Creo haber andado ya por esta estación.
Es algo repetido y no a la vez. Ya no pantallas y mares cruzados, sinó realidades personales con adicciones. Que son dos, que es mi espejo y me muestra.
Me muestra entera. Queriendo sanar, pero con una parte tan insana como la suya, tan descuidada, tan apresurada, impulsiva y deseosa del YA. De un ya que no alcanza y que descuida a los dos, a los dos enteros que quieren compartir su vida.
Un espejo sos. Mi espejo. Puedo mirarme, atreviéndome aún más, sin escapar del reflejo. Porque él me muestra mi yo. El más oscuro, el más adicto, el que aprisiona, el que hace que descienda, el que depreda, voraz y a punto. También el otro, el de la lucha, el del grupo y los viajes. Ver desde dónde uno se relaciona: desde la luz o la sombra, o de un claroscuro que ni sé cómo se logra...
Miré el espejo. No me corrí.
Pude hacer frente a lo que ví.
Ahora queda saber cómo seguir...
Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
domingo, 31 de octubre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
Estación: dos adictos
Te quería contar algo que me pasó ayer.
Lo llevaré a la sesión porque me parece, y es más una sensación que palabras que puede estar bueno trabajarlo.
Conocí un chico, delegado de otro canal en el viaje. Ayer me encontré con él y empezamos a charlar. Es un ex adicto, a la cocaína. Estuvo bueno por un lado hablar de eso, tiene una historia bastante heavy. También yo le conté de mi tema y por un lado me sentí aliviada.
Pero no me cuidé cuando tuvimos sexo y eso me habló de mi propio descuido, más allá del suyo. Me quedé muy enojada conmigo, con una sensación que no me gustó, me hizo mucho ruido. Empiezo a tratar de elegir cosas más sanas y sentí que di un paso atrás, que no puse límites, que no paré para usar un forro y no me gustó. También me pregunto porqué me siguen atrayendo ese tipo de personas, si ser una adicta a la comida en mi caso me lleva fijarme o sentirme atraida por hombres que también lo son...me pregunto cuáles son sus elecciones con respecto a seguir drogándose y fumando muchísima marihuana pero más que nada me pregunto cuáles serán las mias...me confundió un poco ésto ayer...fue una sensación "ruidosa" la que tuve, no puedo explicarlo de la mejor manera...aunque siento que esta vez me toca apretar el freno en este ámbito y estar bien alerta...
Lo llevaré a la sesión porque me parece, y es más una sensación que palabras que puede estar bueno trabajarlo.
Conocí un chico, delegado de otro canal en el viaje. Ayer me encontré con él y empezamos a charlar. Es un ex adicto, a la cocaína. Estuvo bueno por un lado hablar de eso, tiene una historia bastante heavy. También yo le conté de mi tema y por un lado me sentí aliviada.
Pero no me cuidé cuando tuvimos sexo y eso me habló de mi propio descuido, más allá del suyo. Me quedé muy enojada conmigo, con una sensación que no me gustó, me hizo mucho ruido. Empiezo a tratar de elegir cosas más sanas y sentí que di un paso atrás, que no puse límites, que no paré para usar un forro y no me gustó. También me pregunto porqué me siguen atrayendo ese tipo de personas, si ser una adicta a la comida en mi caso me lleva fijarme o sentirme atraida por hombres que también lo son...me pregunto cuáles son sus elecciones con respecto a seguir drogándose y fumando muchísima marihuana pero más que nada me pregunto cuáles serán las mias...me confundió un poco ésto ayer...fue una sensación "ruidosa" la que tuve, no puedo explicarlo de la mejor manera...aunque siento que esta vez me toca apretar el freno en este ámbito y estar bien alerta...
martes, 26 de octubre de 2010
Estación: ojalá que si
Ojalá que si.
Que llame, que llame, que llame.
Cual adolescente espero. Pero sin ganas de desesperar.
Ojalá que si. Si es que tiene que ser, que sea.
Ya está en al aire girando la moneda,
y que sea lo que sea...
Que llame, que llame, que llame.
Cual adolescente espero. Pero sin ganas de desesperar.
Ojalá que si. Si es que tiene que ser, que sea.
Ya está en al aire girando la moneda,
y que sea lo que sea...
lunes, 25 de octubre de 2010
Estación: parar
Otra vez.
La ansiedad de esperar.
Esta incertidumbre que me acelera el pecho y me llena de nervios la panza.
Ahi donde se alojan las dudas más inciertas. Justo ahi, donde la nada y el potencial se unen para pedir paciencia.
