Sigo ahí, el trabajo se hace eterno, otra vez caigo y lo intento, en otros planos...ya no tanto el impulso, si lo controlo y freno. Conozco este lugar, es tan cercano que va conmigo, es tan humano que se hace amigo, es tan intenso que aún me enojo, es tan mio que no lo escondo.
Siguen ahí, los atracones aún no han muerto, la emoción sigue aturdiendo, el expresar sigue naciendo. No es igual, me paro entera en el dolor, nacen estrellas del corazón, sigo aprendiendo en la desazón.
Lo veo yo, me lleva tiempo, de estación en estación, me voy midiendo en mi interior, observo oscura mi decepción. Y me levanto, y voy corriendo con el sol, las risas vuelven y tal vez hoy, aprenda otra nueva lección.
Hoy digo no, ya no soporto esta versión, no más migajas, no más dolor, sigo el camino aún sin saber qué me depara la vida, qué cosas nuevas me traerá, que brisas suaves no callaré, que gritos plenos escupiré, qué enojos muchos voy a decir, qué cargas tiro, que vida elijo, qué amor ansio, qué relación, qué abrazos quiero, qué corazón.
Hoy digo no, y es bien adentro contestación, ya no hay nadie afuera que me lo muestre, soy yo Mariela la que lo entiende.
No hay comentarios:
Publicar un comentario