lunes, 29 de agosto de 2011

Estación: confusión

Me hago cargo de mi parte, y voy viendo otras, tantas más allá, de un ego tambaleante, de la sobervia que me aqueja, del ombligo que no soy, de lo que a mares se despierta.

Me hago cargo y te lo digo, sin tapujos, sin esperas, sin callarme, de buena manera, franca y transparente, como la gran ola que atraviesa el denso mar, como aquella que golpea sin dejarme callar.

Me hago cargo y no te entiendo, bien disfuso eres a veces, confusiones algo eternas, no me gusta y me enojan tus palabras sin forma. Sé más claro, vomita el mundo, conecta tu ser y tu refugio, sal de la profundidad, observa el cielo, rompe la penumbra y ama el vuelo.

Me hago cargo seductor, tu me atrapas, digo no. Veo el juego y hay dolor, busco el fuego junto a vos, quema, duele, lastima el alma pero sé que a la vez me calma, expresar hoy lo que siento, responsabilizarme en lo incierto.

Sal de ahi niño inmaduro, si no es conmigo te pasará con el mundo.

sábado, 27 de agosto de 2011

Estación: balances

Poco falta para mis 35, casi no puedo creer crecer pero lo hago, a pasos lentos como mi vida ahora, con dificultad y un dejo más de sabiduría, algo efímera por cierto pero más consciente es cierto.

Amigos, familia, gente que no está, que nunca estará, todos ellos en un recuerdo, en la nostalgia de mis mudanzas, en mis acuerdos, en mi insanidad y en mi tiempo, todos allí reunidos para balancear esta hermosa vida, que aún me da una oportunidad, o muchas dia a dia.

Desencantos y encuentros, armonia y sustento, libertad y compromiso, madurez, pesimismo, entusiasmo y amor, soledad y desilución, alegrias y llanto, dolor y liberación, desgarro y resurrección.

Agradezco cuanto tengo, quiero más eso lo veo, el deseo es eterno y con el límite aprendo. Falta mucho lo siento, será de a poco lo entiendo, aceptación pediría como un deseo ese dia.

viernes, 26 de agosto de 2011

Estación: más allá de mi ego

Más allá de mi ego veo.
Más allá de mi ego siento, que tu respuesta no agradable en realidad me sirve, me deja ver cosas adentro, rencores, miedo, celos y ensueños.

Más allá de mi ego creo.
Más allá del silencio hoy me expreso, me desnudo a veces frente al cielo, me descubro y pienso en lo incierto.
Más allá del ego, aflora en lo profundo, algo que es más puro, y también oscuro. Se caen las caretas, el velo, las fantasias toman lugar en un mundo nuevo.

Más allá del ego todavía hay bloqueos, palabras no dichas, mucho recelo.
Más allá del ego está la muerte, y la resurrección es lo que hoy siento.
Más allá del ego me voy conociendo, también a los otros en los que me reflejo.
Más allá del ego viene la emoción, del contacto eterno surje una intención, de seguir buceando, de no escaparme, de enfrentarme a gritos a algó más grande.

Más allá del ego creo en algo puro, brillante, florido como un gran mundo,
subterráneo a veces, cotidiano otras, va todo mezclado donde el espíritu brota, no tan separado en este aqui y ahora.

Más allá del ego hoy te digo gracias,
porque se que aprendo y es solo un instante, si hoy me permito tan solo aquietarme, si no tapo más aquello que arde.

Más allá del ego, del tiempo, del mar,
puedo caminar más consciente de mi andar.

jueves, 25 de agosto de 2011

Estación: te lo dije

Llegó el dia, después de otros que fueron interminables,
el nudo aflojó, pero no aún mi llanto, que llora el rechazo, el sentirme lejos, el desprenderme de un nido, y de tu vuelo.

Me sentí muy menos, comparada con otras juventudes, sentí los desvelos que el callar acarrea en profundidades azules intensas, como vos y como yo. Sentí el deseo, tan cerca y tan lejos, tu no resuelto, tu distancia y tu velo. Sentí mi ego, tan acallado como el sueño, tan herido en mil pedazos, tan incierto y tan pequeño.

Me quise ir, pero ahi estaba.
Quise callar, pero sentada, hablé lentamente.
Quise escuchar algo bonito, pero ni más, dijiste todo, en tu silencio tan vacilante y en tus palabras algo confusas, hoy pude ver que no es conmigo, eso me duele, eso me ha herido.
Quiero volver, no sé si puedo.
Quiero tu abrazo y no lo encuentro.
Quiero sentirte y estas tan lejos.