Esa que sigo trabajando, aun en el amor. En la vida entera.
Mil mariposas de agua moviéndose en lo más hondo. La premura de encontrarlo ahora, y a su vez la delicia de tener que esperar. La frescura del no encuentro que vacila según pasan los dias y llenan mi cabeza de preguntas.
Será, no será. Querrá. Tendrá las mismas ganas. Sentirá lo mismo. Querrá verme. O no. Será solo el impulso de una vez o quedará aún más por conocer.
Preguntas que solo responden incógnitas y que una vez más anuncian que habrá que esperar...
La ansiedad de esperar.
Esta incertidumbre que me acelera el pecho y me llena de nervios la panza.
Ahi donde se alojan las dudas más inciertas. Justo ahi, donde la nada y el potencial se unen para pedir paciencia.
Esa que sigo trabajando, aun en el amor. En la vida entera.
Mil mariposas de agua moviéndose en lo más hondo. La premura de encontrarlo ahora, y a su vez la delicia de tener que esperar. La frescura del no encuentro que vacila según pasan los dias y llenan mi cabeza de preguntas.
Será, no será. Querrá. Tendrá las mismas ganas. Sentirá lo mismo. Querrá verme. O no. Será solo el impulso de una vez o quedará aún más por conocer.
Preguntas que solo responden incógnitas y que una vez más anuncian que habrá que esperar...
domingo, 24 de octubre de 2010
Estación: soltar
Muchos kilos quedan detrás.
Agradecimientos.
Abrazos.
Crecimiento.
Aperturas.
Cariños.
Liberación, tranquilidad, movimiento.
Aires nuevos.
Adrenalina.
Colores
Optimismo.
Un dejar atrás. Soltar lo que ya no quiero. Soltar el ayer segura de dar el paso.
Incertidumbre es lo que viene. No sé qué es, pero se siente lindo. Como en un amanecer que crece y nace esperanzado. Esperado, en otro lugar. Ocupando lugar. Respetando el lugar.
Se siente bien este proceso. El no haber partido antes de tiempo, el dejar decantar, el esperar hasta ver claro. Hasta ser consciente de lo que ocurría, hasta comprender. La vida decanta sola y lo que no es queda detras. Deja el espacio necesario para que lo nuevo entre. Y para encontrarlo. Y para que también me encuentre.
Dolió la desición. Pero hoy no tanto ya. La vida da lindas sorpresas cuando nos animamos a caminar.
Agradecimientos.
Abrazos.
Crecimiento.
Aperturas.
Cariños.
Liberación, tranquilidad, movimiento.
Aires nuevos.
Adrenalina.
Colores
Optimismo.
Un dejar atrás. Soltar lo que ya no quiero. Soltar el ayer segura de dar el paso.
Incertidumbre es lo que viene. No sé qué es, pero se siente lindo. Como en un amanecer que crece y nace esperanzado. Esperado, en otro lugar. Ocupando lugar. Respetando el lugar.
Se siente bien este proceso. El no haber partido antes de tiempo, el dejar decantar, el esperar hasta ver claro. Hasta ser consciente de lo que ocurría, hasta comprender. La vida decanta sola y lo que no es queda detras. Deja el espacio necesario para que lo nuevo entre. Y para encontrarlo. Y para que también me encuentre.
Dolió la desición. Pero hoy no tanto ya. La vida da lindas sorpresas cuando nos animamos a caminar.
sábado, 23 de octubre de 2010
Estación: llegada
Partí con temor.
Volví con alegria. De esa que cuando la vida, tranquila, abierta y riendo ella te presenta.
Algunas comidas de más pero mucho más frenadas que antes. Algunas relaciones se dan, pero más frenadas que antes. Poder bailar, nadar, charlar sin pensar en algo más. Disfrutar, caminar, observar y respirar si esperar que algo más pase. Pero pasa. Y es asi tan natural que me fascina. Y quiero frenar y no pensar, aún no puedo. Deseo que seas real, no repetido, alguien por conocer. Tanto me gustaría como me gustaron tus besos, mirarte dormir, ahi sentado, con ojos cerrados y leves arrugas que remarcan ojos de vejez, como sosegados, con aires viajeros, pero alegres como que se rién más allá de tu sonrisa. Y eso me gusta. Mucho. Estar al lado, mate, conversación y solo eso, aunque esperando un beso que llega lento, casi robado, pero respondido.
Quisiera seguir viaje. Pero contigo. No se si llegar a viejos, nadie sabe eso. Solo seguir lo que dure el trayecto. Conocerte un poco, mirar adentro, silencios, charlas, fotos y equipaje. Una luna nueva, algo de sol, abrazos. Y tal vez ni deberia esperarte. Pero lo hago. Y te espero. Porque eso deseo.
