Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
lunes, 25 de junio de 2012
Estación: es más una sensación
A veces las palabras no expresan el sentir, algo asi estoy registrando ahora, en este retiro cierto, cuando me alejo de la gran urbe, dentro de ella misma, cuando el ruido se hace distante en el ruido mismo, donde el mar se acerca en este espacio lleno de cemento, donde el vaivén del regazo sin él me calma, me acuna, me ama.
Y es extraño porque camino como en sueños, flotando, estoy acá pero a la vez no, ando más lejos o más cerca mio, bien adentro, donde el resplandor no es intenso, donde se puede descansar y hay silencio. A veces me da miedo porque temo el encierro, a veces me cuesta conectar con lo que veo, el afuera se asemeja a una selva y me enredo, me siento desprotejida y vuelvo adentro.
A veces mi mirada se eleva al cielo, no sé si busco algo o no lo entiendo, mi mente se ha callado y ya ni intento recordar aquello que ya no quiero, porque por más esfuerzo que yo hoy haga, se van los pensamientos como en el agua.
Y te siento tan cerca no sé por dónde, no puedo verte ahora pero te siento, siento el calor que viene de adentro, siento colores en mi destierro. Sí, a veces tengo miedo, de quedarme asi, sola en silencio y después pienso que todo pasa, entonces la bruma se desmorona y da paso a la luz de mi propia corona.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario