Se han ido algunos juegos, o quizas la forma de jugar. Más calma, tenue, sagaz, tal vez eso es madurar. Cómo duele la distancia, cuántas cosas dejé atras, un sabor nuevo viene llegando y el viejo está allá atrás. Lo saludo, lo extraño, doy un paso, luego vuelvo, me adormezco en soledades, en recuerdos, en festejos.
Se han ido algunos juegos, o los aprendo a jugar, más medida, menos letal, ordenada y sin matar. Una lentitud que abruma, aburre y a la vez suma. Una suave brisa llega, una menta que no piensa, solo en lo necesario, no anda en rollos sin razón, más me cuesta esta desazón, de lo que mucho no conozco, y me atrevo a decirlo, tengo miedo, va tan hondo.
El parque parece cerrado, solo pequeñas visitas hago, de vez en cuando y bajito, más temerosa, en silencio, y si me acuerdo algún dia, de aquella niña que fui, la saludo sin salir, más adentro y más despacio, le digo adios un pedazo y abrazo a la nueva mujer. Cuánto falta mi querer, cuánto camino te queda.
crei que se me habia ido el parque, parece que si! ajja
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