Volví con alegria. De esa que cuando la vida, tranquila, abierta y riendo ella te presenta.
Algunas comidas de más pero mucho más frenadas que antes. Algunas relaciones se dan, pero más frenadas que antes. Poder bailar, nadar, charlar sin pensar en algo más. Disfrutar, caminar, observar y respirar si esperar que algo más pase. Pero pasa. Y es asi tan natural que me fascina. Y quiero frenar y no pensar, aún no puedo. Deseo que seas real, no repetido, alguien por conocer. Tanto me gustaría como me gustaron tus besos, mirarte dormir, ahi sentado, con ojos cerrados y leves arrugas que remarcan ojos de vejez, como sosegados, con aires viajeros, pero alegres como que se rién más allá de tu sonrisa. Y eso me gusta. Mucho. Estar al lado, mate, conversación y solo eso, aunque esperando un beso que llega lento, casi robado, pero respondido.
Quisiera seguir viaje. Pero contigo. No se si llegar a viejos, nadie sabe eso. Solo seguir lo que dure el trayecto. Conocerte un poco, mirar adentro, silencios, charlas, fotos y equipaje. Una luna nueva, algo de sol, abrazos. Y tal vez ni deberia esperarte. Pero lo hago. Y te espero. Porque eso deseo.
lunes, 18 de octubre de 2010
Estación: un viaje
Mañana parto. Un viaje.
Acelerando y frenando. Como en montaña, pero en selva y agua.
Y parece como la primera vez. Como niña. Pero adulta, un poco más que antes.
Tengo miedo de no poder. Dejar la comida, pastillas, deseos. Miedo de no frenar. Solo una semana y me creo sin contensión, sin anclaje. Solo son pocos dias me digo. Pero temo. Temo dejar y dejarme estar.
Eso es. Estar. En armonia, en compañía, en viaje. Sin ir desbandada en bandada, sino abierta y a la vez ensimismada, observándome, silenciosamente o gritando un poco. No lo sé.
Espero y quiero que solo por hoy pueda controlarme, sin reprimirme pero control cuando estoy a punto de irme al carajo. Solo por hoy pido y repito.
Acelerando y frenando. Como en montaña, pero en selva y agua.
Y parece como la primera vez. Como niña. Pero adulta, un poco más que antes.
Tengo miedo de no poder. Dejar la comida, pastillas, deseos. Miedo de no frenar. Solo una semana y me creo sin contensión, sin anclaje. Solo son pocos dias me digo. Pero temo. Temo dejar y dejarme estar.
Eso es. Estar. En armonia, en compañía, en viaje. Sin ir desbandada en bandada, sino abierta y a la vez ensimismada, observándome, silenciosamente o gritando un poco. No lo sé.
Espero y quiero que solo por hoy pueda controlarme, sin reprimirme pero control cuando estoy a punto de irme al carajo. Solo por hoy pido y repito.
jueves, 14 de octubre de 2010
Estación: mirar para atras
Escuchándolo hoy pude escucharme.
Como hace un tiempo. Como cuando se corre el velo y queda al descubierto la realidad. Esa que duele, esa que frustra, que te desgarra, que hace que te sumerjas, y que inunda, lo más hondo, lo profundo, lo que a veces no se quiere ver, lo que molesta. Ruidozos sitios de un interior que desordena lo exterior. Que intranquiliza, que derrumba. Que es como muerte. En vida. En plena vida. En joven vida.
Hay hoy un nuevo espejo. Una imagen. No sé si entera. Todavia siento el temor del perdurar, del mantenerme. Alerta aún en una imagen no completa. Pero más que ayer. Más que hace un tiempo. Que en aquellos tiempos. Más que la fantaseosa realidad del deseo, de lo que tal vez nunca iba a ser, de lo imposible, de lo adrenalínico, de lo insano, de lo dependiente.
Hoy me alegra tanto el freno. Que con dolor pude apretar. Hoy me alegra tanto poder parar. Y luego seguir, ya más calmada, con pequeños bocados de tranquilidad. Pequeños pero sabrosos, casi exquisitos, casi en un slow que llega a ser disfrutable...
Que dure digo. Que dure ansío. Aunque más no sea SOLO POR HOY.
