domingo, 25 de abril de 2010

Estación: mi deseo, mi jaula, mi círculo

Acabo de leer un texto que me pareció bastante interesante. Habla de los deseos, del yo inferior. Supone un deseo, un propio deseo, que muchas veces sólo nos conduce a la infelicidad.
Y me he quedado pensando en cuántas veces, al desear algo o a alguien, voy directo a ser infeliz. Pero pese a que en muchas oportunidades internamente sé que terminaré asi, sigo peleando encaprichada en hacerlo realidad. Aún cuando la realidad misma me dice a puro grito "no lo hagas, no es para vos, te hace mal, terminará mal". Aún asi no miro, no escucho y sigo adelante, empecinada en ir detrás del deseo. Al final, cuando ya no quedan dudas de que no se cumplirá, me frustro y como. Como para tratar de llenar el hueco que deja la ilusión cuando se cae. A pesar de saber que se iba a caer. Qué circulo vicioso por favor! pues al instante de desear ya casi sé que el deseo no es viable, pero aún asi "ahi voy", casi como si deseara frustrarme. Deseo-no concreto-me frustro-siento vacio-como. Así sería pero imáginatelo gráficamente como un círculo, un círculo que haciéndolo consciente dibujo yo sola. Y ahi quedo atrapada, una y otra vez. Una y otra vez se repite. Raro no? como creamos nuestros propios círculos y nos ponemos en medio inconscientemente. Ahora me pregunto, en el momento en el que descubro mi propio y absurdo juego. Podré salir? Podré observarme ya saliendo del medio, en otro punto del redondel? Puf, para hacer ésto no me queda otra que mover, tengo que cambiar de lugar, encontrar otro lugar. Pero el círculo me queda cómodo. Situarme en otro punto es incómodo, desconocido. Voy derecho a la incertidumbre, a algo nuevo. Por otro lado eso me atrae, que veré desde ese nuevo lugar?

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