Si este es el final de nuestra historia, quiero que lo grites mi amor, si el vínculo que empezó con impulso llegó al final, quiero que no lo calles amor, quiero que lo vomites, que te explayes, que no insistas, que relajes, que no te atracones de ilusión, que no desesperes si él no está, que otro algún dia vendrá, en espiral reluciente, en amarillo o en rojo, en carbón y en humo, en la esquina, en el mundo...
Si éste es el final del romance, quiero que lo digas mi amor, quiero que te vayas al sol, quiero que te corras bien lejos, distante y ausente como en los dias de otoño, cuando necesitaba una risa, o un retoño...quiero hacer desaparecer la tristeza, los sueños de antaño, los viejos rencores, los años.
Si éste es el final del querer, quiero que me abraces mi amor, quiero que me ates, quiero sexo sin fin, como antes. Quiero paseos eternos, quiero lunas en el mar, quiero pan, quiero sal, quiero juntos morir, quiero dejarme estar, quiero sanar, recordar y vivir.
Si éste es el final de los dos, cómo le explico a mi corazón que no te quiere olvidar, que se esfuerza por callar, por irse, seguir y entender, se detiene de a ratos, te recuerda otras veces, se pierde en soledad, se distrae, se estremece, se mece, se cae...lo que deseaba se va, me saluda, se queja, se muerde y me aqueja, para no volver más.
Si esto es el final de la edad, qué me queda por esperar, tal vez nada, tal vez todo, un medio, un amor, desazón del querer y un amor que se fue...si éste es el final, cuándo llega el comienzo, de lo nuevo, del fulgor, de la compañía, de a dos...
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