Como hace un tiempo. Como cuando se corre el velo y queda al descubierto la realidad. Esa que duele, esa que frustra, que te desgarra, que hace que te sumerjas, y que inunda, lo más hondo, lo profundo, lo que a veces no se quiere ver, lo que molesta. Ruidozos sitios de un interior que desordena lo exterior. Que intranquiliza, que derrumba. Que es como muerte. En vida. En plena vida. En joven vida.
Hay hoy un nuevo espejo. Una imagen. No sé si entera. Todavia siento el temor del perdurar, del mantenerme. Alerta aún en una imagen no completa. Pero más que ayer. Más que hace un tiempo. Que en aquellos tiempos. Más que la fantaseosa realidad del deseo, de lo que tal vez nunca iba a ser, de lo imposible, de lo adrenalínico, de lo insano, de lo dependiente.
Hoy me alegra tanto el freno. Que con dolor pude apretar. Hoy me alegra tanto poder parar. Y luego seguir, ya más calmada, con pequeños bocados de tranquilidad. Pequeños pero sabrosos, casi exquisitos, casi en un slow que llega a ser disfrutable...
Que dure digo. Que dure ansío. Aunque más no sea SOLO POR HOY.
lunes, 11 de octubre de 2010
Estación: soltar lo que fue
"No podemos seguir viviendo en lo que fue". Un soltar de años, más de 30.
Y un volver a empezar. Esos años que terminan siendo solo un instante, en el Universo movedizo.
Volver a empezar. Casi de cero. Como recién nacidos. Como salidos del útero acuoso y tibio, pero expulsados al azar, o no tanto, al abanico más bello del existir.
Y en mi mamá me vi a mi. Y a vos. Y a cientos de gentes que se recrean, que como niños pequeños vuelven a jugar, después de caer, levantándose aún a tientas sin saber qué hacer. Después de haber crecido con un otro y al lado de él.
Y qué será de ella me pregunté. Y qué será de él, en caminos que ahora toman diferentes rumbos. Y qué será de mi. Y qué será de él, a la vez me pregunté.
Y un volver a empezar. Esos años que terminan siendo solo un instante, en el Universo movedizo.
Volver a empezar. Casi de cero. Como recién nacidos. Como salidos del útero acuoso y tibio, pero expulsados al azar, o no tanto, al abanico más bello del existir.
Y en mi mamá me vi a mi. Y a vos. Y a cientos de gentes que se recrean, que como niños pequeños vuelven a jugar, después de caer, levantándose aún a tientas sin saber qué hacer. Después de haber crecido con un otro y al lado de él.
Y qué será de ella me pregunté. Y qué será de él, en caminos que ahora toman diferentes rumbos. Y qué será de mi. Y qué será de él, a la vez me pregunté.
domingo, 10 de octubre de 2010
Estación: un poco de sobriedad
No es por que llueva. Ni cuestión de climas.
Solo él aparece...para irse a la medianoche, entre pantallas y ojos irreales, entre frases y deseos que cruzan el mar.
Y un poco de sobriedad aparece, o tal vez cordura, o quizas madurez.
Aparece y se va. Pero está. Como recordando mi adicción, como para que me cuide y no me sumerja en deseos tan grandes, tan imposibles, insanos, distantes.
No es el sol, ni una nube. Sino un viento repentino que lo trae. Ese impulso, el más vital. Que es como corriente, eléctrico, movedizo, bien real. Y va en comidas, y en él y quizas hasta pueda ir allá. No importa dónde pero aparece, descontrola/controla y luego se va.
Las faltas, los huecos, los vacios, como los quieras llamar. Creo llenarlos, engañando, tapando, buscando, ahi justo donde nada hay. En el afuera inmmenso, lleno de soledad. En vez de buscar adentro que es donde puedo encontrar.
Encontrarme con lo bello, que también forma parte. Y que es de un mundo real.
Solo él aparece...para irse a la medianoche, entre pantallas y ojos irreales, entre frases y deseos que cruzan el mar.
Y un poco de sobriedad aparece, o tal vez cordura, o quizas madurez.
Aparece y se va. Pero está. Como recordando mi adicción, como para que me cuide y no me sumerja en deseos tan grandes, tan imposibles, insanos, distantes.
No es el sol, ni una nube. Sino un viento repentino que lo trae. Ese impulso, el más vital. Que es como corriente, eléctrico, movedizo, bien real. Y va en comidas, y en él y quizas hasta pueda ir allá. No importa dónde pero aparece, descontrola/controla y luego se va.
Las faltas, los huecos, los vacios, como los quieras llamar. Creo llenarlos, engañando, tapando, buscando, ahi justo donde nada hay. En el afuera inmmenso, lleno de soledad. En vez de buscar adentro que es donde puedo encontrar.