Hoy me desgarro, sola por dentro, tanto he llorado que ni recuerdo.
Hoy un aplauso sé que merezco.
Hoy, no se si vuelvo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Estación: para bien

Sé que será mejor, una vez dicha la verdad del sentimiento, él mismo se clarifica, o lleva tiempo, pero es un pequeño paso.

Sé que será mejor, sentirme tan expuesta, antes ojos de muchos, ante vos, que sos a la vez mis ojos, como un espejo infinito donde veo reflejados aspectos de mi ser.

Sé que será mejor, una vez abierto, como una fugaz liberación, que inunda el cuerpo, que estremece lo más hondo, que aquieta lo más bravío, que no calla lo que es profundo, que se adentra en la soledad y en lo más puro.

Sé que será mejor, enfrentarte y enfrentarme, no huir en varios viajes, como acostumbraba a hacerlo, porque el andar se detiene y si eso pasa no hay más huecos, donde escapar despacio, donde callar en silencio.

Sé que será mejor, y tal vez hoy sea sano, el amor es más humano, nos hace caminar juntos, en trabajo y en repudio del odio que nos aqueja, y si un dia vengo vieja, quiero que la parca sepa, que he dicho lo que siento, aún a costa de quejas.

martes, 23 de agosto de 2011

Estación: más preguntas

No paran, todas ellas inmensas, rápidas, feroces, obtusas, alucadas, inmaduras, premuras, obsenas, tiernas, abismales.

No cesan, ni descansan en la semana cansina de expresarme, los dias pasan y son muchos, la boca no habla, me encierra el barullo.

Son eternas, inmensas, pudren y descansan, un segundo, luego vuelven, se hacen más y yo las sumo. Mil preguntas que me hago, solo quiero escucharte, saber más, qué te pasa, si es lo mismo o si me amas.

Abrazarte, quererte, contenerte, tocarte entero, llorar a gritos, luego calmarme y aún desearte. Algo sensible, algo niño, pura ternura y cosas oscuras. Hasta aquel dia en que te encuentre no podré darme respueta alguna, más yo quisiera mi compañero, en este instante escuchar alguna.

lunes, 22 de agosto de 2011

Estación: la mente

Mente inquieta que revienta, que abruma y que penetra.
Menta poco quieta, misteriosa y bien despierta.
Mente de menta, que pica y que envenena.
Mente durazno, que es suave y que te piensa.

Mente inmadura, que quiere escapar, que huye, que viaja y no quiere enfrentar.
Rechazo, el querer y el poder expresar, lo mucho que siento, eso y nada más.
Mente de rollos, obtusa, infernal, declina, levanta y vuelve a empezar.
Lucubra, asocia, se calla, no da más. Se cae, se adormece y espera al compas.

Mente de ensueño, de mares, de algodón, de amores, de abrazos, de sexo y corazón.
Mente, deseos, profundos, anónimos, con nombre, con hombres, con vos y un yo.

Mente penetra, reclama y enseña.
Mente que ordena, que deja y da pena.
Mente de jueves, de apuros y sol.
Hazme el favor y dejame en paz.

sábado, 20 de agosto de 2011

Estación: cómo te lo digo

La cabeza gira, sin parar.
El corazón me late sin pensar. Cosas que quizas es bueno evitar o lanzarse entero sin claridad. Gran contradicción la del amar, unas alas libres y un vuelo sin paz.

Son muchas preguntas que tengo al hablar, no se si decirlo o callarlo es más, cuando pienso eso el dolor me inunda, no quiero callarlo porque eso abruma.

Pienso en mil excusas, en huidas, en viajes, en irme despacio en vez de abrazarte, esto de el equipaje me es mucho más fácil. No quiero exponerme ni lastimarme, no quiero el descuido, mucho menos molestarte, pero si lo callo me muero por dentro, aunque luego seas solo un dulce recuerdo.

Cómo te lo digo, me pregunto ahora, todo lo que siento y el llanto me ahoga. Pienso en tu rechazo y en cómo enfrentarlo, pienso que lo sientes me dura un segundo, cómo quisiera dormir hasta el jueves, despertarme suave y ser solo un murmullo, que te diga al oido lo que has provocado, dejarme sentir aquello que he invocado, el caer de corazas de hielo, de desgano, cómo hago ahora compañero amigo, para que no caiga solo en el olvido. Para expresarte lo que me ha sucedido, para contarte que creo, te estoy queriendo. Para no comerme lo que llevo dentro.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Estación: un parque que ya no está

Se han ido algunos juegos, o quizas la forma de jugar. Más calma, tenue, sagaz, tal vez eso es madurar. Cómo duele la distancia, cuántas cosas dejé atras, un sabor nuevo viene llegando y el viejo está allá atrás. Lo saludo, lo extraño, doy un paso, luego vuelvo, me adormezco en soledades, en recuerdos, en festejos.

