Esto de hacerme responsable y cargo me genera temor.
Algo se bloquea y me tensiona el cuerpo.
En el presente, entre un lugar nuevo y otro que no. Es mi tercer dia de prueba en un trabajo. Si todo va bien tendría otro cargo, con más responsabilidades, a cargo de un grupo, con una oficina propia, con más sueldo. Pero a la vez no tan cómodo, con más responsabilidad, más atenta, de mayor expansión. "Quiero gente que tenga ganas de crecer" me dijo hoy mi jefe. Y yo casi sin contestar, haciendo que prestaba atención y asentia con la cabeza, pensé que no estoy segura de querer crecer.
Que me da pánico. Que hoy, en este instante, quiero ser chica otra vez. Que me aterra el no poder. Que me da miedo. Que no se si me creo capaz. Que hasta no me creo merecedora de ese lugar. Y solo pensaba en eso mientras él hablaba. Y todo el dia me quedé pensando en qué quiero hacer. Y no sé. Y ahi voy, sin tomar ninguna desición, solamente sigo y sigo pero en el fondo no me puedo aquietar para escucharme. Solo siento que por más que lucho y hasta quiero detener el crecimiento, es una lucha absurda. Porque aunque luche sucede. Y me duele. Me duele todo el cuerpo. Y no puedo parar de llorar.
Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
martes, 31 de agosto de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
Estación: aceptar verdades/verdad al amor
Si escucharte ayer no fuera verdad.
Te pediría que me la digas.
Si mirarte ayer no fuera verdad.
Te pediría una mirada.
Si tocarte no fuera verdad, te pediría otras caricias.
Aunque duela, no lo mientas.
Aunque nos podemos ir, no lo calles.
Aunque no quiera escucharte, grítalo.
Aunque me desiluciones, sincérate.
Aunque te deje, sigamos un rato.
Aunque podamos llorar, no lo evitemos.
Verdad al amor.
Amor a la verdad.
Te pediría que me la digas.
Si mirarte ayer no fuera verdad.
Te pediría una mirada.
Si tocarte no fuera verdad, te pediría otras caricias.
Aunque duela, no lo mientas.
Aunque nos podemos ir, no lo calles.
Aunque no quiera escucharte, grítalo.
Aunque me desiluciones, sincérate.
Aunque te deje, sigamos un rato.
Aunque podamos llorar, no lo evitemos.
Verdad al amor.
Amor a la verdad.
viernes, 27 de agosto de 2010
Estación: otro lugar
No me acomodo. Vacilo. No hay seguridad en este otro lugar. Casi nada conocido. Casi nada certero. Me tambaleo. No estoy segura de querer ocuparlo y a la vez sí. Miro al frente y sigo. Pero de vez en cuando el ayerY no hablo de geografias. Ni de paises, ni de veredas.
Hablo de ocupar otro lugar. Hablo de una necesidad de estirar, de expandir, de ocupar más espacio. Corporal también. Más redondeces. De esas que me aterrorizan, de esas que el espejo aún no soporta, que son algo incómodas, que son más redondas, más grandes. Que la niña está dejando para dar paso a otras formas. Nuevas. Bien nuevas.
Se van yendo las individualidades, las camas de una plaza, algunos viajes solitarios, lugares de amantes, nidos protectores, padres ejemplares, amigos perfectos, fidelidades eternas, lugares seguros, pilotos automáticos, autoengaños, manipulaciones internas, caretas ajustadas, armaduras viejas oxidadas. Se van abriendo otros ojos, la boca habla, el enojo sale, también las lágrimas, salen las canas, arrugas varias, dolores antiguos, viejos amores, sensaciones guardadas. Cada vez más rápido, como efecto dominó y casi no puedo controlarlas. Salen y salen, y abren mundos, mares hondos, profundos, que atemorizan y a la vez llenan de vida.
me llama. Y me doy vuelta. Y creo que regreso. Pero no es lo mismo.
Hablo de ocupar otro lugar. Hablo de una necesidad de estirar, de expandir, de ocupar más espacio. Corporal también. Más redondeces. De esas que me aterrorizan, de esas que el espejo aún no soporta, que son algo incómodas, que son más redondas, más grandes. Que la niña está dejando para dar paso a otras formas. Nuevas. Bien nuevas.
Se van yendo las individualidades, las camas de una plaza, algunos viajes solitarios, lugares de amantes, nidos protectores, padres ejemplares, amigos perfectos, fidelidades eternas, lugares seguros, pilotos automáticos, autoengaños, manipulaciones internas, caretas ajustadas, armaduras viejas oxidadas. Se van abriendo otros ojos, la boca habla, el enojo sale, también las lágrimas, salen las canas, arrugas varias, dolores antiguos, viejos amores, sensaciones guardadas. Cada vez más rápido, como efecto dominó y casi no puedo controlarlas. Salen y salen, y abren mundos, mares hondos, profundos, que atemorizan y a la vez llenan de vida.
me llama. Y me doy vuelta. Y creo que regreso. Pero no es lo mismo.
martes, 24 de agosto de 2010
Estación: mi testigo silencioso
Una pequeña charla.
De apenas unos minutos. Recostada y el silencio más la gente del salón. Un sonido, un aroma y la sensación de peso y vaivén de olas por todo el cuerpo.
Y en el relax y la calma, apenas por un instante él me habló. Mi testigo silencioso, ese de bien adentro. El que te habla cuando te callás, cuando dejas las anécdotas, cuando no te aturdis, cuando todo alrrededor se para. Inclusive vos. Y yo.
Hoy, y solo por hoy él me habló de alegria. El me habló de ver el sol, del viento en la cara, de caminar aún a costa del dolor. De transformar la incomodidad, o de transitarla. Permaneciendo y aguantando un rato. Bancarse en esa quietud, en ese instante donde todo parece inconcreto, inconcluso, lleno de incertidumbre. Donde las cosas molestan y falta más. Pasar por ahi, quedarse ahi, dejar un rato de lado el miedo. Llorar si hace falta, hacer berrinche, usar todas las carilinas necesarias, putear lo deseado, vomitar algunas sinceridades, cambiar los muebles de lugar, cortarse el pelo, buscar un color, cortar la ropa que te aburre, poner flores en la mesa, colgar un par de cuadros, incorporar una dos plazas, vestirse de verde, mirar a alguien que te gusta sin bajar la mirada, expresar lo que sentis en ese momento, romper algunas reglas, quebrar la ley, armar una mochila.