Encontrarme con lo bello, que también forma parte. Y que es de un mundo real.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Estación: una meta
Cuando lo escuchaba.
Pensé en ésto. En una meta anual. Y descubrí que es la misma que quiero diaria y por hora. Andar liviana, limpia, sobria, liberada, de secretos de comida, de pastillas escondidas...de vacios guardados, en lo más hondo.
Y enamorarme. Construir. Construirme primero, en sólidas bases, de pies no tan cansados, de fuerza tranquila, me ansiedad bien llevada, de alegria compartida. Construir con un él...llena de realidad, y con momentos de vuelo y magia, quiero lograr...que no por mágicos dejen de ser reales. Y viceversa. Magia en lo real, segundos de vuelo, de un cuelgue infimo en una eternidad, esa que se pasa a cada rato, mientras te quiero escuchar.
Y hoy fui con nubes, en una acera vieja y con pozos sin escavar. Floté en el cemento eterno de esta ciudad.
Pensé en ésto. En una meta anual. Y descubrí que es la misma que quiero diaria y por hora. Andar liviana, limpia, sobria, liberada, de secretos de comida, de pastillas escondidas...de vacios guardados, en lo más hondo.
Y enamorarme. Construir. Construirme primero, en sólidas bases, de pies no tan cansados, de fuerza tranquila, me ansiedad bien llevada, de alegria compartida. Construir con un él...llena de realidad, y con momentos de vuelo y magia, quiero lograr...que no por mágicos dejen de ser reales. Y viceversa. Magia en lo real, segundos de vuelo, de un cuelgue infimo en una eternidad, esa que se pasa a cada rato, mientras te quiero escuchar.
Y hoy fui con nubes, en una acera vieja y con pozos sin escavar. Floté en el cemento eterno de esta ciudad.
viernes, 1 de octubre de 2010
Estación: alegria solo por hoy
Solo por hoy.
Diré alegria.
Diré grupos.
Diré energia.
Solo por hoy voy llena.
Satisfecha con la vida.
Con la sangre de un ovario hinchado.
Rojo, revitalizado.
Y me enorgullecí por mi. Y también por ellos.
Yo era ellos y ellos yo. En uno. Unificados.
Me encendió la lucha. Defender derechos.
Por ellos. Por mi. Los derechos de todos. Sin abusados, sin abusadores.
Poner el cuerpo ahi. No en el peligro. El cuerpo al servicio de la fuerza una, de la resistencia solidaria, de acompañar y escuchar. De hacer algo posible. Pelear sin hacer pelea. Pelear y matear. No matar. No matarme. Ni de hambre, ni de sed, ni ir hacia el límite. Sinó descansar en la fuerza grupal. En la red que sostengo y que me sostiene. De eso hablo. De eso que alguna vez escuché de ella y sonó lindo. Pero hoy lo viví. Lo sentí ahi adentro. Donde las palabras no llegan, sino donde anda el corazón y el alma. Donde a veces no sé explicar, sino solo sentir. Y la música que escuché sonaba hermosa. Una melodia compañera, cantaba todo el universo a un compas unificado, solo uno se hizo ese sonido. Me sentí una, no dividida, solo un segundo. Solo por hoy me gustó sentirlo.
Diré alegria.
Diré grupos.
Diré energia.
Solo por hoy voy llena.
Satisfecha con la vida.
Con la sangre de un ovario hinchado.
Rojo, revitalizado.
Y me enorgullecí por mi. Y también por ellos.
Yo era ellos y ellos yo. En uno. Unificados.
Me encendió la lucha. Defender derechos.
Por ellos. Por mi. Los derechos de todos. Sin abusados, sin abusadores.
Poner el cuerpo ahi. No en el peligro. El cuerpo al servicio de la fuerza una, de la resistencia solidaria, de acompañar y escuchar. De hacer algo posible. Pelear sin hacer pelea. Pelear y matear. No matar. No matarme. Ni de hambre, ni de sed, ni ir hacia el límite. Sinó descansar en la fuerza grupal. En la red que sostengo y que me sostiene. De eso hablo. De eso que alguna vez escuché de ella y sonó lindo. Pero hoy lo viví. Lo sentí ahi adentro. Donde las palabras no llegan, sino donde anda el corazón y el alma. Donde a veces no sé explicar, sino solo sentir. Y la música que escuché sonaba hermosa. Una melodia compañera, cantaba todo el universo a un compas unificado, solo uno se hizo ese sonido. Me sentí una, no dividida, solo un segundo. Solo por hoy me gustó sentirlo.
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