Se han ido algunos juegos, o los aprendo a jugar, más medida, menos letal, ordenada y sin matar. Una lentitud que abruma, aburre y a la vez suma. Una suave brisa llega, una menta que no piensa, solo en lo necesario, no anda en rollos sin razón, más me cuesta esta desazón, de lo que mucho no conozco, y me atrevo a decirlo, tengo miedo, va tan hondo.

El parque parece cerrado, solo pequeñas visitas hago, de vez en cuando y bajito, más temerosa, en silencio, y si me acuerdo algún dia, de aquella niña que fui, la saludo sin salir, más adentro y más despacio, le digo adios un pedazo y abrazo a la nueva mujer. Cuánto falta mi querer, cuánto camino te queda.

domingo, 14 de agosto de 2011

Estación: todo pasa

"Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles,
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul temblar
súbitamente y quebrarse"

Todo pasa como yo,
mis angustias y ansiedades, la mano de una madre
y el llanto del más pequeño, ni de idas ni de vueltas
la vida ha dado un vuelco
lo disfruto algunas veces,
otras tantas ni recuerdo.

Todo pasa y no es lo mismo
y a veces sí lo es, se repite el mismo circulo, tan estrecho y de reves
se vislumbra algún atisbo, de madurez y rabieta, y no encuentro ya una queja que me haga permanecer.

Todo pasa y vos también
y el amor que nos ha unido, más el recuerdo aguerrido
queda en mi alma al pasar, con un viento con el mar, con algún recuerdo querido.

Todo pasa, los amigos, los padres, los infortunios
las guerras grandes, los mundos, que inventamos una vez
cuando siento que tal vez, hayan durado muy poco, siempre viene, novedoso, a entusiasmarme otra vez.

Todo pasa y mis años
que ya son muchos lo sé, me han dejado estas marcas, que me han hecho más mujer.

sábado, 13 de agosto de 2011

Estación: varios pedidos en un poema

"Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una como mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos."

Juan Gelman

Estación: la espera

"ella sabe que es la época de estar preparada para algo trascendente. Es una época llena de misterios, como las horas antes del amanecer. Es una época en la que lo único que se puede hacer es esperar."

Ella lo sabe, más a veces lo olvida, su tremenda ansiedad le impide ver la verdad, el círculo de paz, el millar de estrellas, la luna bella.

Ella lo sabe, pero lo olvida, sus impulsos salvajes desean llenar vacios, ahondar en hombre, crecer en experiencias, ahujeros tapar, apurar la vida, apaciguar la llama, su tremenda ansiedad le impide ver el sol, la noche oscura, el dia que acontece, las luchas que no perecen.

Ella lo sabe, pero lo olvida, sus vicios no desaparecen, son un poco menos pero aún siguen, invadiendo rincones, reviviendo heridas, mirando a montones.

Ella sabe, en el fondo, que el perecer no es tan solo eso, que hay algo más adentro, que el tiempo puede detenerse, que los mares vuelven, que nada es para siempre, que toddo pasa, que está ésto y lo otro, que hay Neptuno y otros tantos, que debe esperar también, que la paciencia lo entiende, que el dolor muere, que el instante es ahora y que el mañana igual aflora.

viernes, 12 de agosto de 2011

Estación: Mariela

"es como si, al leerlo, volviera a recorrer cada lugar por donde pasé,
es como repasar mi propia historia y darme cuenta de que estoy más lejos de ese lugar. Eso me alegra."

Mariela: tantas cosas para decirte/me y tantas más para no callar.
Tantos pequeños logros y aún faltan por venir. Tantos límites cruzados, callados, resentidos y reñidos. Tantos muros derrivados, otros bloqueados y el devenir. En un sutil aprendizaje vives aún y buscas más. Yo no sé si habrá otros pero es seguro en el que estas. Tanto te retaría, hija mia, tantos abrazos que no te diste, tanta rebeldía, tanta inmadurez. Tanto hambre escondido, mil papeles por doquier, chocolates, mezclados con sueños, bravura y estupidez.

Tanta lucha que no dabas, te guardabas al reves. Tantos miedos no salían pero un dia pudiste ver, que todo eso ahi estaba, muy adentro, muy al pie. Tantos colores, algunos viajes, muchos amores y una vejez.