Hoy me habló de disfrutar la vida, aún a costa de que no esté lo que ansío. Aún a costa de su demora, aún sin enamorarme, aún sin hijos, aún creyendo estar vencida. Fue solo un rato de charla. Creo tal vez unos dos o tres minutos. Si pudiera escucharlo más seguido. Quizas me sorprendería oirlo. Justo ahi, en ese instante, donde todo para. Inclusive yo.
De apenas unos minutos. Recostada y el silencio más la gente del salón. Un sonido, un aroma y la sensación de peso y vaivén de olas por todo el cuerpo.
Y en el relax y la calma, apenas por un instante él me habló. Mi testigo silencioso, ese de bien adentro. El que te habla cuando te callás, cuando dejas las anécdotas, cuando no te aturdis, cuando todo alrrededor se para. Inclusive vos. Y yo.
Hoy, y solo por hoy él me habló de alegria. El me habló de ver el sol, del viento en la cara, de caminar aún a costa del dolor. De transformar la incomodidad, o de transitarla. Permaneciendo y aguantando un rato. Bancarse en esa quietud, en ese instante donde todo parece inconcreto, inconcluso, lleno de incertidumbre. Donde las cosas molestan y falta más. Pasar por ahi, quedarse ahi, dejar un rato de lado el miedo. Llorar si hace falta, hacer berrinche, usar todas las carilinas necesarias, putear lo deseado, vomitar algunas sinceridades, cambiar los muebles de lugar, cortarse el pelo, buscar un color, cortar la ropa que te aburre, poner flores en la mesa, colgar un par de cuadros, incorporar una dos plazas, vestirse de verde, mirar a alguien que te gusta sin bajar la mirada, expresar lo que sentis en ese momento, romper algunas reglas, quebrar la ley, armar una mochila.
Hoy me habló de disfrutar la vida, aún a costa de que no esté lo que ansío. Aún a costa de su demora, aún sin enamorarme, aún sin hijos, aún creyendo estar vencida. Fue solo un rato de charla. Creo tal vez unos dos o tres minutos. Si pudiera escucharlo más seguido. Quizas me sorprendería oirlo. Justo ahi, en ese instante, donde todo para. Inclusive yo.
lunes, 23 de agosto de 2010
Estación: vueltas
Volver para comprobar lo que ya sabía.
Volver para cerrar.
Volver para sanar.
Volver para correr un velo. O terminar de hacerlo.
Verdad al amor. Amor a la verdad.
Creo que lo sabia. Mis ansias de encontrar ya un hombre encontraron un poco más de lo mismo. Cariño, caricias, ternura, compañía y sexo. Pero no alcanza. No sin ganas de proyectos. No en ese lugar que te hecho en cara pero que yo misma ubico.
Dónde me ubico. Sin acento. En un lugar alejado. Ni últimos ni primeros. Más no última, no amante, no una vez al mes, no ahi Mariela. Ya no quieras estar ahi porque tenes que reconocer que queres más.
Reconocer mis deseos. Mi impotencia de que no sea. Impotencia por no encontrar lo que quiero que sea. Porque no lo es, no está, es al pedo buscar...sino sale natural.
Y lloro y vuelvo a llorar. Por algo que intuía. Aunque a veces es necesario volver para corroborar, para cerrar, para terminar de sanar o sacar. Transitar un poco más hasta darme cuenta de que lugar quiero ocupar.
Volver para cerrar.
Volver para sanar.
Volver para correr un velo. O terminar de hacerlo.
Verdad al amor. Amor a la verdad.
Creo que lo sabia. Mis ansias de encontrar ya un hombre encontraron un poco más de lo mismo. Cariño, caricias, ternura, compañía y sexo. Pero no alcanza. No sin ganas de proyectos. No en ese lugar que te hecho en cara pero que yo misma ubico.
Dónde me ubico. Sin acento. En un lugar alejado. Ni últimos ni primeros. Más no última, no amante, no una vez al mes, no ahi Mariela. Ya no quieras estar ahi porque tenes que reconocer que queres más.
Reconocer mis deseos. Mi impotencia de que no sea. Impotencia por no encontrar lo que quiero que sea. Porque no lo es, no está, es al pedo buscar...sino sale natural.
Y lloro y vuelvo a llorar. Por algo que intuía. Aunque a veces es necesario volver para corroborar, para cerrar, para terminar de sanar o sacar. Transitar un poco más hasta darme cuenta de que lugar quiero ocupar.
viernes, 20 de agosto de 2010
Estación: feliz de encontrarte
Tanto te tuve presente.
Niño de antes, hombre ahora. Yo niña, ya mujer.
Pendientes de otros tiempos, que no fueron dichos, que se atragantaron en atracón que después fue comida. Tantos desarraigos, mudanzas, idas y venidas. Me quedé sin decir y hoy ya grande lloro todo lo callado.
Cada vez que me fui. Cada vez que partí se me acumularon palabras, enojos, lágrimas, bronca, miedos. Flexibilidades forzadas que no estaba preparada para afrontar, pero igual torcí y me adapté casi sin chistar.
Último baile pequeño, lleno de pecas y rulos oscuros que me abrazaron de lejos. Y otra vez me fui, casi sin querer. Nunca más te vi. Pero todo quedó, demasiado pendiente, repetido en ellos que fueron iguales y a los que perdí.
Hoy pasaron veinte. Años de buscarte, de soñar con verte, de saber de vos. Encontrados, canosos, arrugados. Casado, con tu hogar tus hijos y algo de vejez. Yo con libertades, otras elecciones y un camino afin. Feliz de encontrarte. La vida da vueltas, y sabe con quién, da vueltas seguido y vuelven aquellos que querias ver.
Nunca te lo dije. Hoy te lo confieso. Tanto me gustabas que ha quedado aquello.
Niño de antes, hombre ahora. Yo niña, ya mujer.
Pendientes de otros tiempos, que no fueron dichos, que se atragantaron en atracón que después fue comida. Tantos desarraigos, mudanzas, idas y venidas. Me quedé sin decir y hoy ya grande lloro todo lo callado.
Cada vez que me fui. Cada vez que partí se me acumularon palabras, enojos, lágrimas, bronca, miedos. Flexibilidades forzadas que no estaba preparada para afrontar, pero igual torcí y me adapté casi sin chistar.
Último baile pequeño, lleno de pecas y rulos oscuros que me abrazaron de lejos. Y otra vez me fui, casi sin querer. Nunca más te vi. Pero todo quedó, demasiado pendiente, repetido en ellos que fueron iguales y a los que perdí.
Hoy pasaron veinte. Años de buscarte, de soñar con verte, de saber de vos. Encontrados, canosos, arrugados. Casado, con tu hogar tus hijos y algo de vejez. Yo con libertades, otras elecciones y un camino afin. Feliz de encontrarte. La vida da vueltas, y sabe con quién, da vueltas seguido y vuelven aquellos que querias ver.
Nunca te lo dije. Hoy te lo confieso. Tanto me gustabas que ha quedado aquello.
jueves, 19 de agosto de 2010
Estación: enojos
¿Por qué el hombre reprime tanto y se vuelve enfermizo? Porque la
sociedad te enseña a controlar, no a transformar, y el camino de la
transformación es totalmente diferente.
Culpa de enojarme. No tanto ya.
Comer o enojarme. Porqué no expresar?
Enojos que transforman a traves de la palabra. Que no hieren o sí.
Que tenes elección de escuchar, o no.
Que tengo elección de callar. O no.
Ya no quiero más enojos enquistados en mi cabeza.
No te quiero herir pero quiero poder decir.
Si algo puedo cambiar mucho mejor será.
Sinó queres escuchar es libre tu elección.
Pero ya no quiero reprimir, ni morfar, ni olvidar, ni enterrar, ni esconder.
Ya no puedo más. Fueron años de cargar.
Hoy quiero sacar y soltar y sentir y emocionarme si me place y ya.
sociedad te enseña a controlar, no a transformar, y el camino de la
transformación es totalmente diferente.
Culpa de enojarme. No tanto ya.
Comer o enojarme. Porqué no expresar?
Enojos que transforman a traves de la palabra. Que no hieren o sí.
Que tenes elección de escuchar, o no.
Que tengo elección de callar. O no.
Ya no quiero más enojos enquistados en mi cabeza.
No te quiero herir pero quiero poder decir.
Si algo puedo cambiar mucho mejor será.
Sinó queres escuchar es libre tu elección.
Pero ya no quiero reprimir, ni morfar, ni olvidar, ni enterrar, ni esconder.
Ya no puedo más. Fueron años de cargar.
Hoy quiero sacar y soltar y sentir y emocionarme si me place y ya.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Estación: no sé, va sin título
Memorias del pasado. Nostalgias. Algunos recuerdos. Ilusión.
Encuentros virtuales que soñé sin sueño, desvelada, sin razón de ser. Con una esperanza que no se funda en realidades. A veces ida, sumergida, espesa.
La muerte. La consciencia del paso del tiempo. El darme cuenta. Lo que no fue, lo que no seré creo que nunca. O lo que tal vez me sorprenda siendo. Lo que fueron los otros. Sus hijos, sus esposas, su búsqueda, su propio camino. Que no es el mio. O sí. Si al final todos nos vamos encontrando, aunque hayamos caminado distintos senderos.
El miedo a perder el control. Mi control. El miedo al dolor, a que la parca llegue y los lleve algún dia. Y me lleve también a mi. Por dios, que no me encuentre dormida, aburrida y aletargada sin vivir. Por dios, que honre la vida, que no desperdicie, que no calle, que no agobie al dia. Por dios, que a pesar del dolor pueda seguir, con un disfrute infantil y un alma joven. Por dios, que lo vital no perezca, en este cuerpo efímero, en este corazón, en esta alma, ni en mi psiquis. Por dios, que valore el querer,a vos, a él, a ella y a mi. Por dios, que no me desanime, y si lo hago volver a sonreir. Caer pero levantarme. Morir pero resucitar. Perder pero ganar fuerza. Fracasar pero aprender.
Que la muerte me encuentre lenta. Que la ansiedad no sea mi mejor amiga ya. Que aunque el reposo llegue a mi lecho, sonreirle a la vida inclusive allí.
Encuentros virtuales que soñé sin sueño, desvelada, sin razón de ser. Con una esperanza que no se funda en realidades. A veces ida, sumergida, espesa.
La muerte. La consciencia del paso del tiempo. El darme cuenta. Lo que no fue, lo que no seré creo que nunca. O lo que tal vez me sorprenda siendo. Lo que fueron los otros. Sus hijos, sus esposas, su búsqueda, su propio camino. Que no es el mio. O sí. Si al final todos nos vamos encontrando, aunque hayamos caminado distintos senderos.
El miedo a perder el control. Mi control. El miedo al dolor, a que la parca llegue y los lleve algún dia. Y me lleve también a mi. Por dios, que no me encuentre dormida, aburrida y aletargada sin vivir. Por dios, que honre la vida, que no desperdicie, que no calle, que no agobie al dia. Por dios, que a pesar del dolor pueda seguir, con un disfrute infantil y un alma joven. Por dios, que lo vital no perezca, en este cuerpo efímero, en este corazón, en esta alma, ni en mi psiquis. Por dios, que valore el querer,a vos, a él, a ella y a mi. Por dios, que no me desanime, y si lo hago volver a sonreir. Caer pero levantarme. Morir pero resucitar. Perder pero ganar fuerza. Fracasar pero aprender.
Que la muerte me encuentre lenta. Que la ansiedad no sea mi mejor amiga ya. Que aunque el reposo llegue a mi lecho, sonreirle a la vida inclusive allí.
martes, 17 de agosto de 2010
Estación: viajar
Comparto mi carta de hoy. Aunque todavia no viajo tan despreocupada, es algo que me gustaria hacer. Aunque no conozca otro pais. Ser viajera en mi misma tierra, en mi cotidiano, en mi todos los dias. Después sigo. Me voy a dormir, mañana tengo que andar y andar y seguir viaje...
"La vida es una continuidad siempre y siempre. No hay un destino final. Siempre es un "ir hacia". Simplemente el peregrinaje, simplemente la jornada en sí misma es vida, sin llegar a un cierto punto, sin meta; sólo danzando y el estar en el peregrinaje, moviéndose alegremente, sin preocuparse por el destino. ¿Qué harás al llegar al destino? Nadie lo ha preguntado porque todo el mundo está tratando de tener un destino en la vida. Sin embargo, las implicaciones... si realmente llegas al destino de la vida, ¿entonces qué? Entonces vas a sentirte muy perplejo, no hay a dónde ir... has llegado al destino final y en la jornada lo has perdido todo. Has tenido que perderlo todo. Así que, al permanecer desnudo en el destino final, mirarás a tu alrededor como un idiota: ¿Cuál era el motivo? Estabas afanándote tanto, estabas preocupándote tanto y este es el resultado.
La pequeña figura que se mueve en el camino, a lo largo de este hermoso paisaje, no está preocupada por la meta. El o ella sabe que la jornada es la meta, el peregrinaje en sí mismo es el lugar sagrado. Cada paso en el camino es importante en sí mismo. Cuando esta carta aparece en una lectura, indica un tiempo de movimiento y cambio. Puede que sea un movimiento físico, de un lugar a otro, o un movimiento interior de una forma de ser a otra. Pero cualquiera que sea el caso, esta carta promete que el movimiento será fácil y traerá un sentido de aventura y crecimiento; no hace falta luchar ni planear demasiado. La carta "viajando" nos recuerda también que aceptemos y abracemos lo nuevo de la misma forma que lo hacemos al viajar a otro país con una cultura diferente y un ambiente diferente al que estamos acostumbrados. Esta actitud de apertura y aceptación atrae nuevos amigos y experiencias a nuestras vidas."
"La vida es una continuidad siempre y siempre. No hay un destino final. Siempre es un "ir hacia". Simplemente el peregrinaje, simplemente la jornada en sí misma es vida, sin llegar a un cierto punto, sin meta; sólo danzando y el estar en el peregrinaje, moviéndose alegremente, sin preocuparse por el destino. ¿Qué harás al llegar al destino? Nadie lo ha preguntado porque todo el mundo está tratando de tener un destino en la vida. Sin embargo, las implicaciones... si realmente llegas al destino de la vida, ¿entonces qué? Entonces vas a sentirte muy perplejo, no hay a dónde ir... has llegado al destino final y en la jornada lo has perdido todo. Has tenido que perderlo todo. Así que, al permanecer desnudo en el destino final, mirarás a tu alrededor como un idiota: ¿Cuál era el motivo? Estabas afanándote tanto, estabas preocupándote tanto y este es el resultado.
La pequeña figura que se mueve en el camino, a lo largo de este hermoso paisaje, no está preocupada por la meta. El o ella sabe que la jornada es la meta, el peregrinaje en sí mismo es el lugar sagrado. Cada paso en el camino es importante en sí mismo. Cuando esta carta aparece en una lectura, indica un tiempo de movimiento y cambio. Puede que sea un movimiento físico, de un lugar a otro, o un movimiento interior de una forma de ser a otra. Pero cualquiera que sea el caso, esta carta promete que el movimiento será fácil y traerá un sentido de aventura y crecimiento; no hace falta luchar ni planear demasiado. La carta "viajando" nos recuerda también que aceptemos y abracemos lo nuevo de la misma forma que lo hacemos al viajar a otro país con una cultura diferente y un ambiente diferente al que estamos acostumbrados. Esta actitud de apertura y aceptación atrae nuevos amigos y experiencias a nuestras vidas."
lunes, 16 de agosto de 2010
Estaciòn: lo que hay
Lo que hay es un puñado de realidad al dia.
Una cotidianeidad parida desde lo màs hondo. Pesada y aburrida. Tranquila y no impulsiva.
Lo que hay es un trabajo que ansio y no llega. Una bùsqueda interna que a veces cansa y otras alegra. Una lentitud que guarda mis deseos màs intensos, mis anhelos, desmedidos, placeres, viajes y arribo.
Lo que hay es real, palpable, preciso. Con algo màs de tiempo, consciencia y años, alerta, despierta, cansada, contenta. Segùn vienen los dias, segùn las horas, las gentes, las miradas, el lugar. Lo que hay hoy tal vez no es lo que quiero. Busco algo màs, cuesta conformarse, queda el vacio. Lo que no tengo quiero que sea lo que vendrà. Pero lo apuro, y no espero, y està inmaduro. Pero deseo.
Lo que hay es un hoy cargado de vaivenes, sosiego, abrazos, compañia en diez dias, familia, amigos, algo màs de aceptaciòn, contracturas en cuello, casi resignaciòn, un dolor, una incomodidad, sensaciòn de no expandir, de quedarse en un lugar, de anclar amarras casi obligada, casi rendida. Dia tras dia.
Una cotidianeidad parida desde lo màs hondo. Pesada y aburrida. Tranquila y no impulsiva.
Lo que hay es un trabajo que ansio y no llega. Una bùsqueda interna que a veces cansa y otras alegra. Una lentitud que guarda mis deseos màs intensos, mis anhelos, desmedidos, placeres, viajes y arribo.
Lo que hay es real, palpable, preciso. Con algo màs de tiempo, consciencia y años, alerta, despierta, cansada, contenta. Segùn vienen los dias, segùn las horas, las gentes, las miradas, el lugar. Lo que hay hoy tal vez no es lo que quiero. Busco algo màs, cuesta conformarse, queda el vacio. Lo que no tengo quiero que sea lo que vendrà. Pero lo apuro, y no espero, y està inmaduro. Pero deseo.
Lo que hay es un hoy cargado de vaivenes, sosiego, abrazos, compañia en diez dias, familia, amigos, algo màs de aceptaciòn, contracturas en cuello, casi resignaciòn, un dolor, una incomodidad, sensaciòn de no expandir, de quedarse en un lugar, de anclar amarras casi obligada, casi rendida. Dia tras dia.
sábado, 14 de agosto de 2010
Estación: Saturno
Ay Saturno. Te diría y pediría que pases rápido. Y sí que tengo coherencia con mi propia ansiedad. Pero sé que lo que te pido es casi imposible porque justo sos el que trae la lentitud.
Que me viene bien. Que sé que la necesito, que es lo que me puede enseñar a madurar, a asumir mis responsabilidades, mi realidad. Que no me la banco, que se me hace densa, pesada, que a veces me agobia, que me aburre, que es siempre igual. No tiene nada que ver con mi parque de diversiones, con mis movimientos, con mi brusquedad, con mi impulso, con mi deseo desmedido, con "todo junto y ya", no se parecen. Para nada.
Y en este pedido va casi un ruego. Tal vez pueda aceptar que seas lento, pero por favor espero aprender de ésto. Que la vida es trabajo, es lucha, y no siempre es gozo, placer, rapidez...que a veces da frutos, que deja huellas, enseñanzas...no sé...hoy me pesa igual que el plomo, se me hace tedio con un dejo de vejez. De que algo muere lento. Ojalá que sea para renacer.
Que me viene bien. Que sé que la necesito, que es lo que me puede enseñar a madurar, a asumir mis responsabilidades, mi realidad. Que no me la banco, que se me hace densa, pesada, que a veces me agobia, que me aburre, que es siempre igual. No tiene nada que ver con mi parque de diversiones, con mis movimientos, con mi brusquedad, con mi impulso, con mi deseo desmedido, con "todo junto y ya", no se parecen. Para nada.
Y en este pedido va casi un ruego. Tal vez pueda aceptar que seas lento, pero por favor espero aprender de ésto. Que la vida es trabajo, es lucha, y no siempre es gozo, placer, rapidez...que a veces da frutos, que deja huellas, enseñanzas...no sé...hoy me pesa igual que el plomo, se me hace tedio con un dejo de vejez. De que algo muere lento. Ojalá que sea para renacer.
jueves, 12 de agosto de 2010
Estación: el cuerpo y otros
Qué cosas no puedo expresar a traves del cuerpo?
El cuerpo dice mi acelere, algo de mi vitalidad, ansiedades, marcas, castigos, luchas, dolores, malos habitos y también lo demas. Cremas, color, un angel, la paz...vencidas, torceduras, trabajo, algo de voluntad.
El cuerpo me parla al oido. Y cuando no lo escucho empieza a gritar. Gritan los huesos, el cuello, la espalda, mis pies, mi cara, mi panza y detras. Habla de limitaciones, de apegos, de faltas, de niña, de mujer, de palizas, descuidos, de viajes, de dulces, comidas y faltas de ella también. Habla de años y con ellos más descanso, más reposo, mas liviano.
Me pregunto cómo decir lo que llevo dentro si el cuerpo un dia para y no resiste más. Pintar, cantar, escribir, decir....algo tendré que sacar. Para animarme y abrir, sacar, curar, gritar, enojar, putear, sonreir. Colores, formas, dibujos, flores, mariposas, cielos, agua, mucha agua, azules, montañas, más mariposas, vuelos, anclajes, olores, paises, gentes, amigos, amores, olvidos, heridas, verdades, negaciones, mudanzas, rencores, relax, mi alma, mi psiquis, mis sueños, deseos, temores. Y todavía más.
El cuerpo dice mi acelere, algo de mi vitalidad, ansiedades, marcas, castigos, luchas, dolores, malos habitos y también lo demas. Cremas, color, un angel, la paz...vencidas, torceduras, trabajo, algo de voluntad.
El cuerpo me parla al oido. Y cuando no lo escucho empieza a gritar. Gritan los huesos, el cuello, la espalda, mis pies, mi cara, mi panza y detras. Habla de limitaciones, de apegos, de faltas, de niña, de mujer, de palizas, descuidos, de viajes, de dulces, comidas y faltas de ella también. Habla de años y con ellos más descanso, más reposo, mas liviano.
Me pregunto cómo decir lo que llevo dentro si el cuerpo un dia para y no resiste más. Pintar, cantar, escribir, decir....algo tendré que sacar. Para animarme y abrir, sacar, curar, gritar, enojar, putear, sonreir. Colores, formas, dibujos, flores, mariposas, cielos, agua, mucha agua, azules, montañas, más mariposas, vuelos, anclajes, olores, paises, gentes, amigos, amores, olvidos, heridas, verdades, negaciones, mudanzas, rencores, relax, mi alma, mi psiquis, mis sueños, deseos, temores. Y todavía más.
martes, 10 de agosto de 2010
Estación: otro dia de práctica
Repleta. La clase con una y otra y más colchonetas.
La mierda pensé, vengo a ejercitar la paciencia y me rompe las pelotas que haya tanta gente. Un olor a "gente" mezclada con huevo. Relax Mariela, aquietá la mente.
Tres om y largamos. A pura contorsión y los huesos me sonaban como queriendo salirse del cuerpo. Puta madre que me estoy poniendo vieja. La mina de al lado no paraba de moverse y a mi, que me cuesta un perú la concentración, se me crispaban los nervios de solo escucharla. Cuánto me falta para ser una iluminada.
Medio puente y puente entero. La cervical hecha pomada me molestaba, pero aún asi junté fuerza, pensé todavia soy joven y clavé las manos al lado de los hombros. Of me levanté toda la pelvis y casi se me escapa un pedo. Horror! hasta que dos minutos después el pedo se lo tiró el profesor. Respiré aliviada, no con respiración profunda y completa pero sí con alivio. No fui yo, pensé. Fue él. Menos mal que el olor no llegó.
Loto. El pie plano y mi mala circulación hicieron que el loto me lo quisiera meter en el culo. Pero bien, respiré trayendo mi mente casi amorosamente de alguna distracción, y hasta un rato floté, como cuando fumé marihuana con el pibe aquel.
Sentí, ocupé lugar, relajé. Mas de lo que pensé.
La mierda pensé, vengo a ejercitar la paciencia y me rompe las pelotas que haya tanta gente. Un olor a "gente" mezclada con huevo. Relax Mariela, aquietá la mente.
Tres om y largamos. A pura contorsión y los huesos me sonaban como queriendo salirse del cuerpo. Puta madre que me estoy poniendo vieja. La mina de al lado no paraba de moverse y a mi, que me cuesta un perú la concentración, se me crispaban los nervios de solo escucharla. Cuánto me falta para ser una iluminada.
Medio puente y puente entero. La cervical hecha pomada me molestaba, pero aún asi junté fuerza, pensé todavia soy joven y clavé las manos al lado de los hombros. Of me levanté toda la pelvis y casi se me escapa un pedo. Horror! hasta que dos minutos después el pedo se lo tiró el profesor. Respiré aliviada, no con respiración profunda y completa pero sí con alivio. No fui yo, pensé. Fue él. Menos mal que el olor no llegó.
