Una cabeza que explota
en mil preocupaciones
algunas que ya son y otras que no alcanzo a ver
o tal vez presiento
en un pesimismo incierto
que me adormece a veces
que me despierta otras
que me sume en meditación
en holocaustos
en brumas
en colores
en sabores
Una muerte algo cercana
enterada hoy
de una mujer ya mayor
que vivió cuatro paredes
a la que no quiero parecerme
y a la vez parezco
cuando me quedo sola
en eterna comida
en esta soledad
Abuela mia
cuantas veces pedí que vivieras de otra forma
Madre mia
no te parezcas a ella
te lo pido una vez más
Mariela, tampoco lo hagas
ni por un instante
aunque la tentación apremie
esa de encerrarte
en cuatro paredes
en tu silla voraz
que se mece sin cesar
con una tv ficticia
que no para de amordazar
Lela querida
aunque sean tus últimos instantes
no le temas a la vida
es tan hermosa a veces
tan temible otras
tan divertida
tan asombrosa
tan espaciosa
si la quisieras ver
a tus setenta y tantos
sé que te sorprenderias
se irían algunos dolores
los pasarias por alto
los soltarías
Pero ya ves
uno elige y vive así
tan poquito
tan de a ratos
tan callada
tan amargada
y tanto te quiero
que por eso duele
no poder cambiarlo
no poder decirte
haberme alejado
haberme movido
de esa tensión
Y ahora te veo
ya tan entregada
se me parte el alma
duele el corazón
tengo un nudo acá,
tan redondito
tan acongojado, tan pesado
Abuela yo pido
que si ahora toca
que ya no estes más
sea con amor
sea con color
sea sin dolor
No hay comentarios:
Publicar un comentario