Tengo ganas de empezar a transitar el NOSOTROS.
Con todo lo que eso implica. Algo nuevo para mi, ya que durante mucho tiempo me acostumbré a vivir en un casi y exclusivo YO.
Hoy lo descubrí al hablar con un "él", no importa su nombre pero me atreví a expresarlo. El orgullo me quedó algo herido, bueno, casi que me quedé sin orgullo, sin ego. Porque al "blanquear" algo que quiero muy internamente quedé desnuda, desnuda en mi propia verdad y en mi propio querer.
También tengo la sensación de que a algunos "ellos" los "banco" en su periodo de más decadencia, quizas por mi propia necesidad, apego y deseo de estar acompañada, pero qué contradicción, eso implica que casi siempre, al elegir a los "ellos" me termino quedando muy sola. Es como si los aguantara en su peor momento, y cuando los "ellos" comienzan a estar mejor se van, se van y quedo sola. Sola con toda la intensidad que invertí ahi, que a ellos les hace bien, que los reanima pero que a mi me deja sola otra vez. Algo que repito. Aunque ahora empiezo a ser consciente de mi repetición. Ya no lo alargo tanto. Me doy cuenta un poco más rápido. Empiezo a decir NO. Empiezo a vislumbrar qué es lo que ya NO QUIERO. Y se los digo. Tampoco crean que me resulta fácil, no lo vivo como algo práctico, no lo vivo como decirlo y pasar a otro tema. No no no, no es asi. Sigo carburando mentalmente un montón de hipótesis. Pero el expresarlo me libera. Y eso, en mi, es un paso importante. Atreverme a decir lo que quiero, lo que me molesta, lo que busco, no es algo que pudiese hacer antes. Y ahora, de a poco, lo voy haciendo.
El NOSOTROS implica compromiso, implica dar, darse, entregarse. Y empiezo a sentir y a tener muchas ganas de hacerlo.
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