Loto. El pie plano y mi mala circulación hicieron que el loto me lo quisiera meter en el culo. Pero bien, respiré trayendo mi mente casi amorosamente de alguna distracción, y hasta un rato floté, como cuando fumé marihuana con el pibe aquel.
Sentí, ocupé lugar, relajé. Mas de lo que pensé.
lunes, 9 de agosto de 2010
Estación: parada
Si supieras lo que me cuesta no ir.
Si supieras lo que me cuesta éste "no movimiento". Encallar, anclar viaje, cuidar el mango, ser más precavida, reservar, estirar, sostener.
Ansio desplegar las alas, volar a algún lugar sin conocer, recorrer caminos, parar aquí, allá o en ningún lugar. Dormir la siesta donde me plazca sin reloj o con uno de arena. Playas, desiertos, olores, sabores descubrir. Hacer mochila y adentrarme ahí, donde lo cotidiano deja de serlo, donde lo nuevo aparece en cada paso sin llamarlo, solo viene...
Lo que me cuesta estar algo asi como estática. Aunque no lo esté. Hoy toca el viaje adentro, sin mover. Hoy toca ese viaje que es el más largo, porque no hay adonde ir. Solo adentro. Hoy toca quedarse quieta para viajar. Y es un viaje alocado igual. Aventurado, incierto, pesado, alegre, mundano, profundo. Sigo viajando en mi.
Si supieras lo que me cuesta éste "no movimiento". Encallar, anclar viaje, cuidar el mango, ser más precavida, reservar, estirar, sostener.
Ansio desplegar las alas, volar a algún lugar sin conocer, recorrer caminos, parar aquí, allá o en ningún lugar. Dormir la siesta donde me plazca sin reloj o con uno de arena. Playas, desiertos, olores, sabores descubrir. Hacer mochila y adentrarme ahí, donde lo cotidiano deja de serlo, donde lo nuevo aparece en cada paso sin llamarlo, solo viene...
Lo que me cuesta estar algo asi como estática. Aunque no lo esté. Hoy toca el viaje adentro, sin mover. Hoy toca ese viaje que es el más largo, porque no hay adonde ir. Solo adentro. Hoy toca quedarse quieta para viajar. Y es un viaje alocado igual. Aventurado, incierto, pesado, alegre, mundano, profundo. Sigo viajando en mi.
domingo, 8 de agosto de 2010
Estación: Algo queda por sanar
Algo por sanar.
Mucho. Adictivos, tóxicos, stress, dolor, mal humor, envidia, enojos. Queda por sanar. Falta sanar. Es necesario sanar. Y decir, y expresar, vivenciar. Poner en la palabra el sentir.
Ya no quiero que duela el cuerpo. Quiero sacudirme entera al ritmo de la vida y feliz. Sacudir la culpa, el encierro, el hábito que no cura, el cuelgue sin presente de mi mente inquieta. Ansiedades, deseos, imposibles metas, correteos sin destino, búsquedas confusas, ridiculas, distantes, distancias, ilusiones. Ya no quiero correr detras de ti, sino caminar al lado. Ya no quiero correr detras de nada, de nadie, no quiero buscar con locura algo que está adentro. Que vale la pena mirar. Ya no quiero la TV, ni las noticias de muerte, de políticos y economistas que no me importan. En el diario y el cuadrado nadie habla de nosotros. Y no lo quiero. Nadie habla de paz, ni de amor, ni de júbilo, ni de regozijo. Y no lo quiero. No quiero estar en una mesa plagada de noticias que no escucho, que pasan sin cesar, que no dan profundidad, solo muestran intereses creados y descreidos para un alguien con dinero y poder. No lo quiero más. No lo quiero más. No lo quiero más.
No quiero ser ansiosa, ni enferma, ni adicta, ni incompleta, ni disconforme. Quiero buscar pero con lentitud, sin dormirme, sin caer, pero despacio. Apuro al mundo, te apuro a tí y luego voy quejándome de los que me apuran. Contradicciones. Momentos. Memento me vuelvo a veces anotándolo todo sin saber que anoto. Y hablo sin saber qué digo, ni siquiera si lo que hablo lo siento. Y ya no quiero hacer eso. No quiero.
Quiero andar con vos, con ellos, conmigo misma por momentos. Ser feliz con mi trabajo, creer en lo que hago. Disfrutarlo. No quiero más noticias, noticieros, no lo quiero. Lo que haya que sanar que sane. Quiero paciencia para eso. La quiero. Me cuesta. Pero quiero aprender a ser paciente. No apurar. Respetar. Mis propios procesos, los de los demás. Los del mundo.
Mucho. Adictivos, tóxicos, stress, dolor, mal humor, envidia, enojos. Queda por sanar. Falta sanar. Es necesario sanar. Y decir, y expresar, vivenciar. Poner en la palabra el sentir.
Ya no quiero que duela el cuerpo. Quiero sacudirme entera al ritmo de la vida y feliz. Sacudir la culpa, el encierro, el hábito que no cura, el cuelgue sin presente de mi mente inquieta. Ansiedades, deseos, imposibles metas, correteos sin destino, búsquedas confusas, ridiculas, distantes, distancias, ilusiones. Ya no quiero correr detras de ti, sino caminar al lado. Ya no quiero correr detras de nada, de nadie, no quiero buscar con locura algo que está adentro. Que vale la pena mirar. Ya no quiero la TV, ni las noticias de muerte, de políticos y economistas que no me importan. En el diario y el cuadrado nadie habla de nosotros. Y no lo quiero. Nadie habla de paz, ni de amor, ni de júbilo, ni de regozijo. Y no lo quiero. No quiero estar en una mesa plagada de noticias que no escucho, que pasan sin cesar, que no dan profundidad, solo muestran intereses creados y descreidos para un alguien con dinero y poder. No lo quiero más. No lo quiero más. No lo quiero más.