Si pudiera hoy decirte lo que observo y no lo ves. Todavía falta mucho, queda mucho por hacer.

jueves, 11 de agosto de 2011

Estación: me urge escribirte

Me urge otra vez y me freno.
No sé si a vos también pero asi y todo freno.
Algo puedo ver, pero no te entiendo, o no quiero. Soy tan tonta a veces para darme cuenta que me enredo, pero no lo creo. Ojalá que sí, ojalá que no.

Me volvió a pasar, esta vez igual, fue un cosquilleo, casi una alegria, unas ganas locas de contar con vos, un abrazo suave tan contenedor, las ganas de darte algo de lo que soy. Me volví a sentar con un corazón, te lo quise dar pero me costó, no dejé salir nada casi nada, te miré un poco con miedo a mostrar, que te diras cuenta que algo me pasa, no sé ni siquiera bien de qué hablo, una sensación nomas, solo eso, que me atrapa lenta casi como nuevo.

Me hiciste llorar, con una emoción, casi como me pasa cuando te escucho, odio que me pase no lo quiero ver, lo quiero negar, me quiero escapar, no quiero sentir justo eso con vos, hay tanto en juego que el limite es mejor. Más tu confusión que me asusta tanto, es como un ovillo y no encuentra el canto.

Compañero mio, algo está pasando, no le encuentro nombre y lo estoy buscando.

martes, 9 de agosto de 2011

Estación: ésto es a mi

Hoy, después de tu canción pude decirme yo.
Usted ha sido la intoxicación de su cuerpo. Sólo usted niña. Adormilada en mil pupilas, buscando escapes y pastillas, queriendo corporalizar los quince años, pero ya de treinta, no hay remedio para eso, sólo ser, vivir y crecer.

Usted ha sido tan poco amable. Tan descuidada, tan cobarde. Escudándose en pequeños huesos, transparentes, sin sangre. Deteniendo la madurez del desnudo, atreviéndose a no amarse, a descuidarse entera, a no alimentar los júbilos ni las cegueras.

Usted ha sido tan poco mujer. Tan poco madre de sí misma, tan bestial, tan desenfrenada, aún lo es pero más calma. Usted se ha hecho ciega, muchas veces viendo.

Usted ha sido bastante cruel, confusa, tan difusa como sus sueños, despiertos en mil oceános, algunos cruzados, reventando lo poco que tenía, perdiendo límites, siguiendo mentiras, amando algunos crueles, porque la propia crueldad no la veia.

Usted ha sido tan vital, que se ha quemado entera, ha hecho promesas que no cumplió, no ha dado gritos cuando debía, ni saltado praderas, pero sí ha comido como ninguna, las píldoras que solían remediar angustias ya no le sirven, porque se ha dado cuenta.

Usted se ha capturado mil veces, solo usted y ningún otro, pretendiendo apaciguar los vacios, las ansiedades y las búsquedas, queriendo callar lo que debía salir, con o sin apuro y estar ahi.

Usted ha sido tan cabeza dura, tan frívola, tan benévola con algunos, como jamás lo fue consigo misma. Usted está aprendiendo a caminar, tan insegura...como un bebé en cuatro patas y más madura. Sin tanta premura, con algunos frenos, tratando de alimentarse con una teta sana, con leche pura y sin basura.

A usted le cuesta tanto eso, le es casi irreconocible ser su propia madre, que se asusta. Y no quiere seguir pero usted vuelve, dia por dia, trata de abrazarse y se burla, se da caricias y se apura, se mira el pelo, se lo despeina, se pone flores, se las tritura.

A usted le resulta todo nuevo. Y tiene miedo.
A usted le cuesta quererse y se le nota.
Casi no se valora, y se da cuenta.
Casi que no le sale, pero no pierde consciencia.
Casi que lo deja, y se renueva.

domingo, 7 de agosto de 2011

Estación: no sé

Este frio que me abrigo, que me canso, que te ansio, no se qué es.
Este calmo mar en calma que se abruma que deslumbra que apabulla, no sé qué es.

Este fiel amanecer, este cielo, esta luz, la maravilla, la desdicha, mi hinchazón mi desazón, no sé qué es.
Este encierro, este barullo, este golpe, este engrudo, la caricia, la avaricia, estos celos, este miedo, no sé qué es.

Este abrazo, estos pinceles, este sol, la melodía, una canción, este llanto, el extrañar, el meditar, no sé qué es.

Este extrañarte, el desearte, el ignorarte, melancolía, la que vuelve, no sé qué es.
Este poeta, el escritor, el sanador, el profesor, el profundo, el idiota, mi emoción, esta emoción, no sé qué es.

La soledad, mis propias muertes, y mis manos, el desgano, la energia, estos circulos, los mimos, el abismo, resurrecciones que hoy vivo, no sé qué es.

Si tan sólo la certeza se acercara y respondiera estos vacios, bien eternos, quizas sabría lo que es. Pero no sé. O sí lo sé. Es lo que hay, un no sé qué.

sábado, 6 de agosto de 2011

Estación: particularmente hoy

Particularmente hoy te lloro, a vos y a vos, llorar a tientas esa canción, el encierro, la desazón, un corazón, también lloro.

Particularmente hoy lloro algunos descuidos, el darme cuenta y el abrigo. Todos las señales que he recibido, algunas vencidas, otras repetidas, mundanas, profundas, bien vividas. Fuertes, eternas, de esas que suenan a gritos, desmedidos desde el alma, cuánto que no escuché, cachetadas sin salida, que me di yo misma.

Particularmente hoy te extraño. Poeta, marinero, en la montaña, en la ciudad, al cotidiano y al mágico, a todos extraño, sin que sea uno particular o a ese que busco, particularmente hoy.

Particularmente hoy siento el desamparo, la soledad aqueja en el camino del ser, los silencios se hacen grandes, la deseperanza también. Las preguntas no cesan, la confianza se va, la paciencia desespera y el querer no llega.

Particularmente hoy te necesito, te busco, te espero, te extraño, me encierro, me busco y no encuentro. O sí, un poco sí, en pequeñas dosis que no sé querer, en pasos mínimos que me cuesta dar, porque lo quiero todo, aún sin saber qué.

Particularmente hoy te soñé.

martes, 2 de agosto de 2011

Estación: simple

"Una condición de simplicidad absoluta que cuesta nada menos que "todo"..."

Cuesta nada menos que la vida. Que todo aquello que resulta "viejo", que gastado se aleja, que ya no altera los sentidos ni el goce, que hace sucumbir el deseo, que aleja algunas tentaciones, no todas pero son menos.

Cuesta nada menos que el paso, de rápido a lento, el andar sereno, no todo pero más que antes. Cuesta el llanto que hoy brega por salir, cuesta el trueno que no suena tan hondo, o sí.

Cuesta nada menos que el alma, cuesta el buceo, la lucha y el quiebre, el explotar sin sentido, la luz más tenue. Cuesta los hábitos, la intensidad más apagada, no toda pero un poco más que antes.

Cuesta nada menos que el tiempo, que los pinceles, que la música y el libro, incorporar todo eso, hacerlo ameno, que brille en lo cotidiano, que se vuelva un vuelo.

Cuesta nada menos que alejar el ego, la envidia y los celos. Cuesta dejar de sonreir, cuando asi lo quiero. Cuesta sacar caretas cuando lo siento, cuesta contestar cuando es tiempo, cuesta el canto por el derecho, la paciencia y el acecho, cuesta cuidarme otra vez, y de nuevo.

Cuesta elegir, aún a costa de soledades, cuesta el abrazo entero y cuesta abrir cuando me encierro. Cuesta un límite correcto, cuesta el orden, cuesta entero. Cuesta decir verdades aún a costa de algún enojo, cuesta la coherencia, el trabajar y el dar aliento a otros.

Cuesta la profundidad de ir bien adentro, cuesta la sombra acechando por rincones, cuesta un Plutón, explotando en mil atracones, cuesta hoy un Neptuno, femenino, sensible, taciturno.

Cuesta andar, cuesta crecer, madurar.
Cuesta hablar, escribir y pintar.
Cuesta salir, observar, escuchar.
Cuesta querer, madrugar, meditar.
Cuesta dejar, soltar, entregar.
Cuesta gritar.
Cuesta limpiar.

Todo eso cuesta, lo simple, y mucho más.

lunes, 1 de agosto de 2011

Estación: ansiedad de vos

Nervios acá adentro, donde la espera se hace eterna y al caminar vislumbro que no estas, en ningún lado. Me desespero en este invierno, me aterra saberte lejos, sin ni siquiera conocerte. Me engaño con algunos ellos, tan poco amables, ya no los quiero, lo que conozco que no me alcanza, que quedan lejos, sin esperanza.

Agosto ya y la nada, pasaron meses y aún no vienes. La soledad se hace pesada, el crudo frio aquieta el alma. Más ya no quiero desesperar, cuando lo hago nada pasa, la primavera, otoños quietos, una pintura y el fuego lento.

Abrazos que hoy no siento, una caricia, un simple beso, el cuerpo tenue que se está helando, le pido a él y él no contesta, no manda brillos, no manda impulso, yo no lo tengo y sí un Neptuno.

El sexo lejos, los huesos, el miedo, una vejez que veo a veces, es cuando lloro, es cuando tiemblo, me tengo a mi y eso es bueno.