Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
jueves, 21 de junio de 2012
Estación: por qué te sigo esperando
Por qué te sigo esperando, si a veces tan solo quiero seguir caminando, tratando de hacer real lo que no siento, en un verano, mis luces se tornaron incandescentes, trascendentes deseos que se abrieron paso.
Me pregunto, si hay dias en los que te olvido, o te nombro solo de a ratos, en penumbras te extraño, tan distante y a cinco pequeños pasos de mi hogar tu yaces, solitario, amigo que no quiero, amante que no fuiste...y a veces ya ni te pienso, y es más cómodo saber que no vendras, que los puentes eternos de tus problemas no me verán y es tan cómodo...tan solitario, tan destino que la primera vez supe.
Y otras veces se me hace eterna la espera, porque quiero que golpees mi humilde morada, con la sorpresa de un mirar, que sea cercano, que sea bien amante, tocarme sin tapujos, que las inhibiciones se elejen, que la pasión se asemeje a dos intensos sentidos, tan humanos, tan carnales, tan cercanos.
Y me convenzo que no eres para mi, que es mejor asi, que despertaste mis ansias, que te cruzaste una tarde, que abriste mi alma sola, confundida y dormida, que me anidaste un rato en tus brazos, fuertes y esbeltos, morenos, llanos. El convencimiento dura cinco segundos, la ilusión se hace presente, pero vos no, amor que no fuiste, por qué te sigo esperando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario