Creo conocerte, y no hace tanto. El plexo oprimido, el mareo habitual y demás yerbas. Creo retenerte, pequeña niña. La gente, el ruido, el colectivo, la ciudad y algún amigo. Negada ahora siendo testigo.
Creo que ya me visitaste, algunos síntomas que reconozco, no hace tanto, en aquel tiempo, donde el miedo aparecía para preservarme de mi misma. Pero esta vez hay algo raro, no lo percibo, apenas puedo. Pero esta vez el mismo miedo me hace chiquita y apenas salgo. Bloqueada estoy, cerrada en pétalos con poco sol.
Ésto paraliza, causa temor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario