Un viaje, no necesariamente nos transporta a otro lugar geográfico. Muchas veces nos toca "viajar adentro". Es en ese lugar donde no necesitamos ni dinero, ni equipaje, ni comida. Es ahí donde se puede viajar liviano. Es esa travesía la que incluso, puede durar una vida entera.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Estaciòn: todavia me emocionan ciertas voces.
Todavìa estoy abierta què dicha.
Todavìa me emocionan algunas palabras, silencios y làgrimas, què dicha.
Todavìa siento el roce como una mariposa que llega lenta, o apresurada, segùn yo estè, segùn otro estè. Segùn para quièn.
Todavìa los besos me estremecen hasta el alma, el compartir, el vino, el abrazo...alguna mirada còmplice, la danza, què dicha.
Todavìa ando viva, de la noche a la mañana, con altibajos, algunos, pero remando...asi como muero me levanto, asi como me encierro salgo, asi como me aburro creo, asi como odio amo. Què dicha.
Todavìa miro a un niño y soy una nena, todavia miro al cielo en inocencia, hago dibujos con las nubes, eternas, canto mirando afuera mientras alguien maneja. Què dicha. Como cuando era pequeña.
Todavìa pretendo jugar gateando, reirme a carcajadas, llorar en tus brazos, montarme en algùn arbol, mirar la playa, tomarme de tu mano mientas descansas. Què dicha.
Todavìa disfruto de una copa compartida, de un cigarro y una charla con amigas, todavia me deslumbran los positivos, todavia me abruman los sin destino. Què dicha.
Todavia se me enroscan algunos sueños, me apartan algunos espejos, me ciego...todavìa quiero viajes no perecederos, todavìa quiero enamorarme de un hombre bueno.
Què dicha. Todavìa estoy viva.
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