No quiero ser ansiosa, ni enferma, ni adicta, ni incompleta, ni disconforme. Quiero buscar pero con lentitud, sin dormirme, sin caer, pero despacio. Apuro al mundo, te apuro a tí y luego voy quejándome de los que me apuran. Contradicciones. Momentos. Memento me vuelvo a veces anotándolo todo sin saber que anoto. Y hablo sin saber qué digo, ni siquiera si lo que hablo lo siento. Y ya no quiero hacer eso. No quiero.
Quiero andar con vos, con ellos, conmigo misma por momentos. Ser feliz con mi trabajo, creer en lo que hago. Disfrutarlo. No quiero más noticias, noticieros, no lo quiero. Lo que haya que sanar que sane. Quiero paciencia para eso. La quiero. Me cuesta. Pero quiero aprender a ser paciente. No apurar. Respetar. Mis propios procesos, los de los demás. Los del mundo.
viernes, 6 de agosto de 2010
Estación: cansada de sostener
Sujetar o evitar que una persona o cosa se caiga o se incline.
2 Aguantar una cosa con las manos o con los dos brazos.
3 Defender o mantener una idea, una opinión o una actitud con seguridad y confianza, especialmente cuando alguien está en contra.
4 Dar a una persona lo necesario para vivir. alimentar, mantener, sustentar.
5 Hacer que una acción o estado continúe durante un periodo de tiempo sin variar.
Sujertarme a mi. Aguantar la realidad que no se desplaza. Que se me torna lenta, quieta, estancada, silenciada, inexpresiva a veces, mediocre otras. Darme lo necesario para vivir, pagar las cuentas, alimentarme, vestirme, andar, comer, contribuir. Este estado que quizas deba mantener hoy y que quizas cambie mañana, me está cansando.
Tan cansada de aguantar. Sola. Que se me hacen toneladas encima. Que es mochila espesa, de hierro, a cuestas. Que me paraliza hombros, y todo más arriba. Que no relaja, que tiene miedo de caer. Caer comida, rendida, tendida. En una cama que no se levante. Que le cuesta hablar para compartir la soledad que siente. Porque hoy viaja sola, hasta que se da cuenta que otros viajan con ella también. Que hay viajes en soledad que son necesarios para pararse firme en los propios pies. Pies vencidos, raiz torcida, que quiere erguirse probando y probando. Pero se cansa. Y no confía. y se resbala. Y se cae. Y pierde. Y se frustra. Y no sabe si levantarse. Pero lo intenta, y prueba y prueba. Pero no sale. Y baja los brazos, y se despista y busca alguien. Alguien que le de consuelo y paz. Alguien que no encuentra afuera porque tiene que verse, ahi está.
Y sospecha que un dia, en el remanso de su rendida, algo se mueva y cambie sin esperar.
2 Aguantar una cosa con las manos o con los dos brazos.
3 Defender o mantener una idea, una opinión o una actitud con seguridad y confianza, especialmente cuando alguien está en contra.
4 Dar a una persona lo necesario para vivir. alimentar, mantener, sustentar.
5 Hacer que una acción o estado continúe durante un periodo de tiempo sin variar.
Sujertarme a mi. Aguantar la realidad que no se desplaza. Que se me torna lenta, quieta, estancada, silenciada, inexpresiva a veces, mediocre otras. Darme lo necesario para vivir, pagar las cuentas, alimentarme, vestirme, andar, comer, contribuir. Este estado que quizas deba mantener hoy y que quizas cambie mañana, me está cansando.
Tan cansada de aguantar. Sola. Que se me hacen toneladas encima. Que es mochila espesa, de hierro, a cuestas. Que me paraliza hombros, y todo más arriba. Que no relaja, que tiene miedo de caer. Caer comida, rendida, tendida. En una cama que no se levante. Que le cuesta hablar para compartir la soledad que siente. Porque hoy viaja sola, hasta que se da cuenta que otros viajan con ella también. Que hay viajes en soledad que son necesarios para pararse firme en los propios pies. Pies vencidos, raiz torcida, que quiere erguirse probando y probando. Pero se cansa. Y no confía. y se resbala. Y se cae. Y pierde. Y se frustra. Y no sabe si levantarse. Pero lo intenta, y prueba y prueba. Pero no sale. Y baja los brazos, y se despista y busca alguien. Alguien que le de consuelo y paz. Alguien que no encuentra afuera porque tiene que verse, ahi está.
Y sospecha que un dia, en el remanso de su rendida, algo se mueva y cambie sin esperar.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Estación: partir sin saber a dónde
Y hablo de cuidarme. Y hablo de mimos, descanso, sopa, cremas, sueño, caricias, dulzura, besos, abrazos, abrigo, calidez, palabras, ayuda, contemplación, energia, aceptación, incertidumbre, camino. Y hablo de seguir viaje.
No detener las alas. Volar quién sabe dónde. Caer, descansar, frenar, acelerar, subir, detener, seguir. Y hablo del miedo, de la preocupación, del no saber, del no poder, pararme sobre mis pies.
Y hablo de mi, de mis padres, amigos, hermanas, compañero, trabajo, mi vida, mis sueños, mis anhelos, deseos, arrullos, gustos, dinero, paseos, comida, ropa. Hablo de la nada y de todo. De lo superficial y lo espiritual. Del cuerpo, del alma, de la mente, de las ideas, de los ideales. Que algo no se derrumbe por favor. Que algo siga intacto. En el más acá o en el más allá. Que no me caiga, que no deje de luchar, que sepa cómo hacer, que sepa dónde, cómo, cuándo, o no sepa nada de nada. Que se de, que se yo. Que sea cuando tenga que ser. Pero algún dia por dios. Que al irme, no me equivoque. Y si lo hago que pueda volver para reparar...reparar qué. Mi desición. Equivocada, acertada, no sé. Que sea lo que tenga que ser.
No detener las alas. Volar quién sabe dónde. Caer, descansar, frenar, acelerar, subir, detener, seguir. Y hablo del miedo, de la preocupación, del no saber, del no poder, pararme sobre mis pies.
Y hablo de mi, de mis padres, amigos, hermanas, compañero, trabajo, mi vida, mis sueños, mis anhelos, deseos, arrullos, gustos, dinero, paseos, comida, ropa. Hablo de la nada y de todo. De lo superficial y lo espiritual. Del cuerpo, del alma, de la mente, de las ideas, de los ideales. Que algo no se derrumbe por favor. Que algo siga intacto. En el más acá o en el más allá. Que no me caiga, que no deje de luchar, que sepa cómo hacer, que sepa dónde, cómo, cuándo, o no sepa nada de nada. Que se de, que se yo. Que sea cuando tenga que ser. Pero algún dia por dios. Que al irme, no me equivoque. Y si lo hago que pueda volver para reparar...reparar qué. Mi desición. Equivocada, acertada, no sé. Que sea lo que tenga que ser.
martes, 3 de agosto de 2010
Estación: volvieron otra vez
Otra vez. Síntomas. Taquicardia, mareos, dolores de cervical.
Ya sé de qué se trata. Ya lo conozco. Sé que me averguenza pero debo reconocerlos como tal.
Ataques de pánico. Así se llama. Pánico al estress, al descontrol, a no poder frenar, a caerme. Ruido, voces. Todo pasa tan rápido en la mesa desenfrenada de las noticias. Como un atracón. Todo de golpe. Ir acá, allá, mover, mandar, me piden, se quejan. De un lado y del otro. Compañeros, jefes, piden, piden, piden más y más y más y más y más. Como cuando yo como. Me meto más y más y más y más comida y ya no puedo parar. Ya no sé lo que como ni porqué, ni lo disfruto. Solo quiero más. Todo es más y más grande. Como mis deseos.
La máquina devoradora de la televisión. Donde no hay control, no se para, se pide, se hace, hacer y hacer sin parar. Cubrir noticias allá y acá. Querer todo rápido, con una prisa exagerada que no tiene fin. Asi soy yo. De ahi es de donde quiero salir.
Quiero parar, no quiero correr detras de no sé qué. Un poco de lentitud me haría bien. Un poco de profundidad me haría bien. Maldita picadora de carne la TV, picadora de carne que soy yo también. Quiero cambiar, desacelerar, poder frenar.
Ya sé de qué se trata. Ya lo conozco. Sé que me averguenza pero debo reconocerlos como tal.
Ataques de pánico. Así se llama. Pánico al estress, al descontrol, a no poder frenar, a caerme. Ruido, voces. Todo pasa tan rápido en la mesa desenfrenada de las noticias. Como un atracón. Todo de golpe. Ir acá, allá, mover, mandar, me piden, se quejan. De un lado y del otro. Compañeros, jefes, piden, piden, piden más y más y más y más y más. Como cuando yo como. Me meto más y más y más y más comida y ya no puedo parar. Ya no sé lo que como ni porqué, ni lo disfruto. Solo quiero más. Todo es más y más grande. Como mis deseos.
La máquina devoradora de la televisión. Donde no hay control, no se para, se pide, se hace, hacer y hacer sin parar. Cubrir noticias allá y acá. Querer todo rápido, con una prisa exagerada que no tiene fin. Asi soy yo. De ahi es de donde quiero salir.
Quiero parar, no quiero correr detras de no sé qué. Un poco de lentitud me haría bien. Un poco de profundidad me haría bien. Maldita picadora de carne la TV, picadora de carne que soy yo también. Quiero cambiar, desacelerar, poder frenar.
lunes, 2 de agosto de 2010
Estación: confusa, difusa
Confusa. Con una nube espesa. Difusa. No mente. Cuerpo.
Garganta, cuello, espalda, cervical, hombros. Con una mochila pesada...eso, pesadez...lentitud, cansancio, adormecida pero despierta. Disgustada con un presente que no puedo disfrutar hoy. Energia que en oleadas hoy me abandonó. Descontento, se fue la alegria. Uf qué torre mi estado por dios, ni yo lo soporto, ni yo puedo desplazarme con algo de paciencia en mi misma.
Que pase...
Garganta, cuello, espalda, cervical, hombros. Con una mochila pesada...eso, pesadez...lentitud, cansancio, adormecida pero despierta. Disgustada con un presente que no puedo disfrutar hoy. Energia que en oleadas hoy me abandonó. Descontento, se fue la alegria. Uf qué torre mi estado por dios, ni yo lo soporto, ni yo puedo desplazarme con algo de paciencia en mi misma.
Que pase...
domingo, 1 de agosto de 2010
Estación: con frio en el alma
Frio.
Frio el viento, frio el plexo.
Alma con desolación.
Quizas éstos son los momentos en los que debería confiar. Confiar en algo más, en un Ser Superior, que me y nos cuida, que guía. Que por más que me deje libertad de acción intercederá para marcarme el rumbo. Asi estoy. Asi me siento. Sin rumbo. Con una incertidumbre que me oprime el pecho, el alma, la garganta. Confusa y difusa en este camino que transito, sin saber si estoy haciendo bien, si me equivoco, si deberia hacer otra cosa, si deberia buscar más. Y a su vez sin fuerzas para buscar. Sin energias. Cansada. Silenciosa.
Quizas necesito alguien que me de paz. Por no poder encontrarla adentro mio. Por el miedo que me da otra vez traspasar el límite, de mi cuerpo. Porque duele. Con temor al cuidado, al propio digo. Con temor a caer.
Quizas deberia y quiero aprender a flotar. En el agua de la vida, con esos movimientos sutiles que tan bien se sienten, dejándome llevar en la inmensidad, dejándome fluir, sostener por una red invisible. Por El.
Frio el viento, frio el plexo.
Alma con desolación.
Quizas éstos son los momentos en los que debería confiar. Confiar en algo más, en un Ser Superior, que me y nos cuida, que guía. Que por más que me deje libertad de acción intercederá para marcarme el rumbo. Asi estoy. Asi me siento. Sin rumbo. Con una incertidumbre que me oprime el pecho, el alma, la garganta. Confusa y difusa en este camino que transito, sin saber si estoy haciendo bien, si me equivoco, si deberia hacer otra cosa, si deberia buscar más. Y a su vez sin fuerzas para buscar. Sin energias. Cansada. Silenciosa.
Quizas necesito alguien que me de paz. Por no poder encontrarla adentro mio. Por el miedo que me da otra vez traspasar el límite, de mi cuerpo. Porque duele. Con temor al cuidado, al propio digo. Con temor a caer.
Quizas deberia y quiero aprender a flotar. En el agua de la vida, con esos movimientos sutiles que tan bien se sienten, dejándome llevar en la inmensidad, dejándome fluir, sostener por una red invisible. Por El.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)