más.
Te busqué en mil saxos, te busqué en mil canciones, te busqué en mil amores, te busqué en todos ellos.
Repetí tu nombre. Temí encontrarte en la ciudad, me escapé de tus calles, de tus esquinas, de tu música. Hace algunos años. Muchos atrás.
Y ahora. Hay bronca, risa, ridículez. Y quizas me hubiera gustado ser yo la chica de tus fotos. La que besas, la que abrazas. Es ella casi de mi edad, y pensar que me sentí vieja. Es ella fashion y casual. Es ella tuya ahora y yo no lo fui. Es ella con quien viajas pero me invitaste a mi.
La puta madre su buen lomo. La envidia a pleno tengo ahora ya. Envidia, envidia tengo, sí, y lo he de gritar. La puta madre, puto el destino, puta ciudad.
Quizas sirve ésto para hacer foco en lo que hoy hay. Quizás sirva ésto para dejar de soñar, de armar novelas, de hacer agua y aire donde no hay. Quizas sirva de una vez para volver a empezar. Sin querer que ellos sean lo que una vez fuiste y ya no es más.
Y vi sus fotos. Y las volví a ver.
Y era él. Mi amor de antes, el que repetí, en tantos hombres que llegaron después. En un después que era ahora, antes y más.
Te busqué en mil saxos, te busqué en mil canciones, te busqué en mil amores, te busqué en todos ellos.
Repetí tu nombre. Temí encontrarte en la ciudad, me escapé de tus calles, de tus esquinas, de tu música. Hace algunos años. Muchos atrás.
Y ahora. Hay bronca, risa, ridículez. Y quizas me hubiera gustado ser yo la chica de tus fotos. La que besas, la que abrazas. Es ella casi de mi edad, y pensar que me sentí vieja. Es ella fashion y casual. Es ella tuya ahora y yo no lo fui. Es ella con quien viajas pero me invitaste a mi.
La puta madre su buen lomo. La envidia a pleno tengo ahora ya. Envidia, envidia tengo, sí, y lo he de gritar. La puta madre, puto el destino, puta ciudad.
Quizas sirve ésto para hacer foco en lo que hoy hay. Quizás sirva ésto para dejar de soñar, de armar novelas, de hacer agua y aire donde no hay. Quizas sirva de una vez para volver a empezar. Sin querer que ellos sean lo que una vez fuiste y ya no es más.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Estación: un domingo
Comida. Y un viejo hábito. Y cuando pienso porqué no veo claramente. O sí, me hes fácil repetir. La ansiedad acompaña hasta los tiempos de calma. No veo preocupación delante pero sí el ansia. De qué. De alcanzar qué completud que no encuentro. De ser quién, de lograr qué cosa. De encontrar lo que no encuentro. Y vacios continúan los pedazos, los espacios que ansío, mi brutal naturaleza animal, mi voracidad, mis deseos expuestos como en vitrinas que no alcanzo jamás. Y entonces, es ahi, donde el hábito aparece, dispuesto a dejarme ceder, dispuesta mi voluntad a no hacer nada, casi nula entre fiambres y dulces que no llenan nada de nada. Solo originan molestias para lo que queda del dia, para el gran sol, la compañía, los paseos y mi andar. Llena de mierda camino, intoxicada a más no poder, sin poder parar.
Y luego de eso viene lo demás. Se abre el dia, viene el sol, despeja el cielo. Los pedazos de mierda reemplazados por la dulce compañía de un amigo, del viento de primavera, de caminatas, de teatro y comida compartida. Esa sí que me gusta, esa sí que disfruto, esa sí que calma. Y luego vienes tú. Abrazos y más abrazos, sexo sentido, sonrisas, cuerpos que se asemejan en un eterno contacto que no queremos dejar, por lo menos hoy que dure, pienso yo. Que dure el cariño, que dure tu mirar, caminar juntos, entrelazar los dedos, pensar en nada, besar las caras, arrullar el sueño, acompañar la eternidad de hermosos dias. Quiero que dure y a la vez sé que tendrá fin. No sé cuándo pero al pensarlo me dejo disfrutar. Solo eso quiero, para dejarme tranquila y no pensar. Para tenerte y que me tengas un día más.
Y luego de eso viene lo demás. Se abre el dia, viene el sol, despeja el cielo. Los pedazos de mierda reemplazados por la dulce compañía de un amigo, del viento de primavera, de caminatas, de teatro y comida compartida. Esa sí que me gusta, esa sí que disfruto, esa sí que calma. Y luego vienes tú. Abrazos y más abrazos, sexo sentido, sonrisas, cuerpos que se asemejan en un eterno contacto que no queremos dejar, por lo menos hoy que dure, pienso yo. Que dure el cariño, que dure tu mirar, caminar juntos, entrelazar los dedos, pensar en nada, besar las caras, arrullar el sueño, acompañar la eternidad de hermosos dias. Quiero que dure y a la vez sé que tendrá fin. No sé cuándo pero al pensarlo me dejo disfrutar. Solo eso quiero, para dejarme tranquila y no pensar. Para tenerte y que me tengas un día más.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Estación: no quería sentirlo asi
Especie de nube espesa, que me confunde y abruma y agrada. Todo junto, despertando en el tacto suave, dulce y cariñoso, lento, como pluma que de desliza hasta hacerme abrir y querer seguir. Y apenas te conozco. Y mi lugar, mi espacio menos hipócrita, donde casi entera me sincero esos dias, se ve invadido hoy. Casi por un extraño, que ni conozco, pero quiero.
Sensación de agua. De trance delicioso. Agua, agua y más agua. Eso fue hoy. Ese relax que a veces busco, que no encuentro en el otro él. Que es trabajo, que es decir necesidad, que todavia es inmaduro, voraz e intenso, algo torpe, a veces lento, muy pocas veces. Voraz soy yo, pero en ese instante me vuelvo caricia y sigo lenta, como me gusta.
Yo no quería. No quiero aún. Ni mirarte por miedo a. Ni sostenerte en ojos oscuros, todo oscuro. No quiero ahi. En mi lugar. En ese espacio donde me siento. Que no se invada, no quiero esperar ese dia para verte, ni ilusionarme, ni quererte cerca, ni avergonzarme, ni ser desleal, conmigo misma, que lo que siento no puedo expresar. Y que lo oculto, como hice hoy. Que no lo dije, no me animé. Me gustó, me gustaste, me acariciaste, me abriste, me relajaste, me suavizaste, me conecté. Justo enfrente, niño agua, yo no quería, no lo esperaba, me desviaba, lo negaba. Pero asi fue.
Sensación de agua. De trance delicioso. Agua, agua y más agua. Eso fue hoy. Ese relax que a veces busco, que no encuentro en el otro él. Que es trabajo, que es decir necesidad, que todavia es inmaduro, voraz e intenso, algo torpe, a veces lento, muy pocas veces. Voraz soy yo, pero en ese instante me vuelvo caricia y sigo lenta, como me gusta.
Yo no quería. No quiero aún. Ni mirarte por miedo a. Ni sostenerte en ojos oscuros, todo oscuro. No quiero ahi. En mi lugar. En ese espacio donde me siento. Que no se invada, no quiero esperar ese dia para verte, ni ilusionarme, ni quererte cerca, ni avergonzarme, ni ser desleal, conmigo misma, que lo que siento no puedo expresar. Y que lo oculto, como hice hoy. Que no lo dije, no me animé. Me gustó, me gustaste, me acariciaste, me abriste, me relajaste, me suavizaste, me conecté. Justo enfrente, niño agua, yo no quería, no lo esperaba, me desviaba, lo negaba. Pero asi fue.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Estación: me quedo (aunque sea un rato más)
Hoy, elijo quedarme.
La mochila espera, casi preparada. En la esquina del placard, en la más guardada, más visible, casi apresurada, como lo conocido, como huir de a pasos, como armar los bártulos, casi sin pensar, en que a veces huir no es lo adecuado.
Hoy elijo quedarme. Y resulta extraño. El hacerme cargo. Rechazando cambios, sintiendo el temor, cansada del viaje a un lugar extraño. Anclo por ahora, no sé bien por cuánto. Pero el movimiento ya me está cansando.
Hoy elijo quedarme. Andar más despacio. Querer ir tranquila, aunque a cada paso, la ansiedad me espera y me prueba y me sigue y me atormenta. Tanto ir y venir me han dado los años que resulta raro ésto de estar quieta.
Elijo quedarme. Y no sé por cuánto. Hoy es lo que puedo, muy a mi pesar. Conozco ese habito de salir volando. Andando caminos como loco bravo. No sale otra cosa y el andar está cansado. Más bajo, será mesurado.
Hoy es lo que puedo. Es mi gran trabajo.
La mochila espera, casi preparada. En la esquina del placard, en la más guardada, más visible, casi apresurada, como lo conocido, como huir de a pasos, como armar los bártulos, casi sin pensar, en que a veces huir no es lo adecuado.
Hoy elijo quedarme. Y resulta extraño. El hacerme cargo. Rechazando cambios, sintiendo el temor, cansada del viaje a un lugar extraño. Anclo por ahora, no sé bien por cuánto. Pero el movimiento ya me está cansando.
Hoy elijo quedarme. Andar más despacio. Querer ir tranquila, aunque a cada paso, la ansiedad me espera y me prueba y me sigue y me atormenta. Tanto ir y venir me han dado los años que resulta raro ésto de estar quieta.
Elijo quedarme. Y no sé por cuánto. Hoy es lo que puedo, muy a mi pesar. Conozco ese habito de salir volando. Andando caminos como loco bravo. No sale otra cosa y el andar está cansado. Más bajo, será mesurado.
Hoy es lo que puedo. Es mi gran trabajo.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Estación: sin conformarme
Nada me conforma.
Ni el tiempo, ni la calma, ni la prisa, ni el salir, ni entrar, ni empezar.
Ni el vestido, la comida, ni el hombre, ni el límite. Y mucho menos el traspasarlos.
Tiempos sin conformar, que se deslizan en dias sin paz. Algo del disfrute que se diluye y pierdo, mientras pierdo horas tratando de alcanzar. De alcanzar algo que nunca llega, que aún buscando no tiene final.
El afuera llueve sinsabores, que el adentro tiene con seguridad. Esa que cambia según los dias, los soles, el cielo y mi estabilidad. Poco equilibrio el que encuentro conmigo, en estos años, en el aquí. Quizas es tiempo de ver lo mínimo, cotidano y bello que sucede, y que me pasa sin saborear. Amigos, lluvia, hermanos, padres, cafes, descansos, abrazos, ternura. Y tu mirada que aún me arrulla en el espacio que toca hoy.
Ni el tiempo, ni la calma, ni la prisa, ni el salir, ni entrar, ni empezar.
Ni el vestido, la comida, ni el hombre, ni el límite. Y mucho menos el traspasarlos.
Tiempos sin conformar, que se deslizan en dias sin paz. Algo del disfrute que se diluye y pierdo, mientras pierdo horas tratando de alcanzar. De alcanzar algo que nunca llega, que aún buscando no tiene final.
El afuera llueve sinsabores, que el adentro tiene con seguridad. Esa que cambia según los dias, los soles, el cielo y mi estabilidad. Poco equilibrio el que encuentro conmigo, en estos años, en el aquí. Quizas es tiempo de ver lo mínimo, cotidano y bello que sucede, y que me pasa sin saborear. Amigos, lluvia, hermanos, padres, cafes, descansos, abrazos, ternura. Y tu mirada que aún me arrulla en el espacio que toca hoy.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Estación: 34
Y un día crecí. Y llegaron 34.
Sumo un año, con vida, consciencia, pero también cobardia.
No me animé. Volví a elegir lo cómodo, lo conocido, lo chiquito.
Me asusté. No salté. Lo que deseo es lo que no elijo, lo que acabo de dejar. Ya sin excusas, por lo menos conmigo misma. Sé porqué no lo hice. El miedo, la carga, el no poder hacerme responsable, el querer y no querer ocupar lugar, el soltar lo anterior, el conformarme, el no querer dejar ciertas comodidades atras.
Se siente feo. Siento fea la cobardia. Y si creí que era valiente, hoy siento que no lo soy. Que me retiro. Pero diferente y haciéndome cargo de la retirada en mis adentros. Me frustra mi elección. Siento la culpa de no animarme a saltar. Siento la mediocridad de lo elegido.
Pero ya no quiero excusas. En este instante me entero y hasta acepto, con bronca, que soy cobarde.
Sumo un año, con vida, consciencia, pero también cobardia.
No me animé. Volví a elegir lo cómodo, lo conocido, lo chiquito.
Me asusté. No salté. Lo que deseo es lo que no elijo, lo que acabo de dejar. Ya sin excusas, por lo menos conmigo misma. Sé porqué no lo hice. El miedo, la carga, el no poder hacerme responsable, el querer y no querer ocupar lugar, el soltar lo anterior, el conformarme, el no querer dejar ciertas comodidades atras.
Se siente feo. Siento fea la cobardia. Y si creí que era valiente, hoy siento que no lo soy. Que me retiro. Pero diferente y haciéndome cargo de la retirada en mis adentros. Me frustra mi elección. Siento la culpa de no animarme a saltar. Siento la mediocridad de lo elegido.
Pero ya no quiero excusas. En este instante me entero y hasta acepto, con bronca, que soy cobarde.
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