Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
jueves, 26 de abril de 2012
Estación: volver al centro
Amorosamente y con paciencia volver al centro, acercarme despacio, no tirada de los pelos, no arropada por dinamitas, no metida en mis silencios.
Volver al centro, encontrar la cualidad que permanece, aún con vientos, aún a costa de los tsunamis oscuros como templos, aún a costa de la desilución que hoy siento.
Volver al centro, soltar a los muertos, dejar pasar y elegir un nuevo intento, aún a costa del entierro y el desencuentro, aún a costa de perderme y salir de nuevo.
A veces me da miedo, perder y perderme entre los caramelos, no controlar impulsos, volver a las sombras, oscurecer el destino, hacerlo incierto. Pero lo intento. Recupero el esmero, la risa y el juego, de a poco lo concentro, lo busco y me despierto.
Con amor tratarme, llevarme despacio, de la mano, amorosamente y con paciencia regresar al centro.
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